miércoles, 26 de noviembre de 2008

Entrevista a García Montero

Alejandro Luque, uno de los mejores perodistas culturales que enriquecen Andalucía, publicaba este domingo una larga entrevista con Luis García Montero acerca del desagradable asunto del pleito con otro profesor y su anunciada excedencia de la Universidad de Granada.

Si la opinión de uno vale algo, García Montero, con quien suelo discrepar en lo político, tiene toda la razón en este asunto. Sólo leyendo un artículo del profesor que lo ha llevado a los tribunales se comprende que lo llamara "perturbado", y es que la bibliografía del tal querellante tiene mucho más que ver con el marxismo periclitado que con la literatura, y sus juicios sobre el "aideologismo" (y otros palabros) de García Lorca son un prodigio de memez. No incurriremos aquí en descalificaciones ad hominem, pero sus ideas, éstas sí deleznables, traen un helor a Gulag, un aire cerrado de checa. Este es el artículo que hizo colmar el vaso, pero parece ser que juicios similares, peores, se han derramado oralmente en las aulas de la Universidad de Granada.

Yo a García Montero le estoy agradecido como lector -me gusta su poesía, sí-. Y por la bonhomía que demostró cuando presentó sin una queja ni un reproche el primer tomo de mi biografía de Cernuda, aun cuando sé que no podía compartir -vinculado él a Izquierda Unida- alguna de las observaciones que en el libro hacía yo sobre el comunismo, del que el poeta de La realidad y el deseo se alejó con más horror del que muchos querrían reconocer.


6 comentarios:

marisa dijo...

Ando yo a vueltas sobre este tema terminando un escrito para la revista de mi centro, cuando topo con tu reflexión. La poesía vuela por encima de la infamia, y mi opinión sobre Lorca y su obra discrepa de la de Fortes y se acerca más a la de Gª Montero. Creo que leer a Lorca exhaustivamente es la mejor forma de sacar una conclusión. Yo, de momento, siento "una brisa triste por los olivos"
Un saludo

Antonio Serrano Cueto dijo...

En este asunto, ya lo he escrito en otra parte, hay mucho afán por parte de Fortes por subirse al carro de la notoriedad. Y para lograrlo hablando a estas alturas de Lorca hay que decir memeces que vayan contra toda credibilidad, que levanten revuelo. García Montero le ha ensanchado el camino (como bien dice Luque), pues Fortes ahora corre a rebufo de la estela de notoriedad que tiene García Montero como escritor reconocido y con presencia en los medios.
Saludos.

Manuel G. dijo...

Si Fortes dijo eso de Lorca, estoy de acuerdo en que son memeces; y García Montero lleva mucha razón en sentirse obligado a responder. Eso le ha hecho meterse en un avispero.

Yo estoy con Luis García Montero; moralmente lleva razón, y ha tratado básicamente de responder a esa sarta de memeces de un tipo perturbado por la ideología.

Ahora bien, de este caso, a pesar de darle la razón a Luis García Montero, se saca una enseñanza. Sería muy fácil cerrar filas con Montero en todo, pero veo que a lo mejor quiso en esta situación hacer un uso excesivo de su poder e influencia utilizando el periódico “El País”.
Digo "quizás"; no soy nadie para decir que estuviera o no en su derecho de usar ese periódico, no lo sé, pero está claro que ese "uso de su poder" le ha salido por la culata tristemente.

Este es el gran problema del tener poder e influencia, es muy difícil que a uno no se le escape. Y García Montero, creo que en esta delicada situación, ha sido víctima de tener excesivo poder. Claro que por otro lado, no ha sido motivado por un fin espúreo, sino noble: querer defender a Lorca y defenderse. Y eso para mi, habla bien de Montero, no mal. En una situación muy delicada, se le ha ido de las manos. Aunque por otro lado, es fácil decirlo ahora visto a posteriori.

Pero, ¡cuidado!...el poder, en seguida se puede terminar usando mal.

Manuel G. dijo...

He leído lo de Fortes. Hay que ver cómo el extremismo puede llevar a razonar cosas, con medias verdades, para dar algo que finalmente no es verdad. Qué peligro.

Es verdad que en la obra de Lorca no hay proletarios etc... nombrados como tales, pero eso no quiere decir que su obra sea una ideación a favor del fascismo. Él manejó los recursos que poseía, para sacar al mundo la realidad de los oprimidos de Andalucía. Esto no es mérito suficiente!...sino que encima, tuvo que haberlo descrito todo como Michel Foucault.


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DICE FORTES:

"García Larca exalta: la ideología de la madre, la ideología de la sangre, la ideología de la tierra, la ideología del alma del pueblo, la ideología de la raza, la ideología de la familia, la ideología patriarcal autoritaria, la ideología de la jerarquía social natural, la ideología de la sexualidad reproductora, la ideología del matrimonio, la ideología tradicionalista, la ideología liberticida, la ideología de la inhibición sublimadora, la ideología del irracionalismo, la ideología de la violencia, la ideología de la fuerza, y cuantas demás estrategias e ideologías subsidiarias a cuya sombra y fantasmagoría se pudieran desarrollar, como por ejemplo a la sombra y fantasmagoría de la ideología de la Norma y el Estilo, de la ideología de la dialéctica de los puños y las pistolas, de la ideología de la Cruzada de Salvación, etc.

....

la confusión que hace difundir como poesía del pueblo y del pueblo en armas (por ejemplo) los romances del Romancero gitano, cuya autoría sufragaba el intelectual orgánico burgués en funciones de poeta neopopulista, Federico García Larca, a quien acababan de fusilar los católicos en armas y no, antes al contrario, los fascistas, las milicias y jerarquía fascistas, compañeros todos sin embargo de filas contrarrevolucionarias. Romances (lorquianos, y no solo del Romancero gitano) neopopulistas donde no hay proletarios, ni jornaleros ni campesinos con ninguna conciencia de clase y aun menos siquiera con una conciencia revolucionaria, sino pueblo bueno, honrado, el buen salvaje originario del pueblo andaluz, esto es, el gitano, etc."

Alfredo Oliva dijo...

Antonio, he leído el farragoso texto de Fortes. La terminología y el estilo recuerda el de los periódicos o panfletos de los grupos de extrema izquierda de los años de la transición, y los argumentos son muy débiles o inexistentes, pero Fortes es muy libre de escribir ese texto, aunque sus ideas sean discutibles. Entiendo que el cabreo de García Montero obedece a las reiteradas descalificaciones que Fortes realizaba en sus clases de García Montero, de Almudena Grandes y del Sursum Corda. Si por escrito no ha dejado títere con cabeza (todo escritor con algo de éxito es o un fascista o un traidor), seguro que en sus clases, ante sus alumnos, y sin nadie que pudiese llevarle la contraria, se habrá despachado a gusto. Eso no es libertad de cátedra, que se estableció en el XIX para evitar la censura de Iglesia y Gobierno, eso es, más bien, estar muy, pero que muy, perturbado. Probablemente le corroe la envidia, lo que puedo entender.

Un saludo

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Soy yo amigo de que los textos estén disponibles antes de emitir juicios, así sean aquellos majaderías o sensateces. El texto sobre Lorca es elocuentísimo de... que lo dictaminen los psiquiatras. Gracias por vuestros valiosos comentarios.