martes, 23 de septiembre de 2008

Poemas de Anthony Thwaite (III)

MONÓLOGO EN EL VALLE DE LOS REYES

He escondido algo en la cámara interna
y sellado la tapa del sarcófago
y atrancado la puerta con una mole de granito,
y tan perfectamente la han cubierto los escombros
que aunque la pisaras a diario no sospecharías.

Todos los días sudas bajo ese hueco, y ves en los muros
las pinturas que te convencen de que estoy en casa, que ahí vivo.
Pero eso es un pasadizo sin salida, una falsa entrada
flanqueada por una estancia con unas baratijas
bonitamente expuestas, convencionalmente elegidas.
El trono es pintoresco pero vulgar, las joyas de segunda,
los artesonados no del mejor periodo,
aunque hay suficiente para contentar a los conservadores.

Pero la cámara interna encierra la verdadera esencia.
No te desilusiones si te digo
que nunca la encontrarás: el auténtico fénix de oro,
la muselina empapada en hierbas de recetas
que nadie ya recuerda, el intrincado adorno,
y sobre todo las copiosas literaturas inscritas
en marfil y papiro, el saber destilado
de sacerdotes y médicos, poetas y dioses,
que garantizan mi inmortalidad. Pues aun si las hallases
en vano buscarías la clave, pues están cifradas
y la clave está en mi cabeza.

La clave está en mi cabeza. Si hallaras el camino
hasta esta cámara, esto hallarías por último:
mi cabeza. Pero antes tendrías que buscar a los otros,
mis parientes elegantemente envueltos, veintisiete
que se deshacen de diferentes maneras.
Una mujer de cuyo rostro han levantado las especias
la delicada piel escamada, un hombre cuyo cuerpo
parece sumergido en un cuajarón de brea, decapitado,
una mano rota que a través de la mortaja protesta,
bocas con rígidas muecas o sordos gritos:
un catálogo de declinaciones.

¿Cómo, pues, sobrevivo? Amordazado en mis telas enrrolladas,
las cuatro rosas pardas marchitas sobre el pecho
dejan una morada mancha. ¿Cómo soy diferente
al trascender estos pequeños detalles?
Suponiendo que con habilidad desusada
penetraras en la cámara, el granito, los sellos,
arrastraras fuera el tesoro con júbilo, distinguieras
a mis veintisiete parientes lamentables,
los clasificaras, barrieras y midieras todo
excepto este sarcófago, dejándolo
para lo último, suponiendo que
me alzaras con cuidado fuera bajo la luz voltaica,
sintiendo las uñas de oro, el olor sobrenatural
de la conservación, ¿no temblarías
al pensar de quién podría tratarse? Mantendrías firmes
las manos por un momento, como alguien que apunta, y alzarías
la máscara.
Hipótesis absurda. Ya te he dicho
que nunca la encontrarás. A diario caminas
sobre los cascotes, te asomas sobre el largo hueco
que a parte alguna lleva, haces tus anotaciones, añades
otro apéndice a tu laboriosa obra.
Cuando mueras, ya convenientemente incinerado, tu muerte
sancionada por el Registro Civil, y con tu esquela
de dos módulos en el Times, tal vez yo
tenga ocasión de hablarte. Hasta ese momento,
oigo tus pasos sobre mi cabeza, mientras yazco y pienso
en lo que he escondido aquí, perfecto y a salvo.

5 comentarios:

Sergio dijo...

Inmenso

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Lástima que los versos hayan salido partidos por esta caja tan estrecha que tiene blogspot. Más meritoria, pues, tu lectura, y más valioso tu comentario. Thwaite es un gran poeta.

Sergio dijo...

Bueno, pero sabiendo que los versos están partidos por la estrechez no hay demasiada merma, tan sólo eso, la angostura.

Me parece que el poema, y la traducción, mantiene una tensión espléndida desde el comienzo al final.Me ha encantado.

Un saludo.

Juan Manuel Macías dijo...

Son muy buenos los tres, pero éste me ha encantado. Gracias por traerlo aquí. No conocía en absoluto a este poeta. Es una lata, sí, las limitaciones de edición de bloger, y que no se pueda usar algo parecido a una sangria francesa. Pero el ritmo se sigue perfectamente de una forma hipnótica a pesar de los versos partidos. Enhorabuena y saludos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Saludos, Juan Manuel. Queda un poema más de Thwaite. El próximo poeta traducido será Yeats. Estos días estoy trabajando a marchas forzadas para terminar su Poesía Completa, que va para Pre-Textos.