miércoles, 28 de junio de 2017

Un viaje a Benarés






José Tono Martínez, autor de libros y proyectos raros y extravagantes (dicho sea en tono laudatorio, y sin querer hacer juego de palabras con su nombre), acaba de ver publicado en la editorial Polibeael relato de una estancia hace veintiún años en Benarés, la ciudad sagrada del Ganges. El rey de Ramnagar. Un viaje a India es una mezcla de crónica, ramillete de reflexiones, sucinta introducción a la metafísica védica y sus derivaciones y, sobre todo, el testimonio de un amor por los lugares distintos, ejes de energía, aunque este en pparticular se encuentre en franca decadencia y degradación, no solo por la contaminación y la basura, sino por la invasión occidental que va anegando, como las aguas del monzón, los ghats y los palacios, y el mundo que les otorgaba sentido. Merece la pena leerse por quien desee conocer algo de esa tierra y de su sacralidad, a pesar de ciertas reiteraciones y alguna digresión, porque cuando está inspirado (casi siempre), Tono Martínez sabe transmitir las sensaciones de un país singular e inabarcable. Como botón de ejemplo, sirva su narración de una pérdida en el laberinto de angostos callejones que se acumulan tras las fachadas que dan al río, y el paso junto a él, como por un túnel, de una procesión de leprosos.
     Tiene el lector la impresión de que a veces Tono hace decir a sus interlocutores cosas que él, ventrílocuo, desea dilucidar y exponer mediante ellos. Pero esto es recurso habitual de los autores de literatura de viajes y no hay que escandalizarse. Además de los indios con los que dialoga, el autor, su libro, se benefician de tres colaboradores de lujo: el filósofo y especialista en metafísica sagrada Ignacio Gómez de Liaño; el desaparecido fotógrafo Juan Ramón Yuste, de quien se ofrece un puñado de imágenes; y, finalmente y no por ello menos importante, el sanscritista Òscar Pujol, con quien mantiene una conversación que fue publicada como entrevista en Ajoblanco, que como en la mitología y religión india ha vuelto a reencarnar ¡en sí misma!, y está de nuevo disponible desde este mes en los quioscos.
     En la estela de los poetas y escritores que han escrito sobre la India (Paz, Maillard, Bonilla, Irazoki, Aguado, Glantz), José Tono Martínez aporta aquí su propia visión. Se lo agradecemos.

martes, 27 de junio de 2017

La poesía de Hilario Barrero






En Educación nocturna (Renacimiento, 2017), Hilario Barrero ha recogido una selección de sus poemas hasta la fecha. Era un libro muy esperado que permite ahora tener una imagen cabal del obra de este toledano transterrado en Brooklyn. Se me ocurren algunas observaciones sobre esta poesía, pero para qué intentar palabras nuevas cuando lo sustancial ya ha sido señalado por el prologuista de la antología, José Luis García Martín: "La gran historia colándose en la pequeña historia de un hombre que es como todos los hombres, que tuvo que luchar para hacer realidad su verdad, reprimida por los ojos turbios de la moral tradicional, pero que además sabe encontrar las palabras precisas para decir lo que todos hemos alguna vez sentido pero no acertábamos a expresar: el lanzazo cruel de la fugaz belleza entrevista, las noches de amor sin deseo y de deseo sin amor, la casi insoportable intensidad de algunos instantes que bastan para justificar una vida, el ultraje de los años, la gozosa variedad del mundo." 
     Hay aquí muchas estampas neoyorquinas, evocaciones de viajes europeos (el libro se cierra con el elegíaco "Plaza de san Marcos, Venecia"), celebraciones de cuerpos hermosos, de instantes que desembocan en la muerte. También el sexo, la iniciación en los misterios compartidos, el correlato de la juventud en que se convierte la vejez. Dejo el muy hermoso "Salvación" como muestra de la poesía de Hilario Barrero, como un pórtico que invite a adentrarse en ella:

SALVACIÓN

Pronto ya no estaremos juntos,
no oleremos las flores
ni los cuerpos de abril,
otra cometa entregará su infancia
al azul infinito,
vendrá otra tarde que no tendrá tus labios
y un nuevo cuerpo calentará otro lecho.
Contigo morirá lo que en mí vive
y en ti se salvará por lo que vive.

    

lunes, 26 de junio de 2017

De "Arden las redes"



Acompañé a Juan Soto Ivars en la presentación sevillana de su libro Arden las redes (Debate) hace pocas semanas. No suelo emplear esa técnica, pero días antes di con un yacimiento de tiras adhesivas para marcar páginas, y las empleé profusamente. Tomo ahora el libro de donde lo dejé y veo esas cabecitas de iceberg de colores fosforescentes: rosa, azul, verde, amarillo. Señalan páginas donde anoté párrafos o subrayé ideas. Una de ellas, que no me resisto a trasladar aquí:

Las redes sociales no fueron una respuesta a la necesidad de la humanidad, sino un reto de informáticos con tendencia a la misantropía, cuyo invento se salió de madre. Pusieron las herramientas al alcance de todo el mundo, y la auténtica baturaleza humana, baqueteada por el pánico, la inseguridad y la soledad, la transformó en el vehículo que transmite más velozmente los sentimientos de ofensa e indignación.

domingo, 25 de junio de 2017

Un vencejo







Como lapa a la roca bajo el agua,
en este mediodía de verano
estás pegado al mármol, a su atisbo
de último frescor bajo el bochorno.
El calor y la sed, dos alas negras
más poderosas que las tuyas.

Prietas las plumas, chamuscadas,
son la pizarra doble en que consigna
junio tu aturdimiento.
No has levantado nido, y te conformas
con este patio mío que te acoge,
su parva sombra como barro breve.

