martes, 25 de noviembre de 2008

SEBASTIÁN ELCANO, 11

A mis hermanos

Niebla en los ojos al evocar la niebla
del UHF en la pantalla turbia,
o al recordar la bruma que abrazaba
las grúas gigantescas junto al río.

Billetes de un papel como de biblia
camino del colegio, en autobús;
algunas pocas tardes señaladas,
en coche al Cine Apolo. Impermeables

con triste cinturón y gorra horrenda,
arrugados y azules (las trincheras
chulas se quedaban para las páginas
de un relato de los Siete Secretos).

Niebla en los ojos al recordar la niebla,
nuestros pasos de niebla junto al río.

4 comentarios:

Jesús Beades dijo...

De los mejores poemas que te he leído, Antonio. Esos dos versos finales... ¡qué buenos!

(nota al margen: el grupo fonético go-rra-ho-rren-da, se atasca una mijita. Lo demás, estupendo).

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Jesús. La cacofonía que señalas tal vez sea buscada, reforzando la forma el contenido. Tú, tan joven, ¿conociste la UHF, hoy segunda cadena?

marisa dijo...

¡Qué final, Antonio,qué final! La niebla o envuelve todo. Yo i rcuerdo el UHF y ese sonido infernal hasta que conseguíamos sintonizarlo, y las imágenes distorsionadas. Un bello poema que condensa en breves pinceladas esa etapa infantil. Precios y conmovedor. Un abrazo

LUIS SPENCER dijo...

Cine Apolo de la calle Bustos Tavera, buenas sesiones en la infancia.