martes, 13 de mayo de 2008

Poemas de John Clare (III)




EL ÁRBOL HUECO

Mil veces de las lluvias del verano
me he resguardado yo en un árbol hueco,
un fresno desmochado, viejo y enorme:
su copa aún crecía y daba flores,
y a diez alzaba del batido suelo,
y aún quedaba sitio para más.
Quien buscara una vida de ermitaño
su puerta allí tendría y su cabaña;
parecía un hogar al que el deseo
llamara así al hacer fuego de cíngaros,
rústicas cenas de guisantes tiernos,
hasta llegar el agua a las rodillas.
Pero en el árbol viejo, nuestra casa,
si no escampaba nunca nos mojábamos.

JOHN CLARE