Inmóvil bajo el cielo que enhebrabas
ayer con tus pespuntes
que ahora corta el sol con sus tijeras,
como un ventilador desconectado
o su motor fundido de fatiga

tus aspas hoy se rinden al ardor.

sábado, 24 de junio de 2017

viernes, 23 de junio de 2017

"Poesía y espiritimo en Sevilla"



Así titula Alejandro Luque en El Correo de Andalucía la información sobre Los fantasmas de Yeats, publicada ayer a partir de su lectura y mis declaraciones.

jueves, 22 de junio de 2017

Un libro nuevo de Erika Martínez





Siempre es una buena noticia la aparición de un poemario de Erika Martínez. Con el primer de ellos, Color carne (2009), obtenía el Premio de Poesía Joven de Radio Nacional de España; el segundo, El falso techo (2013), gozó igualmente de muy buena acogida; hace pocos meses se publicó el tercero (en Pre-Textos como los anteriores), y se puedde afirmar que Chocar con algo consolida a la granadina como una de las mejores voces, señaladamente singular, reconocible, de la poesía española de su generación.
     Están aquí sus poemas en versículo, marca de la casa, pero también los construidos en verso digamos que ortodoxo. En unos y otros destaca Martínez como una finísima observadora. Siendo excelente todo el libro, tres poemas destacan, en mi opinión, como extraordinarios: "El guardapelo de las poetisas", "Choque de viseras" y "Talleres"; el primero, un agudo ejercicio de reivindicación de las poetas para quitarles tanto la carga falsamente idealizada entre suspiros y ayes como la cosificación de otras épocas; el tercero, sobre la creación que ella misma practica, una lección que encierra un oxímoron tan potente como este: "La poesía  es una discapacidad omnipotente de la palabra". En cuanto al segundo de ellos, se trata de un emocionante poema de amor con un punto ridículo (todas las cartas de amor son ridículas, pero más ridículos son quienes no han escrito nunca cartas de amor, aseveró Pessoa). Su tercera y última estrofa:

Las viseras chocaban cada vez
que intentábamos besarnos,
pero aprendimos
como dos rinocerontes,
y eran nuestros besos imposibles,
y muy viejos, y afilados.


(Chocar con algo se presenta esta noche a las nueve en la librería sevillana La Fuga)

miércoles, 21 de junio de 2017

lunes, 19 de junio de 2017

REGAR



Regar
en medio de un calor insoportable.
El agua se evapora.

No todo es el instante.
ya estás formando
las nubes de mañana.

viernes, 16 de junio de 2017

Molly Bloom en irlandés



El final de Ulises, de James Joyce, en irlandés (con el inglés abajo para comparar). Traducción de Breasal Uilsean y Séamas Ó hlnnéirghe tomada de la revista Nós:

…sea agus na sráideanna aite uilig agus na tithe bándearga gorma buí agus na hinscighmí róis agus na fóirdris agus na crobhanna dearga agus na cactais agus Giobráltar le linn mo ghirseoige mar a raibh mé i mo bhláth an tsléibhe sea nuair a chuir mé an rós i mo chiabh mar a ndéanadh na cailíní Andalúsaíacha nó an gcaithfidh mé dearg sea agus an chaoi ar phóg sé mé faoin mhúr Múrach agus smaoin mé d’aile nach cuma seisean ná duine eile agus ansin d’iarr mé air le mo shúile chun iarrata athuair agus sea agus d’iarr sé orm ansin go n-abróinn sea le sea a rá mo bhláth an tsléibhe thug mé i mo bhaclainn ar dtús é sea agus tharraing síos chugam é go raibh sé in ann mo chíocha a aireachtáil faoin bholtnas go léir sea agus bhí a chroí ag rith ar séarsa agus sea dúirt mé sea déanfaidh mé sea.


…yes and all the queer little streets and the pink and blue and yellow houses and the rosegardens and the jessamine and geraniums and cactuses and Gibraltar as a girl where I was a Flower of the mountain yes when I put the rose in my hair like the Andalusian girls used or shall I wear a red yes and how he kissed me under the Moorish wall and I thought well as well him as another and then I asked him with my eyes to ask again yes and then he asked me would I yes to say yes my mountain flower and first I put my arms around him yes and drew him down to me so he could feel my breasts all perfume yes and his heart was going like mad and yes I said yes I will Yes.

jueves, 15 de junio de 2017

Otra definición de la poesía





Poco después de entregar su producción poetica de muchos años en un grueso volumen, Este cuento se ha acabado. Poesía reunida (2014-1977), el leonés de Riello Luis Miguel Rabanal publica ahora Los poemas de Horacio E. Cluck (Huerga & Fierro). Me ha recordado a Rafael Adolfo Téllez y sus Los cantos de Joseph Uber (2011)donde el andaluz creaba también un heterónimo que se desenvolvía en el mundo rural tan bien conocido por el autor. Una selección de los poemas de Téllez, incluidos los cantos, ha visto la luz hace pocos meses en la antología La soledad del aguacero (Renacimiento, como la poesía reunida de Rabanal) con prólogo -volvemos al simétrico reparto geográfico- de Andrés Trapiello y epílogo de José Julio Cabanillas.
     Rabanal, que ya había usado a Cluck hacía tiempo, lo recupera en este valioso libro mediante composiciones en verso que no adormece en el previsible ritmo y poemas en prosa que tienen no poco de narrativo, de episodios de una historia. Hay en él una labor de recuperación del lenguaje, también con el uso de palabras aldeanas -cilleros, tenadas, piérgulas, trébede, ganzas, aguzos- que no rescata la arqueología sino que se basta para ello el trapo limpio de la lengua, un tejido, un hilado que crea -y aquí viene esa posible definición, tan sugestiva- la poesía, "araña de efusión esplendorosa".