domingo, 10 de febrero de 2008

Azuleando


Es curioso: siempre se ha hablado de la luz, del aire de Sevilla. De su cielo. “Estos días azules y este sol de la infancia”, que escribió Antonio Machado. Y ahora resulta que el azul se desparrama como una tinta imparable por los nombres de las editoriales sevillanas. Mono Azul toma su nombre del mono de la prenda de trabajo que se hizo uniforme de “La Barraca” y fue título de una excelente revista durante la II República. Por su parte, Jirones de Azul, que dio sus primeros pasos más o menos al mismo tiempo que la anterior, ya ha publicado varias docenas de títulos. Como no hay dos sin tres, recientemente ha comenzado su andadura otra editorial teñida de Azul, título memorable de uno de los mejores libros de Darío. Se trata de El Olivo Azul, que aún no cuenta seis meses pero ya ha editado libros de una alta calidad, firmados por Marcel Schwob (la portada arriba reproducida) o Joseph Conrad. ¡Larga vida al azul!

No hay comentarios: