viernes, 15 de diciembre de 2017

"Ærea" aterriza en España






Ærea, Revista Hispanoamericana de Poesía, ha aterrizado recientemente en España. La publicación chilena dirigida por Daniel Calabrese y Eleonora Finkelstein llegará a principios de año con su undécimo número a las librerías españolas. Da gusto recorrer una revista tan varia y exigente en la que hay artículos, poemas, traducciones (siempre en bilingüe). Destaca en este número una antología de poesía indígena norteamericana a cargo de Mercedes Roffé, pero también se incluyen versiones de John Berryman o Giannis Ritsos, unas notas sobre la poesía de Jesús Aguado a cargo de Álex Chico y artículos de Juan Arabia, William Ospina o Rafael Courtoisie. 428 páginas dan para mucho. Las publica Ril Editores, que también comienza a desembarcar con parte de su catálogo. 

jueves, 14 de diciembre de 2017

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Muy contento. .otnetnoc yuM



Con "Especulaciones ciegas", un conjunto de textos breves sobre los espejos, acabo de obtener el II Premio de Aforismos Rafael Pérez Estrada. Se puede leer la noticia, entre otros medios, en el diario Málaga Hoy.

martes, 12 de diciembre de 2017

Apuntes sueltos



En la creación hay esfuerzo y perseverancia. Sin tesón, un artesonado es un arado.

*

Autores hay tan divos y pródigos en aspavientos que van a encuentros y congresos con los gestos pagados.

*

¿Y no es el espejo un filósofo frustrado?

*

El temor a equivocarse, al lapsus: "Salvo horror u omisión".

lunes, 11 de diciembre de 2017

Ailbhe Ní Ghearbhuigh y la nueva poesía irlandesa








Es sabido, solo se trata de recordarlo; Irlanda ha dado algunos de los grandes nombres de la literatura en inglés, muchos de los cuales están tan presentes en la mente de los lectores que excuso su mención. Pero desde varios siglos antes de la conquista anglonormanda se componían poemas, se narraban epopeyas y aventuras, se compilaban genealogías y tratados en la literatura vernácula, que no era por supuesto el inglés, un idioma posterior e impuesto, sino una lengua de la familia céltica, no la germánica, que poco, por no decir nada, tiene de parecido con la de Shakespeare.
            Desde el siglo XII, la historia del irlandés es la de una lengua en retroceso, aunque su declinar no impidió que se siguiera declinando (el caso es que es una lengua con casos) en la mayor parte del país y por una abrumadora parte de la población. Esto fue así hasta mediados del siglo XIX y su funesta Gran Hambruna, que mandó bajo tierra a muchos hablantes y a otros tanto los envió al Nuevo Mundo, donde perdieron el idioma. En el siglo XX, parejo al movimiento independentista, el irlandés fue objeto de una revitalización in extremis que no ha podido, más allá de su estatuto político en la nueva República, devolverle la vitalidad perdida. Con todo, hay importantes escritores en lengua irlandesa durante la última centuria, y también en lo que va de la presente. Por limitarnos a la poesía, dos figuras marcan esa recuperación: Máirtín Ó Direáin y Seán Ó Riordáin. Después han venido numerosos nombres entre los que destacan los de varias mujeres (en Irlanda siempre ha habido una poesía femenina, particularmente en el género del planto). Citar sus nombres sería un acto de justicia, pero acaso prolijo y abstruso para quien no esté familiarizado con esta literatura. Por eso solo traigo aquí el de Nuala Ní Dhomhnaill, tal vez la voz más notable, quien no ha ahorrado elogios a su colega que presentamos hoy, Ailbhe Ní Ghearbhuigh.
            Nació en el condado de Kerry y fue educada en irlandés por sus padres. Luego se licenció en la Universidad de Galway (allí la conocí yo en una conferencia que di sobre mi experiencia como traductor de textos irlandeses, invitado por Lillis Ó Laoire), y si no me equivoco termina ahora su doctorado, tras haber dado clases en Nueva York. Es autora de solo dos libros hasta la fecha (Péacadh, 2008, y Tost agus Allagar, 2016), y merecedora de varios premios y distinciones. Acaba de publicarse una antología bilingüe irlandés-inglés de su breve y valiosa obra en el volumen The Coast Road, donde trece traductores vierten sus poemas. Entre ellos, poetas consagrados como Paul Muldoon. Las características de su poesía son la polisemia, el lenguaje trabajado como de orífice, las alusiones a la tradición (como la inclusión de algún verso ajeno o guiños a los clásicos irlandeses), un tono onírico a menudo. El poema sobre la Revolución, que en una publicación primera ostentaba la fecha 1789 para situarla como correlato de la guillotina y el Terror, manifiesta su juego frecuente con las palabras: las que en irlandés denominan a lobo y loba son, respectivamente, mac tíre e iníon tíre, literalmente “hijo del país” e “hija del país”. Sus temas recurrentes son las lenguas minoritarias, el extrañamiento de las ciudades, el silencio, la comunicación. Las traducciones que aquí se recogen son directas del original.






