sábado, 2 de febrero de 2008

EL ÚLTIMO REBELDE




EL ÚLTIMO REBELDE


Como un hombre de Lee que se resiste

a entender que ganó la guerra el Norte


JAVIER SALVAGO



Un toque de silencio en la corneta,

capote de tristeza sobre el campo.

Aquí y allá sombreros polvorientos,

herrumbre en los cañones olvidados,

jirones por banderas, astas rotas.

Pero hay himnos marciales en mi oído,

pero hay muchas canciones que despiertan

mi vida gris como un viejo uniforme.

Se entabla una batalla sin cuartel

y cargo contra el siglo, mi enemigo;

empuño el sable heroico como estéril

y lucho cuerpo a cuerpo con los años.

Siempre me guía vuestro ejemplo,

soldados de mi Sur inexistente,

caballeros de la triste figura;

fielmente sigo a Robert Lee,

romántica cimera entre mis mitos,

general en jefe de todas mis derrotas.

Un soldado de plomo sin cabeza,

me niego a la verdad. No capitulo.



(Publicado en Reloj de arena, 22, 1998)