viernes, 4 de julio de 2008

Del género tonto

Un tonto embozado en el anonimato me manda un mensajito en que dice -miente- que la biografía de Cernuda que ganó el Comillas no aporta nada nuevo a lo ya publicado, a la vez que deplora algunos juicios políticos que se recogen en el libro. Lo primero es propio de un lector de corto alcance, doblado de embustero (si no, además, me temo, de erudito celoso de defender su negociado de ponencitas y trienios). Lo segundo es el mismo tipo de crítica que han sufrido, y sufren, los que han denunciado al bueno de Pol-Pot, al Comandante Fidel o al Padrecito Stalin. La que ha padecido Octavio Paz, por ejemplo, gran amigo del poeta sevillano. La verdad escuece, ya se sabe, y también que hay individuos que no quieren que se les mueva ni un ápice de sus prejuicios y verdades prestablecidas. En cuanto uno afirma, con datos y entre mil informaciones de toda índole, que Cernuda se alejó de su primera y vaga simpatía con el comunismo y que éste cometió crímenes y desafueros como los muchísimos que cometieron los del otro bando, siempre hay algún "Don Quintín el Amargao" que se revuelve y echa espumarajos, como si la hoz de su martillo se le hubiera clavado en el cieno de su boca. Cernuda fue persona de izquierdas comprometida con la República, enemigo de Franco y el fascismo, pero no imbécil como mi mal informado corresponsal, recalcitrante militante en el error -digo, el horror-.

He colgado en este blog críticas y discrepancias respetuososas. La lista de mis enlaces es lo más plural que imaginarse pueda. Pero el fanatismo trasnochado me disgusta. Así que a la papelera el tonto y sus monsergas.

6 comentarios:

TOMÁS dijo...

Estás en lo cierto. Bien hecho, Antonio. Saludos.
http://tropicodelamancha.blogspot.com

Mery dijo...

Tienes mucha razón en la réplica que das al anónimo. ¿Cómo es posible que a estas alturas se intente disfrazar u ocultar lo que es mas que sabido, contrastado y evidente?
Hay un proptotipo de personas que se repite absurdamente, creando una dictadura cerril de pensamiento e ideas.
Sobre esto habría mucho que hablar, pero en fin.

Siga usted a lo suyo, que es escribir, y bien.
Un abrazo

Albe dijo...

No le prestes atención,Antonio.
Está claro que solo busca la polémica huera y absurda.

Un abrazo.

Ramon dijo...

Yo no haría ningún caso. Nadie que haya leído tu libro puede darle el mínimo crédito al anónimo embozado. Sinceramente, creo que eres muy claro en la parte final de tu libro, cuando explicas lo de Valencia. No sólo explicas qué sucedio sino que explicas también (tan bien) la evolución de los planteamientos de Cernuda sin que ello supusiera en absoluto cambiar sus planteamientos políticos genéricos y más arraigados. Y bueno, si además no da la cara, pues a la papelera, claro que sí.
Saludos.

Anónimo dijo...

Aún no he leido el libro pero conozco la trayectoria de Luis Cernuda y los hechos. Es imposible que una persona de izquierdas como él aceptase las cosas que ocurrieron. Y bien claro lo dice en algunos poemas: su desconfianza por los comisarios políticos, su desengaño por las injusticias (de otra índole) que se cometían en "su" bando... Cernuda, que era de izquierdas desde un ideal de justicia, se desengañó muy pronto (con sólo abrir los ojos) de la verdadera cara del comunismo. Otros compañeros de generación (no digamos nombres) firmaron vergonzosamente manifiestos a favor de las purgas y apoyaron tozudamente a Stalin hasta mucho más de la evidencia. Pero esto mismo, a otro nivel, ha seguido ocurriendo últimamente con Cuba y Venezuela y Nicaragua y yo qué sé... Salvo la utopía, que es una cosa antipática, ya no nos queda en qué creer. Bueno, sí...
Un saludo desde la izquierda radical pero sensata.
JLP

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. Ya sé que lo del tonto forma parte de los gajes del oficio. Así que como parece que le gusta la censura, tenéis razón: lo mejor será que le acompañe el silencio.