sábado, 31 de enero de 2009

Poemas de LLywarch Hen (y II)




Dábamos aquí hace veinte días una serie de englynion atribuidos al poeta y rey galés Llywarch Hen (siglo IX). Aquí, los que propiamente prefiguran el tema del cuerno y el héroe de La Chanson de Roland:

–No te armes tras un banquete; no estés triste.
Penetrante es el viento, amargo el veneno.
Mi madre afirma que soy tu hijo.

–Me dice mi inspiración
que somos de un noble linaje;
mucho ha perdurado, Gwen.

–Penetrante mi lanza, fulgente en la batalla;
no dudes: guardaré el vado,
si ya no volviera, queda con Dios.

–Si sobrevives, te veré;
si te dan muerte te lloraré.
No pierdas en la lid el honor del guerrero.

–No te avergonzaré, batallador,
cuando se armen los brazos en la margen:
por mas que me acosen, resistiré.

–Cae una ola sobre la orilla;
una resolución luego se quiebra.
Huyen los fanfarrones en la lucha.

–Esto es lo que te digo:
donde yo esté se romperán las lanzas,
no gritaré ni me daré a la fuga.

–Blando el cenagal, dura la loma.
Unos cascos de caballo rompen el borde del río.
Una promesa incumplida no es nada.

–Hay arroyos junto al foso del fuerte;
y es mi propósito tener
antes de huir destrozado el escudo.

–El cuerno que te dio Urien,
con su cinta de oro en el cuello,
tócalo si es necesario.

–A pesar del horror de la batalla con taimados ingleses,
no me rebajaré en mi orgullo;
no despertaré a las doncellas.

LLYWARCH HEN

2 comentarios:

marisa dijo...

Son preciosos...Es un bello viaje a tiempos de héroes, nieblas y batallas perdidas. Un abrazo

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Me alegra que te gusten estas estrofas, tan distintas de la sensibilidad actual. Un abrazo, Marisa.