martes, 24 de junio de 2008

El español


Fernando Savater y otros intelectuales acaban de presentar un manifiesto a favor de nuestro idioma y contra los desvaríos nacionalistas en materia lingüística, sean éstos de derechas o de izquierdas . Vargas Llosa, Luis Alberto de Cuenca, Albert Boadella... son algunos de los nombres que lo respaldan.
No tuve inconveniente en firmar hace unas semanas un manifiesto en favor de la lengua asturiana, que tantos buenos ratos me ha proporcionado como lector de su literatura. No creo que sea incoherencia haber firmado tal cosa, para que los amigos que escriben en asturiano puedan seguir empleando su lengua, publicando en ella, y reconocer que la lengua de todos, el español, está siendo marginada en Vascongadas, Cataluña o Galicia por unos peligrosos manipuladores.

Y lo dice uno que disfruta leyendo a Cunqueiro en gallego, o a Joan Margarit en catalán.

11 comentarios:

babel dijo...

He dudado si poner o no este comentario; el tema es, francamente, delicado. No soy partidaria de este tipo de controversias (O catalán o castellano/O euskera o castellano...), creo que son falacias que utilizan ciertos sectores políticos en beneficio propio. Personalmente, me parece muy bien que en las Comunidades Autónomas donde existe una lengua propia se exija el conocimiento de dicho idioma y, por tanto, se enseñe. He vivido en Cataluña en la década de los 80; y, si bien casi todo el mundo hablaba el catalán o lo entendía, la competencia lingüística respecto a la lengua escrita era, por aquel entonces, casi nula. Lo mismo sucedía con el conocimiento de su literatura, su propia literatura. Los motivos son obvios: hablar catalán estaba prohibido durante el franquismo; enseñarlo, suponía la cárcel. Por tanto, las medidas tomadas por estas CCAA me parecen justas y correctas. Hay que potenciar esa riqueza y esa competencia lingüística de la población. Y, si venimos de fuera, adaptarse y aprender, que nunca está de más el saber. Siempre y cuando, claro está, se exija la misma competencia y conocimientos respecto al castellano... ahí quizá vendría el "pero", pero este es un problema político, distinto al puramente filológico.
El tema de la defensa del castellano para mí es El PROGRAMA EDUCATIVO estatal que, a este respecto (Ley marco aplicable en todas las CCAA), es vergonzoso; los mínimos de Literatura en Bachillerato, irrisorios (en la ESO, casi inexistentes) y la Cultura Clásica queda relegada a materia optativa en ambos ciclos (Ej: Un chaval de 4ºESO de Barcelona te recita a Ausias March, pero Cervantes aún no está en el programa de "Lengua española" y no sabe quién es). En las Comunidades que mencionas, esto no es así para los programas de sus lenguas propias, y DE AHÍ la desventaja del castellano. No atacar este problema desde aquí me parece demagógico y hace el juego a la controversia política (de uno u otro lado), en un asunto que, por lo visto, a los políticos les importa más bien poco si no pueden usarlo para repercutirlo en votos.
Bueno, es mi opinión. Y perdona por la extensión (no he sabido abreviar más). Un saludo.

TOMÁS dijo...

Las lenguas que conviven en España son una cosa, el uso político que se hace de ellas es otra. Una cosa es hablar una lengua (como sapiens) y otra conocerla en su funcionamiento, la filología. Los filólogos tenemos muy claro el asunto; los políticos más todavía, pero sin conocimiento de causa.
Por esta regla de tres, el hecho de respirar no te convierte en químico, ahora bien, el hecho de hablar te convierte en lingüista. Este es el problema mayor, los que hablan de las lenguas no tienen ni idea de ellas, para colmo la usan repleta de impropiedades. Y la ignorancia lleva a estos desmanes y disparates. Defensa de la lengua sabiendo qué es una lengua o qué son las lenguas, no qué son los pactos de gobierno, los asuntos autonómicos o económicos.

TOMÁS dijo...

Se me olvidaba , saludos, Antonio.
http://tropicodelamancha.blogspot.com

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Al contrario, Babel. Gracias por la extensión y por los argumentos que aportas. Sin embargo, sigo creyendo que el español no puede ser postergado en ningún punto de la nación, al mismo tiempo que se debe proteger el uso de las otras lenguas vernáculas. En el enlace que incluyo en la entrada se puede leer la noticia en El País, y mediante otro enlace que hay allí acceder al texto completo del manifiesto. Este me parece no sólo razonable sino necesario. Lo importante es que no introduzcamos elementos de discordia y que las lenguas no sirvan para dividir. De todas formas, creo quededicaré prróximamente otra entrada a este asunto, explicando mejor mi posición. Saludos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Y gracias también a Tomás por su aportación, naturalmente. Además d ela reflexió prometida a Babel, incluiré algún poema sobre este tema. Saludos.

Rafael G. Organvídez dijo...

Antonio: ¿te acuerdas de cuando decíamos "idioma nacional"?

Fernando Valls dijo...

Antonio, estoy completamente de acuerdo contigo, hay que sumar lenguas: catalán + castellano, y no restar como pretenden algunos nacionalistas en Cataluña.
Este año, por primera vez, he tenido alumnos en la Universidad, en una asignatura de Literaura Española, educados en el programa de normalización lingüística de la Generalitat de Cataluña, incapaces de hablar y escribir correctamente en castellano. Es evidente que algo no funciona, que a esos alumnos los políticos nacionalistas los están estafando.

