sábado, 27 de septiembre de 2008

De un cuaderno bretón (II)




Se divisa desde el muelle de Larmor Baden, el túmulo de Gavrinis. No tengo ahora a mano mis diccionarios, también casi megalitos ellos mismos, y sin su apoyo no puedo aventurar qué sea Gavr sin miedo a desbarrar, pero inis es isla en bretón y en otras lenguas célticas, de eso no hay duda, y efectivamente Gavrinis es una sucinta isla, no la mayor desde luego, de las que se desparraman por el golfo de Morbihan, que, vuelta a los significados del bretón, significa “Mar menor” o “Mar pequeño”. Como tantos otros túmulos de Irlanda o Escocia, se trata de una colina artificial, una construcción en piedra cubierta de tierra sobre la que ha ido a crecer el césped, ya que otras plantas no pueden arraigar en ella, en los exiguos huecos que deja su ciclópea mampostería.
Dicen los arqueólogos que fue hace cincuenta y tantos siglos cuando se erigió el monumento, la bóveda o cairn que cubre al dolmen. Sobre las caras de éste, grabadas en la piedra, curvas laberínticas trazadas a pulso o con compases arcaicos, y también figuras de bueyes o toros astilargos. Uno se pregunta cómo se transportaron estas grandes rocas, sobre qué embarcaciones neolíticas. Hoy, una lancha nos lleva y nos devuelve, carga más leve, sobre las ondas. Cuando amarra y ya pisamos de nuevo tierra firme, arrojo unos guijarros al agua, sólo por ver la efímera réplica que las ondas hacen de las otras, sólidas, relieve perdurable de la roca, dibujadas en la piedra del cairn.

7 comentarios:

manuel g. dijo...

Bretaña es muy extraña. El paisaje está muy domesticado, pero al mismo tiempo resulta un laberinto de pueblos, caminos y bosques, que hacen un territorio de tremendo misterio, pero el misterio de lo recóndito, de lo pequeño, de lo laberíntico y secreto.

Unas montañitas, en el centro de la península bretona, de poco más de 300 metros, pueden ser tan misteriosas allí, y ejercer tanta o más fascinación, que fabulosas montañas de 3000 m en otros lugares.

Esta es para mi la gran riqueza de las culturas célticas, nos hacen valorar también lo cercano, el detalle y lo pequeño, frente a la megalomanía, y la cultura de lo excelso, de la cultura triunfante en Europa después (y quizás también antes)

Lo megalitos no cuadran mucho quizás con lo céltico: son de tiempos lejanos anteriores. Aunque ejercían fascinación en los celtas medievales.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Efectivamente, Manuel: los megalitos son anteriores a los celtas, pero hoy los vemos ya como algo indivisible de estos pueblos. Muy atinadata apreciación de que los celtas nos hacen valorar lo pequeño. Es así, de los manuscritos miniados a la orfebrería. Y al gusto por el detalle en sus literaturas.

manuel g. dijo...

Desde luego. Resulta algo primoroso, cómo se recrean los textos irlandeses o galeses en describir a la gente, los vestidos, los adornos, la naturaleza, los lugares... cualquier cosa.

En literaturas más modernas, se puede encontrar a veces el gusto por la descripción del detalle, pero dificilmente con el mismo sentido de maravilla que puede llevar un objeto, persona o lugar en la literatura céltica.

Por ejemplo, los escritores realistas, para mi describen las cosas con desgana, como con desprecio o cansancio.

Anónimo dijo...

Hola Milord,

Gracias por la traducción del título del fín de semana.Sigo leyendo el cuaderno de bitácora...ahora en los viajes.

K:))

Anónimo dijo...

¿Estuvo en la pequeña BERDER al lado de GAVRINIS?
SALUDOS,

inis

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Creo que no estuve en Berder, aunque veo que es una isla también muy hermosa. Tendrá que esperar para otra ocasión. Un saludo,

Anónimo dijo...

Berder es por fin, protegida, sólo cuando es marea baja se deja descubrir unas horas,está a 800 m del barco para Gavrinis.

leí los artículos suyos sobre mi tierra,interesantes ,este año es el año de Bretaña in the...
www.festival-interceltique.com

Kenavo