miércoles, 20 de febrero de 2008

El poeta y el crítico



Cuando quiera que Harold Bloom, el crítico norteamericano, es interrogado como gurú u oráculo por sus lecturas o preferencias dentro de la literatura española, el autor de El canon occidental menciona invariablemente a Luis Cernuda. Sin duda por la grandeza de éste con relación a otros compatriotas escritores; también, es evidente, por los limitados ―es fuerza reconocerlo― conocimientos de Bloom sobre literaturas extranjeras, incluida la nuestra, lo que le impide conocer bien la obra de otras figuras interesantes cuando no imprescindibles. Pero el hecho es que, aparte de los de expresión inglesa, entre los más destacados poetas en francés, italiano, alemán, polaco, Bloom sitúa a Cernuda. Veamos cuál es su juicio.

En el artículo pórtico que abre el volumen colectivo que la Residencia de Estudiantes publicó en torno a Cernuda, Entre la realidad y el deseo: Luis Cernuda, 1902-1963, Bloom incide en una anotación que ya habían hecho otros pero que en él, santón de los estudios filológicos, parece adquirir una notable y grave autoridad. Para él, Cernuda apenas fue un poeta español, y “puede ser visto más como un poeta romántico inglés que como un continuador del cante andaluz, tradición en la que, sin embargo, le tocó nacer”.

Como no podía ser de otra manera, Bloom aprecia en la obra del sevillano la huella de Browning y el monólogo dramático (recordemos que Cernuda se ocupó de él en Pensamiento poético en la lírica inglesa (siglo XIX), y en algún otro ensayo), y especialmente en “las grandiosas odas de Las Nubes” (nótese aquí la filiación romántica inglesa del término oda). En varios puntos lo compara con el también homosexual Hart Crane, del que acaso nunca oyó hablar Cernuda; pero apostilla el autor de La ansiedad de influencia: “aunque tratándose de un poeta que murió en México un tercio de siglo después del tormentoso periplo que realizara Crane por ese mismo país, me parece poco probable.” Destaca el parecido de Crane con el Cernuda de ese poemario de transición que es Invocaciones. Y lo hace con motivo, pues Crane, como Cernuda, fue influido por los simbolistas franceses, especialmente Laforgue, y el magisterio de Eliot (en quien también Laforgue está presente). Por su parte, la que Bloom llama obra maestra de Cernuda, “Apologia pro vita sua”, además de ser título de una obra del Cardenal Newman, lo es de un poema de Coleridge (Bloom no menciona este extremo, sin pensar que un lector español puede ignorarlo).

Ese texto fue un adelanto del capítulo dedicado a Cernuda en su último libro, Genios, recientemente publicado en España. Allí, Bloom vuelve, como en su Canon, ha hacer una lista de genios de las letras (todos muertos). En este caso son menos los elegidos, tan sólo cien. Los de lengua española son Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Luis Cernuda, Miguel de Cervantes, Federico García Lorca y Octavio Paz.

Y Bloom, judío neoyorquino, los agrupa por afinidades cabalísticas. El octavo de los grupos reúne a Whitman, Pessoa, Crane, Lorca y Cernuda. De Whitman, cuyo influjo lamenta que no llegara a notarse en Cernuda, dice que “la amargura temperamental” de éste le impidió absorber la poderosa vitalidad del norteamericano. Novedad importante de este libro, Genios, es que para Bloom, Cernuda es, ya sin ambages, el mejor poeta español del siglo XX, por encima incluso de su muy alabado Lorca. Esto tal vez sea difícil de asumir por el gran público, creo que no por los poetas, entre los que el interés por Cernuda no ha hecho sino crecer todos estos años.

Particularmente interesante es el diálogo que mantuvieron James Valender y Bloom el 20 de mayo de 2002 en un hotel de Barcelona, entrevista que sería emitida en diferido, el día siguiente con motivo de la apertura del Simposio Internacional sobre el poeta sevillano celebrado en la Residencia de Estudiantes de Madrid. En aquella ocasión, nos cuenta Valender, Bloom leyó una versión ligeramente modificada del texto ya publicado por la Residencia, y tras la lectura ambos conversaron antes las cámaras en un diálogo enormemente esclarecedor. Gracias a él sabemos que el conocimiento de Cernuda por parte de Bloom se originó cuando un alumno de éste le presentó un trabajo que establecía paralelismos entre el poeta norteamericano Hart Crane y Cernuda: aquel poeta sería nada menos que Manuel Ulacia, nieto de Manuel Altolaguirre y excelente estudioso de Cernuda en su temprano ensayo Cuerpo, escritura, deseo. Igualmente nos enteramos de que los poemas de Cernuda que Bloom conoce son en su mayor parte las versiones de Reginald Gibbons (que Valender alaba). Por otra parte es curioso comprobar, y paradójico, que cuando en su texto Bloom ensalza “un puñado de odas verdaderamente sublimes” mencione precisamente uno de los poemas que no consiguieron impresionar a Eliot cuando en otra traducción se los mostró Wilson de cara a una eventual publicación en Faber & Faber (se trata de “Lázaro”, que Bloom nombra junto a “La gloria del poeta”, “A las estatuas d elos dioses”, “A un poeta muerto (F. G. L.)”, “La visita de Dios”, “Las ruinas” y “Apologia pro vita sua”) .

