viernes, 22 de febrero de 2008

El cuervo







Anuncié hace unos días la publicación aquí de mi traducción de "El cuervo". Dicho y hecho. Aquí van las cuatro primeras estrofas. Como el título está aún "vivo", me limito a esto. El resto del poema se puede encontrar en Poe y otros cuervos. Primeros poetas norteamericanos (Mono azul)



Una noche me aburría y cansado discurría
sobre muchos y curiosos libros de la Antigüedad;
y mientras cabeceaba, escuché como una aldaba:
suavemente alguien llamaba a la puerta de mi hogar.
"Será una visita," dije, "a la puerta de mi hogar."
Esto sólo y nada más.

Lo recuerdo claramente: era un diciembre inclemente
y cada ascua muriente caía al suelo, espectral.
Anhelaba el nuevo día, pues ningún libro podía
-Leonor ya no vivía- mi tristeza disipar.
Los ángeles la llamaban Leonor, clara y sin par:
su nombre aquí ya no más.

Y al frufrú incierto y cuitado del cortinaje morado
con desusado terror me puse todo a temblar.
Para acallar mi latido, otra vez dije del ruido:
"Una visita habrá sido en la puerta de mi hogar,
una visita tardía en la puerta de mi hogar;
eso es todo, nada más."

Cobró fuerzas luego mi alma, y con renovada calma
"Señor," exclamé, "o señora, me tiene que disculpar,
pues caí en un sueño breve, y fue su llamar tan leve,
y fue su tocar tan leve a la puerta de mi hogar
que apenas pude oírlo." La puerta abrí de mi hogar:
sólo había oscuridad."

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