sábado, 14 de junio de 2008

Cuarentena (7)

7

Camino por la nieve llevando sobre mis espaldas un bulto que ya he olvidado lo que guarda. Veo que en el horizonte se dibuja el perfil de una ciudad, de la que se eleva un humo rojo como la nieve. Un perro salvaje ha hozado mis piernas. También se ha llevado un trozo de mi carne y, yo, hambriento y extenuado, me tiendo sobre la nieve. Saco del paquete un pedazo de vino congelado. Lo bebo y lo mastico hiriéndome las encías. El vino es tinto, como el humo, la nieve y las fauces del can. La ciudad ya está muy cerca. Desde un balcón me mira una muchacha desnuda. Esa ciudad lleva su nombre.

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