viernes, 6 de junio de 2008

Cuarentena (3)

3

Lenta y aplicadamente, una mujer cuyo rostro se parece a la luna va lamiendo la espalda de un joven acostado. Va escribiendo letras con saliva, sílabas con saliva, palabras con saliva que el hombre va leyendo con los ojos cerrados. Ella escribe oralmente, y él escucha sin vista. Sólo un jadeo se oye en la habitación vacía al lado. En la que ellos están sólo pena el silencio.

1 comentario:

Mery dijo...

Una mujer cuyo rostro se parece a la luna, me hace pensar en una mujer oriental, dulce, tranquila.

El final me parece muy muy bello.