BEALTAINE

Ní mí na breithe tú
ach mí an bháis

séideann stolladh gaoithe,
titeann gloine as lámh
i do láthair

brúchtann tú breoiteacht
go ciúin, binibeach

slogann tú beatha
nóscumaliom
le cith is gealán

múchann tú saol
le caoch ó do shúil
mhínádúrtha

cacann tú uan Dé
a thógann peacach ón domhan

Déan trócaire orainn




MAYO

No eres mes de nacimientos
sino de muerte

sopla un viento desgarrador
se cae un vaso de las manos
en tu presencia

haces que irrumpa la enfermedad
calladamente

engulles existencias
al desgaire
con chubascos que escampan

apagas la vida
con un guiño de tu ojo
sobrenatural

cagas el cordero de Dios
que quita el pecado del mundo

—Ten piedad de nosotros.




BHÍS DOM’ THIOMÁINT COIS FARRAIGE

Bhís dom’ thiomáint cois farraige
sa taibhreamh,
ag míniú an cathú a bhí ort,
an fáth nár ligis sinn i gcathú . . .

is chuimhníos ansan
ar an mbáisteach bhíoblúil
a fhliuch do choinsias
ar tairseach na dúile . . .

Dhúisíos is mo dhá chois
i lochán báistí,
clog an tsáipéil
ag áireamh mo bhróin.




ME LLEVABAS EN COCHE JUNTO AL MAR

Me llevabas en coche junto al mar
en el sueño,
explicándome tu abatimiento,
por qué no nos dejabas caer en la tentación…

y entonces recordé
el diluvio bíblico
que empapó tu conciencia
en el umbral del deseo…

Me desperté con los pies
en un charco de lluvia,
la campana de la iglesia
contando una a una mis penas.























ÁIFÉILÍN

Nílim chomh duairc
go bhfanfainn
fén duvet
ar feadh an lae

sin áibhéil.

Níl ann ach gur
thug mo shúil
taitneamh éigin duit,
a stróinséir
is gur fhágas
im dhiaidh tú
oíche aréir

agus go bhfuil
blas pórtair
is áiféala
im’ bhéal
ar maidin.




PESAR

No, no estoy tan pesarosa
como para quedarme
bajo el peso del edredón
a pesar de que es de día

eso sería exagerar

Lo que sucede
es que mis ojos se alegraron
de verte,
extraño
que quedaste
tras de mí
anoche

y que hay sabor a cerveza
y a remordimiento
en mi boca
esta mañana




 FILLEADH AR AN gCATHAIR

Anocht ag filleadh dom
blaisim allas na cathrach faram.
Deas liom a taiseacht.

Preabann an Aimsir Láithreach
gan aire ó gach balla
i mbrothall an tráthnóna.

Admhaím go músclaíonn
gás sceite
sceitimíní ionam.

Is fíor nach gcítear
luí na gréine
i bhfairsing’ spéire:

cacann an oíche
idir fhoirgnimh arda
gan rabhadh;

ach lasann soilse neon
cúinní coimhthíocha mo chroí.

Faoiseamh a gheobhadsa
ar mo ghrianán gealaí,
mo chluas le hamhrán tráchta.




