miércoles, 22 de octubre de 2008

De un cuaderno bretón (XIII)




En 1909 Apollinaire edita con un tirada de 106 ejemplares el primero de sus libros, la novela El encantador putrefacto, con grabados en madera de Andrés Derain. La compuso a los dieciocho años. El encantador es naturalmente Merlín, sepultado en la selva de Brocelianda.

3 comentarios:

marisa dijo...

Si es que, como ya comentábamos en otra entrada, el ciclo artúrico da para mucho... Hasta para dar otra vuelta de tuerca y buscar aspectos más cercanos a cada contexto histórico o a cada autor en particular. Acabo de recordar Merlín y familia de Cunqueiro,que era una versión bastante jocosa del mundo artúrico. La de Apollinaire la desconocía...¿hay traducción?

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sí, son inabarcables las ramificaciones del mito. Lo de Apollinaire no está traducido. Y ahora que caigo en ello, a ver si lo recomiendo a alguna editorial.

manuel g. dijo...

Fascinante. No sólo por el tratamiento del personaje, sino por lo que de antiguas sensibilidades puedan haber cogido algunos vanguardismos, por ejemplo el surrealismo.

A veces narrativa y poesías "arcaicas", suenan más vanguardistas, que las literaturas tradicionalmente oficiales.