jueves, 4 de junio de 2009

Nuevas consideraciones sobre los libros electrónicos



Ayer, Beatriz de Moura, la editora de Tusquets, atendía en la edición digital de El País las preguntas que le dirigían los lectores. Me ha llamado la atención la lucidez y frescura de esta respuesta. Cada cosa sirve para lo que sirve:

¿Cómo afronta el mundo editorial la tecnología como Kindle y otros E-libros ?

 

La editorial y yo misma, muy bien. Cuando viajo, por ejemplo, me llevo varios manuscritos escaneados en un e-libro para no tener que trajinar el peso de miles de páginas de papel para que vosotros podais luego leerlos en papel...

8 comentarios:

Juanjo dijo...

No puedo evitar encenderme con este tema, Antonio, lo siento, pero es que me lo veo venir. No creo que estas empresas piensen en lectores como nosotros, exigentes con los márgenes, la página de cortesía o el grosor del papel, por ejemplo. Para que el invento sea rentable -al margen de sus inconvenientes y sus todavía no descritos efectos secundarios- tienen que convencer a los lectores más fáciles, a los lectores de El código Da Vinci, digamos para resumir. Ésos acudirán ansiosos a gastarse sus ahorros en la última novedad, como pasa con los móviles: primero básicos, pero poco a poco más capaces, con más memoria y, ojo, con carcasas independientes para personalizarlo al gusto de cada uno. Y los demás tendremos que pasar por el aro.
Por cierto, tengo una duda, ¿qué pasará con los libros que enfrentan en una página el texto en su lengua original y en la otra la traducción?
Salud y libros.

Mery dijo...

Yo estoy a la expectativa con este tema. Estoy de acuerdo con Juanjo en que cierto sector de lectores se lanzarán a la caza y captura de la maravillosa novedad elctrónica.

Pero volviendo a la contestación de B.de Mouza, dices bien: supo salir airosa e inteligentemente.
Un abrazo

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Comparto muchas de tus preocupaciones, Juanjo. Por eso decía que los dispositivos de lectura de libros electrónicos sirven para lo que sirven (el uso que declara Beatriz de Moura es bien claro y útil). Ahora bien, hay grandes empresas acostumbaradas a realizar grandes campañas de marketing interesadas en crear "necesidad" donde no siempre la hay. Pienso dedicar a esto una entrada la semana que viene. Lo de los libros bilingües en páginas enfrentadas es un buen ejemplo de la utilidad, y belleza, del libro en papel. Gracias por tu observación.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Sigo pensando que el libro es el libro, y lo demás, bueno, que sea lo que Gates quiera.

Pero donde se ponga un libro¡¡¡¡¡

Un abrazo a todos.

Mr Quaker dijo...

La "revolución" que se avecina, lo que verdaderamente va a suponer es una buena oportunidad de hacer negocio para los fabricantes de aparatos lectores, que los irán "mejorando" de modo similar a como ha ocurrido con los móviles. Pero lo que a mí me preocupa es que este proceso que nos están imponiendo coincide en el tiempo con el creciente abandono de la lectura intensiva por parte de niños y jóvenes, que aprenden y se divierten a partir de otros medios y soportes. Supongo que los aparatos lectores incorporarán pronto imágenes, películas, internet... y toda la pesca mediática. Consecuencia: el libro, el texto, irá reduciendo su presencia cultural frente a los otros productos. Lo queramos o no, vamos abocados a todo esto, pues ya lo han decidido por nosotros en ciertos consejos de administración.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Lo que tenga que ser, será, pero creo que aún es pronto para aventurar un cambio radical en el panorama. Hay otro asunto que a veces no se tiene en cuenta: la posibilidad de "pirateo" con estos nuevos sistemas. ¿Los autores de best sellers querrán renunciar a derechos de autor? Lo digo por introducir otro punto para el debate.
Al final, los intereses de las empresas harán que esto se incline hacia un lado u otro. Dejamos los vinilos por los CD debido a intereses similares. Y, como bien apuntas, Antonio, estas empresas pueden crear necesidades donde no las hay.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Un libro es un libro. Y su contenido es su esencia. Eso es lo que importa, la esencia.
¿Qué pestes echarían de Gutenberg los amanuenses que copiaban primorosos manuscritos en pergamino?
Muy interesante todo, Antonio. Entradas y comentarios.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Me encanta que el debate se anime y haya tan valiosos y complementarios comentarios (disculpad la rima). Como ya anunciaba, hablaremos más acerca de esto la semana que viene. Pero entretanto, podéis seguir contribuyendo a la civilizada discusión. Saludos.