miércoles, 11 de marzo de 2009

Los sonetos de Heaney



El amigo Sergio Astorga nos avisa de la edición en México de una traducción de todos los sonetos de Seamus Heaney, a cargo de Pura Pérez Colomé. A falta de esa seguro que estupenda versión dejo aquí la mía del primero de los "Sonetos de Glanmore":

Unas vocales roturaron otras.
El más cálido febrero en veinte años

hoy es niebla en los surcos, una paz

vulnerable a los lejanos tractores.

Los terrones empañan nuestra senda.

Eso es vida ahora, cruzar un campo

y ver un paradigma de la tierra

en el torno. Mi padre está labrando.

Viejos arados minan los sentidos,

y una fragancia rústica me aviva

como una rosa oscura y por abrir.

Con sacos en la niebla, mis fantasmas

corren a sus puestos de primavera,

y se arremolina el grano del sueño

como inesperada nieve de Pascua.


3 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

No conozco el original, pero tu traducción me parece excelente, porque en ella asoma la sutil evocación de esos instantes campestres. Enhorabuena. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Un abrazo, Antonio. La primera etapa de la poesía de Heaney viene signada, junto con la violencia que lamentablemente ha vuelto a estallar estos días en el Ulster, por "las cosas del campo", tomándole prestado título a Muñoz Rojas. Un mundo que para los de ciudad, como yo, no es menos exótico que el de las selvas o los polos.

sergio astorga dijo...

Antonio, te agradezco la mención y vamos al grano o al verso.
Lo que más me gusta de tus traducciones, lo digo como lector,-más entusiasta que sapiente- son el encuentro con la cadencia y la imagen poética al trasladarla a nuestro ideoma "y una fragancia rústica me aviva como una rosa oscura por abrir" este encabalgamiento es de una sonoridad y belleza de imágen que me entusiasma.
Logras una traducción esplendida, si entendemos que tu versión ensancha los matises del poema.
Felicidades.
Un abrazo esperando que la sangre no llegue al verde.
Sergio Astorga