Mi vida que no entiendo


Una mujer escribe para sí misma unos poemas. El poeta José Mateos los lee y, entusiasta de ellos, encarece su publicación a Renacimiento, una de las mejores colecciones de poesía. Ésta es resumidamente la historia de este volumen, Mi vida que no entiendo, de María José Rico. Su autora se estrena, pasada la maternidad y rondando el mezzo del camin, con una serenidad y con un saber hacer poético admirables. A veces parece que vemos a una funambulista que hace verdaderos equilibrios para no caer en lo patético y lo sensiblero, y por eso asombra con qué destreza sale indemne de la prueba, ella que ha aceptado tantos riesgos. Porque para un poeta lo arriesgado no es hablar de bares de madrugada, navajas o agujas hipodérmicas. La familia, los hijos, la nevera, eso sí que es difícil. Versos muy bien construidos con algún traspiés que se resuelve felizmente los de este libro que guarda joyas como “Pesadilla”, uno de esos textos antológicos que aseguran la pervivencia de un escritor.

Comentarios

Juan Antonio, el.profe ha dicho que…
Me pareció un muy buen libro; lo conocí por medio del primo de la autora, muy buen amigo mío. Coincido con tu opinión acerca de él.
Jesús Beades ha dicho que…
¡Pero Antonio, me has dejado con la miel en los labios! Podrías poner un poemita de muestra.
marisa ha dicho que…
Es reconfortante saber que siempre hay tiempo para la poesía y que, contra vinto y marea ( y a contracorriente incluso) la buena poesía siepre se abe paso... Un abrazo
Antonio Rivero Taravillo ha dicho que…
Saludos a Josema (supongo que te refieres a él), Juan Antonio. Jesús, pido permiso a la autora para incluir en el blog un poema a modo de invitación a su lectura. Espero poder hacerlo dentro de muy poco. Marisa: lo prodigioso es lo mucho -en tiempo e intensidad- que dedicas tú a la poesía y a los blogs literarios. Visitar el tuyo es siempre garantía de llevarse unos buenos versos. Abrazos a todos.
Juan Antonio, el.profe ha dicho que…
En efecto, el mismo Josema; en cuento lo vea le transmito tu saludo.