miércoles, 11 de marzo de 2009

Dimiten los poetas

El desaguisado cometido contra la Casa de los Poetas de Sevilla ha tenido este resultado:

Dimite en bloque el Consejo Artístico de la Casa de los Poetas, compuesto por Gamoneda, Bonald o Juan Gelman


Argumentan "los celos políticos y los intereses egoístas ajenos a la comunidad y a la cultura" de Maribel Montaño

SEVILLA, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Consejo Artístico de la Casa de los Poetas --compuesto por escritores de la talla de Antonio Gamoneda, Gonzalo Rojas, Juan Gelman o José Manuel Caballero Bonald-- ha remitido una carta al alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), en la que presentan su renuncia en bloque al cargo tras la "forzada cancelación" de un proyecto "tan largamente acariciado por diversas comunidades literarias de España y de Hispanoamérica" como es esta Casa de los Poetas.

En la misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press, los 15 componentes del Consejo Artístico muestran su "tristeza" por la "forzada cancelación" de este proyecto, y dicen entender la dimisión del responsable de la Casa, Francisco José Cruz, debido "al prolongado desinterés" de la delegada municipal de Cultura, Maribel Montaño, para desarrollar este proyecto, "al no dotarlo de medios, infraestructura y presupuesto alguno".

En este sentido, recuerdan que, en diversos encuentros preliminares celebrados en Sevilla con el fin de divulgar el espíritu "abierto e integrador" de la Casa, alentar la convivencia entre poetas de Iberoamérica y conocer los méritos de las casas de poesía que ya existen en Colombia, Venezuela y México, "fue notable la participación del público local, que aplaudió la posibilidad de contar con un espacio donde escuchar año a año a los poetas más representativos de España y todos los países de nuestra lengua".

Tras remarcar que la poesía "siempre ha tenido un público, gente de todas las clases sociales que encuentra en ella una razón de vida y que aprecia la oportunidad de leerla y, especialmente, de escucharla en voz alta", destacan que tanto Cruz como el anterior delegado municipal de Cultura, Juan Carlos Marset, actuaron como "animadores decididos y apasionados del proyecto y nos comunicaron su deseo de que la Casa impulsara la comunicación constante entre los poetas peninsulares y americanos y entre éstos y los lectores".

Según ponen de manifiesto, así lo asentaron en los documentos fundacionales de la institución, por lo que los miembros del Consejo Artístico "acogimos con entusiasmo el mensaje y lo llevamos a nuestros distintos países de origen, como México, Perú, Argentina, Guatemala, Venezuela, Chile, Colombia y España".

"El carácter histórico y la belleza arquitectónica del Convento de Santa Clara resultaban idóneos para darle cobijo a este proyecto internacionalista, muy a la altura de la condición cosmopolita de Sevilla", según subrayan los ya ex miembros del Consejo Artístico, que dicen no entender "el repentino e inesperado anuncio" por parte de Montaño sobre el cambio de sede.

RENUNCIA IRREVOCABLE

Tras lamentar que "no se nos haya al menos informado al respecto", critican que "no son más que celos políticos lo que mueve a la señora Montaño", que "no defiende los intereses de una colectividad a la que intenta despistar con falsas razones, sino que defiende intereses egoístas, ajenos a la comunidad y a la cultura".

Por ello, y "ante estas evidencias", los miembros del Consejo Artístico de la Casa de los Poetas de Sevilla firmantes de la carta comunican al primer edil la decisión de renunciar irrevocablemente.

Los firmantes de la misiva son Antonio Gamoneda, Gonzalo Rojas, Juan Gelman --los tres, Premios Cervantes--, José Manuel Caballero Bonald, Humberto Ak'abal, María Victoria Atencia, Carlos Germán Belli, Piedad Bonnett, Antonio Deltoro, Félix Grande, Óscar Hahn, Eduardo Hurtado, Pedro Lastra, Fabio Morábito y Tomás Segovia.

5 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Triste final para tan hermoso proyecto. Y bravo por esta digna renuncia. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Triste, sí, Antonio. Pero como saben y proclaman en la milicia, "la muerte no es el final". A ver si esto sirve de revulsivo. Un abrazo.

Alejandro Lérida dijo...

Como bien dice Joan Margarit: "La vida no cuidó nunca de nadie." Y menos de los poetas, es decir, de la poesía. Ay. Parece que el sino cultural de la poesía es seguir viajando sola por el mundo. Acuden a mi memoria entonces unos versos -tan claros y elocuentes- de Machado: "Tan pobre me estoy quedando, / que ya ni siquiera estoy / conmigo, ni sé si voy / conmigo a solas viajando." Ay.

Gracias, Antonio, por tus palabras de aliento y amistad poética.

Buentes dijo...

¿Qué futuro le espera un proyecto descabezado y en pie de guerra con la administración local? Es una pena, una idea genial más que parece que se va al traste.

Anónimo dijo...

Se intenta desde antiguo arrojar a la Poesía a extramuros o a las catacumbas - como diría O.P.- Pero la Poesía contiene la verdad del silencio,o la mudez del grito. Resuena poderosa para todos. Seguirá siendo "Un arma cargada de futuro" pese a muchos y a muchas. ¡Qué alegría que los grandes poetas se pongan de su parte!