miércoles, 20 de febrero de 2008

La tumba de Corso


El espíritu
es vida
corre a través
de mi muerte
interminablemente
como un río
que no teme
convertirse
en mar



(Alejandro Luque hablaba hace un par de días de este poeta beat. La foto superior la tomé hace dos años en el cementerio romano donde sus restos reposan a sólo dos carrerillas de gato, o el aleteo de un mirlo, de los de Keats y Shelley)