sábado, 20 de septiembre de 2008

Cumha Shomhairle Mic Gill-Eain


Creo que la actualidad nada tiene que ver con el calendario. Recojo aquí una necrológica que pertenece al presente eterno eliotiano:
Ha muerto Somhairle Mac Gill-Eain. Su nombre no le dirá nada a nadie. Para su pueblo, sin embargo, era el poeta, más que ningún otro; el depositario de su tradición y su lengua antigua, de las más antiguas de este viejo Occidente.
Ha muerto Somhairle Mac Gill-Eain, cuyo nombre gaélico ni siquiera en su versión inglesa (Sorley MacLean) suena a nada más allá del territorio de Alba, el hermoso topónimo de Escocia en el idioma vernáculo e íntimo que es de una tribu, del clan.
Ha muerto Somhairle MacGill-Eain. A él pueden aplicarse, palabra por palabra, muchos de los versos que escribió para su hermano Calum y que hora duele traducir: “Aún es hermoso el mundo / aunque no estés en él”.
Con Escocia e Irlanda, España constituía la tríada de sus países amados. La nombra —con el temblor de un amante al hablar de su amada— en una decena de poemas de su escasa obra, y sobre su representación, como sobre la de Eimhir, su amor de juventud, gravita un sentimiento de culpa y amargura. Tenía que sostener a su familia, que dependía económicamente de él, y no pudo venir a España con las Brigadas Internacionales, como le exigía el corazón. Tenía veinticinco años en 1936; las responsabilidades y el remordimiento le echaron años encima y, como su malograda relación con Eimhir, España le dolió hasta la muerte.
Aquí, como en otras partes de Europa, el conocimiento de la poesía de su patria se limitó al fenómeno del osianismo, que, si no las cuitas de Werther, aquí inspiró a Vicente Risco y a Pondal en Galicia, y no sólo a ellos; también el meridional Bécquer se hizo eco de las recreaciones de Macpherson. Pero esta munificencia del romanticismo tardío no era sino la capa más epidérmica y exportable de la rica poesía gaélica, esa fuente de aves canoras, de la que él bebe y se aparta, trascendiéndola, como el autor del Romancero gitano hace con el flamenco.
Cuando Catriona Zoltowska y yo le escribimos hace una década para decirle que queríamos verterlo al español, el hombre nos respondió con una emocionada carta contra la que el tiempo hoy conspira, para hacer de ella, fríamente, el espécimen manuscrito de una lengua ya muerta. Entrevistado hoy por la BBC, sólo he sabido hilvanar unas cuantas torpezas de las que salvaría la expresión de su admiración y afinidad a ciertas facetas de Lorca, con su maridaje de lo popular y lo culto, lo local y lo universal; también el reconocimiento de una deuda de ejemplo moral y magisterio bárdico.
Recuerdo los acantilados de su isla contra el mar de Irlanda, y un aire de gaita, elegíaco, que se hace paso entre el crespón negro de las nubes bajas.
Ha muerto un gran poeta. Éste es un indigno tributo pero sí un sincero lamento, un lamento por Sorley MacLean, cumha Shomairle MhicGill-Eain.
(Sorley Maclean murió el 24 de noviembre de 1996)

2 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Querido Antonio, acabo de terminar tu Cernuda. Hace tan pocos minutos, que aún me queda el amargo regusto de su paso por la frontera camino del destierro, colofón de las penalidades de los meses pasados. No sólo me parece una obra espléndida, sino que para mí, que conocía su poesía pero no los avatares de su vida (ni el alcance de ese "mírame y no me toques" que es consustancial a su naturaleza), ha sido de gran provecho. He releído muchos de sus poemas a la vez que, según tu narración, los componia, y puedo decirte que otra luz los iluminaba. Por tanto, no te demores mucho en publicar la segunda parte. En mí tienes a un lector esperando.
Saludos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Qué alegría me das, Antonio, aunque sea a costa de la dolorida vida de Cernuda. Que la biografía pueda servir a lectores sensibles e inteliegentes como tú para releer al poeta y mejor comprender su obra es para mí la mayor recompensa. Como sabes, estoy trabajando en el segundo volumen, que aparecerá exactamente dentro de dos años, naturalmente también en Tusquets. Cuando me desanime o el esfuerzo sea grande, os tendré presente a personas como tú y vuestras palabras de aliento. Hoy ha salido una entrevista que me hicieron acerca de la biografía en el diario Milenio, de México. La cuelgo de inmediato. Un abrazo.