domingo, 1 de junio de 2008

Otro poema reciente




EL POETA, EN 2008, RECUERDA SU
CLASE DE HACIA 1970

Aquella Geografía ya es Historia.
Con colores distintos, el damero
de un país que llamábamos España:
regiones no atacadas por la rabia,
que nunca se mordían entre ellas.

Había un general con bigotillo
como piedra angular del aula oscura;
contra el moro y su álgebra,
un crucifijo a modo de mandoble
más alto que la equis en la negra
sotana de ecuaciones, la pizarra.

Problemas de hectáreas y fanegas
jugaban a un país rico y copioso
y largo como un tren de mercancías
que ahora, inmóvil ya, descarrilado,
derrama sobre el páramo su grano.

Creció la población: ahora somos
cuarenta y cinco millones de apátridas.

5 comentarios:

Beat dijo...

me es saludable leer tus letras.
letras ya alzadas por muchas manos,
letras que acarician retinas.

Mery dijo...

Me suele ocurrir que, recordando imágenes como las que acabo de leer, comience a llorar con los ojos de esa niña que se sentaba en su pupitre, modosita siempre, a veces charlatana.
Gracias por este poema.

Mery dijo...

Olvidé comentar cómo echo de menos aquellas antiguas clasificaciones: Castilla, la Nueva, Castilla la Vieja....
Todos nos sentíamos parte de todos. Ahora ya, efectivamente, una especie de apátridas.
Es excelente esta camposición.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues atenta, que pronto colgaré un poema, heterodoxo hoy, nada menos que sobre la Reconquista. Ve buscando un pañuelo...

Daniel dijo...

Pues yo creo que la mayoría de los españoles tenemos una patria. Eso sí, una patria que no es una "unidad de destino en lo universal", sino algo más modesto y tangible: una patria plural. es curioso, mis recuerdos de la infancia no son nostálgicos en ese sentido, sino más bien recuerdo áquel sistema educativo represor, donde llovían los golpes y los castigos.