viernes, 29 de agosto de 2008

Otras casas de Cernuda (II)



Éste es el hall en que Cernuda residió durante su estancia en Middlebury College (Vermont) el verano de 1948, cuando impartió clases de español en la escuela de idiomas frecuentada por Salinas o Guillén (precisamente, Cernuda fue en sustitución de Guillén, que acababa de ser operado de desprendimiento de retina). Aquí en Middlebury leyó el texto de Dámaso Alonso que le hizo escribir su sonada "Carta abierta", y también aquí sintió el aguijón que le llevó a componer, mezclando venenos, ese "diálogo ejemplar" en que ponía de vuelta y media a los críticos que seguían insistiendo en la influencia de Guillén en Perfil del aire.
Middlebury es muy hermoso, como el paisaje que lleva a él y lo rodea.

4 comentarios:

José Luis Garrido dijo...

Estimado Antonio, en referencia al comentario de Cernuda sobre el nombre de la calle en que nació. La carta se encuentra recogida en el Epistolario publicado por la Residencia de Estudiantes. Carta nº 1083, Pág. 1134, con fecha 14 de Julio de 1963 y dirigida a Carlos Peregrín-Otero, dice lo siguiente:

Supongo que todo, desde el pescado frito al pan de Alcalá, será cosa distinta (temo que peor) a lo que yo conocí. La calle en que nací se llamaba Acetre, no Acetres.


Un abrazo

Ignacio Crespo dijo...

José Luis, desconocía este dato, es curioso, esa calle se llamó en un tiempo Conde de Tojar, así figura en las distintas referencias sobre el lugar de su nacimiento. Posiblemente ya en vida de Cernuda se le volvió a cambiar el nombre.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias por vuestros comentarios, José Luis e Ignacio.

Sí, eso dice Cernuda de su calle Acetres, Conde de Tójar cuando nació y hasta 1931 (con la República se cambiaron los nombres ligados a la monarquía o la aristocracia, como sucedió también con Conde de Benomar, que recuperó su nombre de Aire). Y sorprende que el poeta quiera subrayar que la calle donde estaba el domicilio familiar cuando él nació era Acetre, sin s. Nunca antes lo había visto escrito así.

Los nombres Conde de Tójar y Conde de Benomar no tendrían uso común, y todo el mundo emplearía el nombre revio a la rotulación aristocratizante.

Saludos a ambos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

José Luis: a las menciones que te citaba el otro día de Calle del Aire (con artículo), añade otra de Guillén con la que hoy me he topado por casualidad. Está en Epistolario, pág. 53. Ya fuera porque Cernuda decía que vivía en la Calle del Aire, ya porque otros añadieran motu proprio el artículo, era Calle del Aire a finales de la década de los veinte y entre nuestros poetas.

Un abrazo.