miércoles, 18 de marzo de 2009

Veinticuatro primaveras

Las que tendrá este poema. La chica cuyo nombre incluye, descompone y multiplica, tenía algunos menos:

ISA DE SKYE
ISLA DE SKYE
ISLA DE SKY
ISLA DE CIELO
ISLE
ISLA
ISOLA
ISOLDA

ISOLA
ISA SOLA

ISOLA
IS WAVE
IS ONDA
IS CLAMOR ONDA
ESCLARMONDA
ES LAR MUNDI

*

ISA
RISA
LAUGH
LOVE

*

ISABEL
ISA ABEL
ISA AVAL
ISLA AVALON


*

BELISAMA
BELISA
ISABEL
MA ISABELLE

*

ARTEMISA
ARTENISA
ART IN ISA
A.R.T. EN ISA

6 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

Ah, qué tendrá la primavera, que a la menor provocación o insinuación nos vuelve ultraistas, o creacionistas, o lo que sea, incluso generativistas (dicen que con Chomsky se ligaba mucho en los campuses :-).

Me recuerda al gran Gerardo Diego con su "Tú te llamabas Elisa, Isla, Elsa". Me he divertido mucho con estas veinticuatro primaveras.

Un abrazo.

Máster en Nubes dijo...

Me ha gustado -y divertido- mucho. Qué barbaridad con un solo nombre lo que se puede hacer ;-)
Saludos cordiales
Aurora

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Hay que leer más, Juan Manuel. Me lo digo a mí mismo, porque, imperdonablemente, no conocía lo de Diego (Diego,¿qué?, como dijo el travieso Borges). A lo mejor hay, eso sí, algún parentesco con Cirlot (¡qué más quisiera yo!), a quien ya leía por entonces. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Hola, Aurora. Pues en aquel tiempo me hubiera gustado hacer cosas no sólo con su nombre... Pero al menos queda esta pieza poético-arqueológica. Saludos.

Olga B. dijo...

Más allá de referencias literarias, eso es nombrar y lo demás son tonterías. Ya sabes, el lenguaje, el sustituto de la realidad más potente que se conoce. O más que eso. "La realidad existe porque existe la palabra", decía no sé quién en semejante verso. Espero, por el bien del joven Antonio, que alguna realidad viniera a premiar su esmero.
Sí he pensado en Cirlot:

"Me has llamado Daena,
Shekina me has llamado,
así me has consagrado:
La que Desencadena.

Ten fe en tu pensamiento
de siquiera un momento.

Quiere lo que deseas
para que siempre seas"

Y, por cierto, aún no he podido encontrar el poema del precipicio. Jo.

Mery dijo...

Qué bella descomposición la tuya de hoy, perdón, de hace veinticuatro primaveras.
Un abrazo