sábado, 19 de julio de 2008

17 de julio


Hace tres días redactaba yo estas líneas en el cuadernillo de notas de un hotel:


Hoy es 17 de julio. Hace setenta y dos años comenzaba la Guerra Civil, precisamente en mi ciudad natal -Melilla-, y la efemérides me sorprende leyendo España sufre. Diarios de guera en el Madrid republicano, de Carlos Morla Lynch. No puede ser mayor el contraste: en la piscina del hotel, con el fondo de un casi imperceptible hilo de música de Alonso Mudarra, entre huéspedes extranjeros me enfrento ahora, una vez más, a la realidad terrible de mi país y mis compatriotas, hace ya décadas.
Me remojo en la piscina, y dejo que los oídos se hipnoticen –si es posible esto- con un caño que hace el contrapunto a la vihuela, mientras van pasando en apretada tipografía los horrores de las sacas y los paseos, los bombardeos sobre Madrid, las penurias y las miserias –morales y de las otras-, al tiempo que la frivolidad de alguno de los asilados en la legación de Chile, entre los que no faltan condes ni marquesas. Las granadas y explosiones se me antojan imposibles ante la paz del patio y la profusión de hierbaluisa y jazmines azules. Pero todo aquello sucedió.
El autor del libro está a favor del Frente Popular, pero no menos de la civilización, y ve que la anarquía se extiende por doquier y lo amenaza todo. Está con el pueblo español, más allá de “blancos” y de “rojos”. Estallan los cristales en la página. El agua de la piscina también se quiebra con el chapuzón de una adolescente. Será de Virginia o Massachusetts. Su Guerra Civil también acabó hace años.

1 comentario:

Mery dijo...

Es cierto, todo aquéllo sucedió, y mas de lo que sabemos aún a estas alturas.
Cuánta gente sufriendo en ambos bandos, tan sólo hace unos años, una nimiedad en la Historia de la Humanidad.
Pero cada uno sufre y goza lo que le toca en esta vida, así que disfruta de tus vacaciones.
Un abrazo