miércoles, 1 de abril de 2009

Entreluces


Uno de los mejores prosistas españoles vivos, Aquilino Duque es también poeta, bien que lento, es decir, exigente consigo mismo. Hacía por ello una década que no publicaba libro en este género, el lírico, desde aquella Poesía incompleta en la que adelantaba parte (veintidós poemas) de este poemario, del que ya anunciaba entonces el título. Entreluces se suma, pues, a la trayectoria formada por títulos como La calle de la Luna (1958), El campo de la Verdad (1958), De palabra en palabra (1968), El invisible anillo (1971), Aire de Roma andaluza (1979), El engaño del zorzal (1986) y Las nieves del tiempo (1993). Hay mucho viaje y memento en estos versos del poeta sevillano. “Ya he escrito cuanto había de escribir / y vivido de sobra cuanto había de vivir”, escribe Duque en uno de los poemas que avanzaba en 1999, pero -a la vista está- el censo de poemas se ha ido incrementando, y la calidad, tan alta, no ha desfallecido.


5 comentarios:

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Me gustaron mucho los poemas de aquel anticipo en Poesía incompleta, así que tomo nota de que el libro está ya completo. Lo leeremos.

Rafael G. Organvídez dijo...

Gracias por el aviso, Antonio. Estaremos pendientes.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Es increíble, pero me acabo enterando de estas noticias más por las bitácoras que por la prensa. Gracias. Me compraré el libro. Para mi vergüenza no he leído aún nada de él.

Luis Spencer dijo...

Felicidades a Aquilino por su nuevo trabajo, y aunque disienta en extremo de su visión política e histórica, valoro su honestidad intelectual y su amor y dedicación a tantas cosas que nos unen.

Un fuerte abrazo, Antonio

Alejandro Lérida dijo...

Qué pena que Aquilino Duque tenga plaza fija (o eso parece ser) en el olvido, allí donde otros (a saber: Montesinos, Chaves Nogales, Laffón, y por ahí)toman habitación todas las noches, aguardando los fastos de la primavera sevillana, esa larga resaca con olor a madera y a monte de claveles.

“La derecha se cura leyendo”, se decía antes. Yo diría ahora que la izquierda se cura leyendo. La izquierda, infiltrada en todos los estamentos del Movimiento, supo hacerse con la propaganda, con la educación, minar el sistema desde adentro. Los intelectuales, los escritores de la “derecha” han sido olvidados por sistema. Incluso los asesinados como el poeta malagueño del 27 José Mª de Hinojosa han corrido suerte contraria al también asesinado Lorca, éste mitificado, aquél borrado de la memoria.

Recientemente también ha sido reeditada su divertida novela "El piojo rojo". En ella, entre otros personajes, se satiriza a esos típicos progres, embaucadores que viven a costa del mito
revolucionario, personajes de plena vigencia en la España zapateril.

El progre de hoy, más patético que nunca, no tiene una utopía que ofrecer. Tras la caída del socialismo en Rusia y toda Europa del Este, apenas les quedan referentes de países con régimen marxista. Mantienen el folklore revolucionario con Cuba, Venezuela, etc.

Y se acabó el rollazo.

Por cierto, ¿no escribió A. Duque ese endecasílabo, perpetuamente agonizante, dedicado al Cristo del Cachorro y que equivale a todo un manual de Literatura?
"... ¿Quién te hizo interminablemente el tránsito?"

Un saludo y este buen trago de mi mejor estima.