viernes, 18 de julio de 2008

Cuarentena (24)

24

Todos los vecinos del pueblo han acudido al pozo para ver el milagro anual. El gentío se agolpa en el prado, y un calor sofocante hace que los más se quiten los sombreros para darse un soplo de aire.
Una bandada de alcatraces viene apiñada desde el norte, y al pasar donde todos se hallan reunidos, el guión desciende, imitándole sus seguidores. Pronto, el pozo, las cabezas y los hombros de los vecinos se pueblan de alcatraces que graznan sin interrupción.
A esto, del pozo mana un chorro impetuoso de agua calcárea que restaura el plumaje de las aves y blanquea la piel cetrina de los del pueblo. En eso consiste el milagro. Ya por la noche, los alcatraces estarán muy lejos, y los vecinos, con la mirada puesta en el año siguiente, fornicarán con desusadas fuerzas para crear nuevas cabezas en las que puedan posarse los pájaros.

2 comentarios:

Jesús Cotta Lobato dijo...

Estupendo, contundente, sencillo. Me gusta esta cuarentena.

José María JURADO dijo...

¿Pero entran los alcatraces en el pozo? Esa imagen, que yo me he figurado en primera lectura, sería preciosa.