domingo, 22 de junio de 2008

Cuarentena (11)

11

Al anochecer, me acerco a la ventana. Descorro la cortina y me quedo mirando horas enteras la casa de enfrente. Allí, en la tercera planta, a escasos metros de donde estoy, un perro se asoma de vez en cuando a un balcón. Yo le silbo y lo llamo por un nombre que le he dado. Le hago fiestas y trato de que repare en mí. Pero el animal me ignora y al poco vuelve a perderse de vista. Jamás he visto a un humano en esa casa, pero sé que hay actividad en ella: luces que se encienden, persianas que se levantan o echan, música en ocasiones durante la madrugada.
Un día despierto junto a la ventana, hundido en un sillón y con las mantas por el suelo. Me quedo de piedra al ver que el perro que me obsesiona está acurrucado a mis pies. Con desasosiego, me levanto y me froto los ojos. Me asomo por enésima vez a la ventana: me veo en el balcón de enfrente, silbando y llamando al perro.

6 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Buen micro. La ventana como espejo, el juego del desdoblamiento de los seres, el problema de la identidad... Tu relato gustará sin duda a Mega. Se lo recomendaré.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Antonio, me gusta que te guste. Antonio

Y terminado el casi palíndromo, disculpa mi ignorancia,¿pero quién es Mega?

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gemma Pellicer es Mega (su blog: Sueños en la memoria), y en algunos de sus micros explora la realidad/ficción a ambos lados de los espejos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues gracias. Ya he visitado su blog. Y volveré.

Mega dijo...

Bueno, pues yo también volveré por aquí. Me han gustado especialmente Cuarentena 11 y 12. Del primero, el desdoblamiento inaudito que no logra entender el narrador, angustiado, como en un sueño delirante (y de ahí, supongo, la cuarentena), y del segundo, el modo en que esta Alicia accede al otro lado del espejo para verse fagocitando peces y flotando (¿en una anticipación de sí misma ahogada?) dentro de la pecera. ¡Resulta espeluznante!

Inquietantes y sugerentes. ¿Habrá un 13?

Saludos cordiales a ambos

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Los buenos lectores mejoran los textos. Estoy convencido. Muchas gracias, Mega. Sí, habrá un 13. De hecho, serán cuarenta, como sugiere en una de sus posibles acepciones el título. Un saludo.