miércoles, 10 de junio de 2009

Primavera



Este poema lo escribió alguien que se llamaba como yo y ya no existe. Hace ya mucho tiempo de eso.

                                                     PRIMAVERA

 

                                    Ahora vuelve otra vez la primavera,

                                    las mañanas nítidas, los mediodías,

                                    las tardes que dejan su fragancia cuando pasan,

                                    la luz fuera y la angustia dentro.

                                    Primavera sin nadie —puñal inquieto—

                                    marchitará la flor sin pelo enamorado en que prenderla.

                                    La primavera siempre regresa al lugar del crimen.

4 comentarios:

sergio astorga dijo...

Antonio, te comento hoy cuando el que fuí ya no es, como si el eterno retorno de tu primavera sea el mismo lugar del crimen del que fuí testigo.
Me gusta el poema que fue y sigue siendo.
Un abrazo distinto al otro.
Sergio Astorga

Juan Manuel Macías dijo...

Ay, nunca sabremos si somos nosotros los que regresamos al poema o si es éste el que nos regresa de improviso como aquel fantasma escocés a Sir Tim O'Theo, o como el karateka del inspector Clouseau. La primavera es terrible. "La luz fuera y la angustia dentro". Qué precisión. Me ha gustado.
Un abrazo, Antonio.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

El final es genial Antonio, y no te lo digo yo, sino alguien que un día fui.

Olga B. dijo...

La primavera es el tiempo del crimen; nosotros, el lugar al que siempre regresa. Y el cadaver es ese otro que lleva nuestro nombre y ya no existe pero nunca enterramos. Por eso a veces se aparece como un fantasma.
Precioso.