Ramon dijo...

He escrito antes para felicitarte, entusiasmado, por tu biografía sobre L.C. Y ahora me encuentro con esto... Doy clases de castellano en un instituto público de Cataluña y, aparte de lo terrible de la situación general del tema de la enseñanza, no existe marginación. De hecho, la mayoría de alumnos escriben mejor en castellano que en catalán, a parte de que la mayoría habla en castellano. La queja de Valls es real, pero dudo que esos mismos alumnos se expresen mucho mejor en catalán. Quiero decir que lo que falla es la secundaria, la ESO, que ha hecho bajar el nivel de forma que ni os imagináis los que no estáis metidos.
Me molestan, me duelen y me cansan estos manifiestos porque responden a algo que no es cierto. Su motivación es meramente política y son apoyados por personas que han sido capaces de discutirme porque las calles en Barcelona vienen con el nombre de "Carrer" y no con su equivalente castellano.
Es evidente que hay exageraciones en todos los lados, desde cualquier prisma. Pero esto no justifica la mentira. Esta tarde he hecho la prueba: hablar en catalán de entrada y observar cómo te responde la gente. Sólo una persona me ha respondido en catalán, curiosamente un taxista. El resto me han contestado en castellano y así hemos seguido. Lo cual es muy lícito. Pero hablar de marginación del castellano visto lo visto me parece estar fuera de esta realidad, la de aquí, la que yo vivo cada día.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Ramón, empezaré por lo que nos une: muchas gracias por tus palabras sobre mi libro acerca de Cernuda, y sí, estoy de acuerdo contigo en que la ESO es un desastre absoluto. Dicho lo cual, te pregunto, ¿has leído el manifiesto? Hazlo, por favor, porque yo lo veo muy razonable, sobre todo en lo tocante a la libertad de elección. Si yo fuera con un hipotético hijo a Barcelona y quisiera que la escolarización fuera íntegramente en castellano, con asignatura de catalán, ¿estás seguro de que no tendría obstáculos. Dímelo tú, que estás en la enseñanza. Te creeré. Un saludo

Ramon dijo...

Antonio, el tema es tan denso que da más para una reunión con café o con un buen vino que para realizar demasiadas filigranas dialécticas en un recuadro tan pequeño como éste. Son muchas las cosas que me gustaría comentar del manifiesto, que sí, he leído. No sé, por decir algo, esa falacia de separar territorio de ciudadano. Supongamos (y por favor te pido que interpretes el ejemplo en sí mismo) que llegara a España cierta cultura ajena que consiguiera borrar del todo el español y aquí se acabara hablando alemán, francés, árabe, yo qué sé. Está claro que se estaría violentando la libertad de los individuos. Pero, ¿no podemos afirmar también que este territorio, por tradición cultural, tiene también unos derechos lingüísticos que serían igualmente violentados? Tantos territorios de hispanoamérica vieron violentados sus propios derechos lingüísticos con la llegada de españoles, portugueses, ingleses... Y sigue ocurriendo, por desgracia, siguen desapareciendo idiomas. Y la ligazón del idioma con el territorio es algo que no puede serle ajena a alguien como tú, o como yo mismo, que vivimos en cierta manera de esto, de este respeto.
Y así tantas cosas del manifiesto.
Pero no pienses que no voy a contestarte. A pregunta directa, respuesta directa.
Si quieres que la escolarización de tu hijo sea íntegramente en castellano, mira, sinceramente, ¿cómo se te ocurriría venirte a Cataluña? No sé, si yo me voy a Galicia asumiré que llueve mucho, que el Camino está lleno de guiris y que se habla gallego. Si no puedo asumir eso, mejor no voy. Sería una forma de no respetar el clima, la historia, la lengua de Galicia. Y estaremos de acuerdo con que lo de no respetar no va con nosotros.
Si vienes a Cataluña con tu hijo le vamos a enseñar catalán. Somos así de exóticos aquí, nos hemos encontrado con una lengua propia que estamos dispuestos a defender, no vaya a desaparecer como tantas otras lo hacen a diario (convendremos que el peligro es real, por tanto). De la misma manera te garantizo que tendrá profesores de castellano tan estupendos como yo que tratarán de hacer milagros con el desastre-ESO y acercarle a Manrique, a Garcilaso, al gran Góngora o al pobrecito hablador (ahora mismo me identifico con él que ni te imaginas...). O la ortografía, la sintaxis, la gramática del texto.
Resultado: aprenderá catalán y no, no olvidará el castellano, lengua que podrá utilizar libremente dónde, cuándo y con quién quiera. Sí, en la Administración también, no te equivoques. Aunque en la Administración te atiendan en castellano te aseguro que nadie se ha quedado sin entender algo. Y si tu hijo sigue un tiempo aquí probablemente llegue un momento en que hable también el catalán, sin olvidar por ello su lengua materna que podrá seguir usando a voluntad, y que muchas veces necesitará también.
Siento haber sido tan largo en mi respuesta. Podría acaso haberte remitido a la página 393 de tu libro. Una cita impresionante de Cernuda nos habla de la gente que siempre trata de meter cizaña. Yo también los culpabilizo, Antonio. Es lo mismo. Aunque, por supuesto, todos tienen derecho a opinar, faltaría más.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias, Ramon, por tu respuesta a mi pregunta. Creo que aún discrepamos, pero al menos creo que tratamos de entendernos.

Gràcies per la teva resenya.