viernes, 20 de febrero de 2009

Que veinte años no es nada


"...Que veinte años no es nada, que febril la mirada..." cantaba en célebre tango Gardel. Publicadas en 1989, estas tankas de mi plaquette Bajo otra luz me pedían hoy venir a esta página. Y quién soy yo para negarme.



TANKAS


Cíclope hermoso,

la noche nos observa,

su ojo amarillo

que nos sigue hasta el beso.

Constelación de dientes.

*

Borran tus labios

los astros, los sumergen

en sed de luna.

En la boca del lobo

somos uno y aullamos.

*

Sin una estrella

fatigamos los campos.

Paso inseguro.

Nos hace tropezar

el amor, no el terreno.

5 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Nos hace tropezar el amor, no el terreno... Certero y bello, qué más se puede pedir. Un abrazo.

Mery dijo...

Nos hace topezar el amor (o el deseo).
Qué bonita escena contempló el cíclope aquella noche.
Un abrazo

Olga B. dijo...

A veces meterse en la boca del lobo es un acierto.... "errante en las sombras,/te busca y te nombra".
Si las tankas te han nombrado, has hecho bien en acudir.
Suerte tenemos tus lectores de que seas tan obediente;-)

Jesús Cotta Lobato dijo...

Tres escenas de amor nocturno, con algo de haiku y san Juan de la Cruz, pero que no son ni lo uno ni lo otro. Me gustan.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias a los cuatro por vuestros comentarios. Desde aquella estrella a veinte años luz llega este temblor hasta hoy, no sin cierto jet lag galáctico.