martes, 19 de febrero de 2008

Caricaturas de Mahoma

El autor de algunas de las caricaturas de Mahoma tristemente famosas, el dibujante danés Kart Westergard, fue expulsado hoy del hotel de Copenhague donde protegido por la policía se alojaba .
Westergard y su esposa deberán abandonar la instalación antes del jueves próximo para garantizar la seguridad del resto de los inquilinos, comentó la dirección del hotel, en medio de las protestas generadas por la reimpresión de las viñetas, que para salvaguardar la libertad de impresión tuvieron la valentía de volver a publicar la totalidad de los diarios daneses.
Este señor septuagenario está amenazado de muerte por unos tipos que, si no les gustan las libertades europeas, mejor habrían hecho quedándose en sus desiertos, lejos de la cerveza Carlsberg y de las patas de cerdo y de las chicas rubias con sus melenas al viento.

3 comentarios:

alejo dijo...

Se me ocurren varias preguntas: ¿Quiénes son esos tipos? ¿Qué motivaciones reales les mueven? ¿A quien beneficia finalmente ese clima de amenaza? ¿Quién se dedicó a viajar por medio mundo islámico para convencer a estos y aquellos de que había un ultraje contra Mahoma, meses después de publicadas las dichosas viñetas? ¿Y quién le pagaba los billetes? A veces yo también me dejo llevar por la santa pasión indignada, pero trato de echar mano de nuestro querido Hamlet y pienso aquello de:"Parece locura, pero tiene método".

pepe dijo...

El año pasado realicé un trabajo de investigación sobre el Islam. Es una pena que los teroristas usen el Corán como arma mortal. Es una religión con puntos débiles pero tengo la impresión de que ya le gustaría a la religión católica ser tan integrista como la musulmana.

Javier L.Y. dijo...

"¿Qué pensarían los Sevillanos si supiesen que los libreros se oponen a la celebración del Corpus?".
Esta argumento, dicho por un responsable político conservador ante un simple conflicto en espacio y tiempo de las instalaciones del Corpus y la Feria del Libro de la pasada década, era falaz. Pero acojonaba.
La imagen de hordas indignadas espoleadas por titulares sensacionalistas abalanzándose sobre los casetas de libros nos vino a la cabeza. Sobra decir que nadie se opuso al Corpus, ni tan siquiera a cualquier besamanos de nuestra ciudad.
Bromas aparte, lo peor es que el argumento era sutil amenaza. Amenaza con lugares comunes del fundamentalismo y la irracionalidad.
Estoy con Álex, esto tiene método: ¿a quién interesa que unas viñetas sobre Mahoma se conviertan en conflicto?, y ¿a quién interesa que se convierta en conflicto una publicación, exposición o película sobre dios, sus santos y vírgenes en sus múltiples variantes?
Yo por si acaso, Antonio, me quedo con la Carlsberg, las patas de cerdo y las chicas rubias con sus melenas al viento. Y también con el couscous, el té a la menta, y la danza del vientre.
¡Ay, lo que se pierden algunos!