viernes, 22 de mayo de 2009

Lasso de la Vega


La otra noche se celebró en la Feria del Libro de Sevilla la primera de las tres sesiones dedicadas a "Literatura y bohemia" dirigidas por el amigo Alfredo Valenzuela. Ésta a la que me refiero, moderada por Fernando Iwasaki y con la participación de Andrés Trapiello, Juan Manuel Bonet y Aquilino Duque, estaba dedicada a Rafael Lasso de la Vega, uno de esos raros irrepetibles de la primera mitad del siglo XX. 
Lasso aparece de manera velada precisamente en una novela de Duque, Los consulados del Más Allá. De hecho, alguna anécdota que se contó del apócrifo Marqués de Villanova aparece atribuida a uno de los personajes de Los consulados.
La primera noticia que tuve de Rafael Lasso de la Vega fue la sugestiva silueta que Juan Lamillar escribió de él en el número 5 de la revista Fin de siglo (1983), a la que acompañaba una muy breve antología. Luego, en mis años de Casa del Libro, recuerdo siempre haciendo guardia en su estantería, negro y ligeramente herido en la sobrecubierta, un ejemplar de la gruesa poesía reunida publicada en La Veleta. 
En mi ejemplar de Fin de siglo veo señalados con un lápiz que ya no existe algunos versos que me llamaron la atención entonces, y que hoy me siguen pareciendo magníficos. Traslado aquí la estrofa con que se cierra uno de aquellos poemas: 

Estoy harto de todo - Hoy me aburre escribir
Desearía ser músico para hablar sin palabras
No me gusta ser yo ni siquiera ser otro
Mi tintero más negro se ha volcado en la página

1 comentario:

marisa dijo...

Pues en muchos momentos suscribiría estos versos... lo cierto es que el siglo XX dio grandes y curiosos poetas.No sé que dará el XXI, pero el hastío forma parte del oficio y la osadía de escribir. Un afectuoso abrazo