REGRESO A LA CIUDAD

Regresando esta noche saboreo
a mi alrededor el sudor de la ciudad.
Su humedad me gusta.

El presente de indicativo bota
descuidadamente en cada pared
bajo el bochorno de la tarde.

Confieso que me provocan
las emisiones de gas
emociones.

Es verdad que no se ve
la puesta de sol
en la vastedad del cielo:

la noche defeca
entre altos edificios
sin avisar;

pero las luces de neón iluminan
las esquinas forasteras de mi corazón.

Tendré solaz bajo la luna
en mi azotea azotada
por la canción del tráfico.




LAETHANTA LAGMHISNIGH

Admhaím corrlá
bím traochta
dá cosaint os comhair an tsaoil

Bím bréan de bheith fréamhaithe
cois leapan
na teangan éignithe
seo
ag guí biseach uirthi
á faire go cúramach
ag impí beatha inti arís

Is nuair a chím
a cnámha lofa
ag cailciú
tuigim
ná beidh fágtha
lá éigin
ach smúit bhalbh . . .

ach an oiread liom féin.




DÍAS DEPRESIVOS

Reconozco que alguna vez
me extenúa
salir en su defensa.

Fatigada de haber echado raíces
junto a la cama
de esta lengua
violada
esperando que se mejore
observándola atentamente
rogando que vuelva a cobrar vida

y cuando veo
que sus huesos podridos
se calcifican
comprendo
que un día
no quedará nada
excepto polvo mudo…

y ni siquiera yo.




TAR ÉIS NA RÉABHLÓIDE

Tar éis na Réabhlóide
cuireadh fiacha fola
ar gach mac tíre;

gan le déanamh
ach a cheann a stolladh
tar éis na Réabhlóide.

Fiche nó níos daoire
ar choileán tollta
gach mic tíre;

ar ainmhí fásta
daichead punt bronnta
tar éis na Reabhlóide.

Caoga an luach
má bhí sí ag súil,
gach iníon tíre;

céad caoga an duais
ar mharfóir daonna
i gcló mhic tíre
tar éis na Réabhlóide.

Sealgaire nó creach na héinne
tar éis na Réabhlóide.




TRAS LA REVOLUCIÓN

Tras la Revolución
se instauró una caza sangrienta
de todo lobo;

y no se hacía otra cosa
que arrancarle la cabeza
tras la Revolución.

Veinte o aún más el valor
de cada cachorro atravesado
de todo lobo;

cada animal adulto
se recompensaba con cuarenta libras
tras la Revolución.

Cincuenta era el precio
si estaba preñada
cada loba;

ciento cincuenta el precio
de un matador de humanos
con forma de lobo
tras la Revolución.

O cazador o pitanza de pájaros
tras la Revolución.




NITHE CEILTE

Diúltaíonn sé Béarla a labhairt liom
agus straois air,
fear an tsiopa ó Mheiriceá Láir
fear an Deli Grocery Store.

Caolaíonn sé a dhá shúil dhána
ag faire ar mo fheagra.
Táimid sa siopa áitiúil
in Iarthar Harlem.

Ní bhacaim le stair choilíneach
ár dtíortha a phlé
mar go gceapann sé gur WASP
as Connecticut mé.

Déanaimid ar gnó
inár gcomhghibris,
labhraím as Gaolainn,
seisean as Spáinnis.

Táim buíoch nach dtuigim
a chuid slíomadóireachta
is nach dtuigeann seisean
mo mhaslaí gáiriteacha.



COSAS OCULTAS

Declina hablarme en inglés
con una mueca,
el tendero centroamericano,
el hombre del Deli Grocery Store.

Entorna los ojos retadores
esperando mi respuesta.
Estamos en una tienda de barrio
en el oeste de Harlem.

No me meto a discutir
la historia colonial de nuestros países,
pues cree que soy una WASP
de Connecticut.

Realizamos la transacción
en una jerigonza compartida,
yo hablo en irlandés,
él en español.

Doy gracias de no entender
sus zalamerías
y de que no entienda él

mis insultos sonrientes.


         (Publicado en Sibila)