Aunque alguna vez sorprendemos a Bloom en algún desatino, su visión es en general muy ponderada y de una gran autoridad. Él, detractor de la llamada “crítica del resentimiento”, que eleva más allá de su calidad a los autores por razones tan espurias como pertenecer a una minoría sexual, admira a Cernuda por su obra sin otros condicionamientos. En su valoración de Cernuda, no suficientemente estimado en su momento, pero sí apreciado hoy más de lo que sospecha Bloom, recuerdo ahora un poema de Tennyson que tal vez Cernuda leyera o cuando menos ojeara al preparar su Pensamiento poético. Desde luego, Bloom está más cerca de este raro y loable crítico del poema de Tennyson que de ese otro, lamentable, de “El crítico, el amigo y el poeta”, diálogo “ejemplar” que Cernuda escribió en 1948 cuando estaba en Mount Holyoke y publicó seis años después en la revista Orígenes. Cito a Tennyson por mi propia traducción recogida en la antología La Dama de Shalott y otros poemas:

POETS AND CRITICS


This thing, that thing is the rage,
Helter-skelter runs the age;
Minds on this round earth of ours
Vary like the leaves and flowers,
Fashion’d after certain laws;
Sing thou low or loud or sweet,
All at all points thou canst not meet,
Some will pass and some will pause.

What is true at last will tell:
Few at first will place thee well;
Some too low would have thee shine;
Some too high—no fault of thine—
Hold thine own, and work thy will!
Year will graze the heel of year,
But seldom comes the poet here,
And the Critic’s rarer still.



POETAS Y CRÍTICOS

Esto, esto hace furor,
atropellada marcha la época;
en nuestro mundo las ideas
mudan como hojas y flores,
creadas según ciertas leyes.
Cantes bajo o alto o dulcemente
no puedes abarcarlo todo.
Unos se irán, quedarán otros.

Al final se sabrá qué es verdadero:
pocos al principio verán tu sitio;
unos querrán que brilles bajo,
otros muy alto —no es culpa tuya—.
¡Ve a lo tuyo y crea a tu gusto!
Un año va al talón de otro año,
mas rara vez llega el poeta,
y más raro aún es el Crítico.

Con elogio que no caerá en saco roto en la esfera internacional, esperemos que granjeando nuevos lectores curiosos a Cernuda, Bloom ha escrito en Genios: “Si el arte de la poesía tiene sus santos, como Dickinson y Paul Celan, entonces Luis Cernuda está entre ellos”.


(Publicado en mi libro Con otro acento. Divagaciones sobre el Cernuda inglés, Premio Archivo Hispalense 2005, Diputación de Sevilla, 2005)

1 comentario:

Anónimo dijo...

La Fiscalía pide el informe policial sobre la librería Fahrenheit 451


La Fiscalía Superior de Andalucía ha decidido recopilar toda la información disponible acerca de la librería Fahrenheit 451 para determinar si es necesario iniciar una investigación de oficio que permita aclarar si en el establecimiento se vende algún tipo de libro que conculque la legalidad. Fuentes de la Fiscalía confirmaron ayer que el primer paso que se dará al respecto es solicitar a la unidad adscrita de Policía Judicial que recopile toda la información disponible del caso, incluido el informe de la Brigada provincial de Información en el que los investigadores confirman que en la librería se venden publicaciones (libros y revistas, fundamentalmente) vinculados a la extrema derecha y otros movimientos radicales.
Los únicos datos que por el momento maneja la Fiscalía son los publicados por este periódico el pasado domingo. La aparición de unas pintadas amenazantes contra la librería obligaron a la Policía Nacional a elaborar un informe en el que se daba cuenta a la Comisaría General de Información del alto riesgo que existe de que se produzcan ataques contra el establecimiento, calificado en varias pintadas radicales como “librería nazi”. Tal y como comprobó La Opinión en el propio comercio, en las estanterías se exhiben títulos de editoriales especializadas en el movimiento de ultraderecha. Existen también libros relacionados con el Islam, el movimiento ´okupa´ y los grupos antisistema. El propietario de Fahrenheit 451, F.G.M., aseguró que no le preocupa “lo más mínimo” la investigación que ha iniciado la Policía ya que los libros que vende “son totalmente legales”. En el interior de este negocio se muestran ejemplares editados por García Hispán, cuyo responsable fue condenado por apología del nazismo. Uno de ellos -´Raza de Vikingos´- está dedicado a “los voluntarios nórdicos que ayudaron a Alemania en la II Guerra Mundial hasta su épico final en Berlín”. Otros están vinculados con partidos políticos de marcado carácter derechista como España 2000.