sábado, 31 de mayo de 2008

Cuatro haikus



Unos días junto al mar me han traído algunos versos, de los que iré publicando aquí espaciadas muestras. Comienzo hoy con un conjunto de cuatro haikus:


PINAR Y DUNAS

1

Único verso.
La fábula que traza
fila de hormigas.

2

La S sisea.
Qué grande la mayúscula
de la serpiente.

3

Escarabajo,
no subes esta duna;
bajas mi infancia.

y 4

¿Qué clorofila
te corre por las venas,
camaleón?

7 comentarios:

p.a.m.e. dijo...

el haiku numéro 3 es uno de tus mejores poemas. una obra mayor de tres versos. un ejemplo de que todo lo que de verdad es importante y memorable se puede decir con cuatro palabras.
ahora, que, felizmente, no es tiempo para manifiestos literarios, si tuviese que firmar uno y lanzarlo como una bala contra los autores de mamotretos de trescientas o quinientas páginas para no contar más que una anécdota magnificada, dispararía estas tres líneas. felicidades por haber labrado una joya tan precisa y verdadera.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues muchas gracias por tu comentario, que me emociona casi tanto como la epifanía que dio lugar al poema. Muy poco "labrado",por otra parte: una vez interiorizada la estructura del haiku, éste fluyó con una gran naturalidad porque escuché sin interferencias -estaba en un paraje natural- mi voz interior, acompasada a la del mundo.

Mery dijo...

La semana pasada estuve también junto al mar, y los dias grises me daban alas literarias. Nada escribí, por cierto, y es que no siempre tiene una ganas de letrear.
La composición de haikus me parece todo un arte; veo que se van haciendo un hueco entre muchos escritores y eso me encanta.
Los tuyos son muy buenos, así que espero a leer mas.
Un saludo

Antonio Rivero Taravillo dijo...

A estos haikus míos les gusta que te gusten, Mery. Por cierto, yo también he visitado con interés tu página, a la que desde este mismo momento pongo enlace. Un saludo.

Ombusía dijo...

Estoy de acuerdo con p.a.m.e. en que el mejor es el tercero: alcanza esa emoción interior/exterior de los haikais originales: como bien dices, "mi voz interior, acompasada a la del mundo" (con naturalidad). Por otro lado, de los dos primeros (que me parecen metapoéticos; aunque quizás esté en un error), me quedo con la fábula de las hormigas: precioso (el de la serpiente también me gusta). El del camaleón es de una vitalidad casi metafísica... Resumiendo, que me han encantado. Gracias.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues sí, el tercero parece el preferido. También es mi favorito de este grupo, que conste. Desde luego, es el más cercano a la filosofía del haiku. Gracias a los tres por vuestros comentarios.

José María JURADO dijo...

Yo también voto por el 3