lunes, 28 de enero de 2008

Un poema de Thomas Hardy


Otra traducción:



ROMA: EN LA PIRÁMIDE DE CESTIO, CERCA DE LAS TUMBAS
DE KEATS Y SHELLEY



¿Quién fue, pues, este Cestio,

y quién es para mí?

Entre mil remembranzas y vagos pensamientos,

uno solo me trae.


No recuerdo ni el eco

de nada que él hiciera.

Para mí es sólo un hombre que murió y fue enterrado

y dejó una pirámide


cuyo fin se expresó

no en su plan primigenio,

sino cuando andando el tiempo dos compatriotas míos

junto allí reposaron.


Vivo, Cestio quizá

dio muerte, amenazó.

No lo sé. Sólo sé esto: en silencio y ya muerto,

hace algo más noble,


guiar al peregrino

con un dedo de mármol

junto al umbroso muro y calles centenarias

donde estos bardos yacen.


Di que vivió y murió

por que su nombre en piedra

con el tiempo señalara dos inmortales sombras.

Le bastará esa fama.


THOMAS HARDY

1 comentario:

Gemma dijo...

Un poema de lo más sugerente.
Abrazos