viernes, 23 de mayo de 2008

Homenaje a la fiesta del Ultra





La afición al fútbol y a los energúmenos de las gradas me resulta ajena, y también lejanos ya los tiempos en los que me codeé, y choqué a veces, con aprendices de pistolero en el instituto o en las calles de Sevilla, durante la transición y los primeros años de la democracia. Por tanto, lo del ultra se limita a lo literario, al ultraísmo, y a un volumen homenaje publicado por el Ateneo de Sevilla. En él colaboramos varias decenas de poetas, y para la ocasión rescaté un poema antiguo, que, pluriempleado, también ficha en el blog y resuelve la jornada de hoy. Helo aquí:






MUJER-POESÍA

Yo marco la cesura entre tus piernas,
tus largos hemistiquios, los acentos
que ritman con los míos; nos unimos
en dulce sinalefa que nos lleva
hasta un lugar distinto y sin lenguaje,

allí donde el lenguaje se hace lenguas
y choque de la carne enmudecida.



3 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

También podría llamarse "sexo prosódico-métrico" o algo así. Me encanta lo de los largos hemistiquios. Aunque me guste más la elisión que la sinalefa, reconozco que ésta es más erótica que aquella. Saludos.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Aquí lo de Bécquer resulta mucho más, digamos... somático.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Este poema tiene por lo menos veinte años. Hoy uno ya no está para tantas tretas. Y no me negarás, Jesús, que lo somático en el amor es como la forma en la poesía: no basta elcontenido, tienen su importancia los acentos, las sílabas, la rima (si la hay(, las aliteraciones. El cuerpo del poema. Un saludo a los dos.