domingo, 27 de enero de 2008

Un soneto de La casa de la vida

Y aquí otro soneto, éste traducido hace veintidós años en la ciudad de Edimburgo:


LA CARTA DE AMOR


Caliente por su mano y con la sombra
de su pelo al derramar en ti su alma,
el latir de su pecho en ti acompaña
al fluir negro que adorna tu blancura,

oh, hoja tan dulce y cerca de su aliento,
que tu callado canto me revele
el alma que en sus labios y ojos tiembla
tal música en el aire del amor.

Quisiera haberla entonces contemplado,
su seno junto a aquello que escribía,
y en su pecho vislumbrar sus secretos
cuando, alzando los ojos un instante,

buscó a la mía su alma, y de ese encuentro
su amor halló palabras que enamoran.

DANTE GABRIEL ROSSETTI

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Milord,

Los prerrafaelitas... sin palabras me dejas. Los cuadros son tan hermosos que se explica el
" síndrome de Stendhal".
K:)