sábado, 30 de agosto de 2008

En la laguna de Walden

Con Thoreau

Naturaleza:
el horror a lo oscuro
en uno mismo.

Dejo el camino.
El miedo a descubrirme
me sale al paso.

Cabaña y bosque.
La senda que se pierde
y no me encuentra.

Entre los árboles
no duran más las huellas
que en la laguna.

Setas mordidas.
Me acechan los fantasmas.
¿Envenenados?

La ardilla cruza
borrando con su cola
el verso. Callo.

1 comentario:

Karl dijo...

Precioso. Y la última estrofa, a modo de conclusión, que cierra el poema de forma que acaba con el planteamiento humano y empieza con el planteamiento natural, el simple silencio.

Ojalá tuviéramos todos un Walden en el que perder nuestra mirada.