lunes, 3 de agosto de 2009

Con Safo




Acabo de leer la estupenda edición bilingüe de las poesías de Safo preparada, con qué mimo y sensibilidad, por Juan Manuel Macías para la editorial DVD. Y con lápiz y dog-ears (esas esquinas dobladas para señalar una página) he ido marcando aquí y allá versos y pasajes. Por ejemplo, el verso aliterativo del fragmento 64.
Pero sobre todo, he visto lo atenta que Safo está a poetas de otras lenguas, especialmente la inglesa (seguramente por el comercio que el turismo hace tener a los habitantes de su isla con visitantes británicos, norteamericanos e irlandeses). Así, es emocionante comprobar cómo basándose en el conciso poema de Ezra Pound "Papyrus", la lesbia compone emocionados versos dedicados a la Góngula del poeta de Idaho. Este es el poema poundiano:

Primavera...
Demasiado tiempo...
Góngula...

Y Safo, aplicada discípula, escribe:

...Te animo, Góngula,...
a que temples las delicadas cuerdas...
Otra vez el deseo está volando
alrededor de ti,

En otro poema incluso se permite recoger una palabra seguramente acuñada por Pound (cuyo apellido significa "libra" y cuyo padre trabajaba en una ceca). Es palabra que leemos en el Canto LXXIV, y de la que Safo se hace eco en el fragmento 37 de la edición de Macías.

Ezra Pound fue un tiempo secretario de William Butler Yeats. No es de extrañar, pues, que llevada de su admiración Safo compusiera un par de poemas que siguen de cerca a otro de Yeats. Véase


LA POLÍTICA

 

En nuestro tiempo, el destino del hombre presenta su significado en términos políticos.

 

Thomas Mann


¿Cómo puedo, estando ahí esa muchacha,

fijar mi atención

en la política de Roma,

España o Rusia?;

Y aun así, aquí hay un hombre que ha viajado

y sabe de qué habla,

y allí un político

que ha leído y meditado,

y tal vez sea cierto lo que dicen

de la guerra y las amenazas de guerra,

pero, ay, ¡si fuera joven de nuevo

y la tuviera en mis brazos!




Safo escribe, estilizando la conversación y prescindiendo de topónimos:

Una tropa a caballo, dicen éstos; de infantes,
dicen ésos; y aquéllos, que una flota de naves
sobre la negra tierra es lo más bello; pero
yo digo que es lo que uno ama.


Y estiliza aún más la idea en este otro poema, el 10 (31 en la edición de Lobel-Page), mediante un hermosísimo homenaje a Yeats:

Igual a un dios se me aparece el hombre
aquel que está sentado frente a ti,
y de cerca te escucha atento mientras hablas
con dulzura y sonríes

cautivadora...



Ahora bien, cuando la                 lesbias escr           necesario que las                 Grecia. Porque en definitiva, la poesía es                                             lo demuestra en cada        de sus

      isl      


Saf

olas
 


8 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

Vaya, Antonio, cuando mejor me lo estaba pasando con la entrada, otra vez las malditas lagunas papiráceas que me persiguen desde antiguo. Mil gracias, amigo.
No olvidemos tampoco las breves pero exquisitas aportaciones de Safo como letrista de canciones tradicionales de irlanda, com      dem    jemplo,
.............
islas.....mu[j]eres.......
βροδοδάκτυλος....
...
pandero...

Anónimo dijo...

Qué pena que la mayor parte de mis libros estén en un lejano argel (empaquetados para una mudanza) porque me gustaría dejarte aquí la versión de Víctor Botas del poema de Yeats; mejor, a mi parecer, de la que has colgado, que también es muy buena (ahora dime que es tuya para saber que he metido la pata).
Un abrazo:
JLP

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muy bueno, Juan Manuel. Viendo, y oyendo a Sinéad, y desde una óptica sáfica, uno desea hacerse título de José Luis Sampedro: "El amante lesbiano". Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias por meter la pata, JLP. ;-)

Nada que no pueda arreglar una cerveza cuando podamos tomarla juntos. Algún día, espero.

Sí, la traducción es mía. Conozco la versión de Botas (tengo su poesía reunida en Llibros del Pexe), y curiosamente también es un libro que voy a meter en una caja dentro de unos días para una reforma en el estudio y ampliar la biblioteca.

Es muy buena, pero más versión que traducción. Preferí ceñirme más a Yeats y que firmara él, no yo.

Un abrazo.

Olga B. dijo...

Aun recuerdo lo que fue para mí leer ese libro, hace poco más de un año, y encontrarme con versos y lagunas de las que tantos bebieron aun sin saberlo.
Y también pensar en el trabajo callado, la dedicación y la sensibilidad de entregarse a un trabajo así, sin tener de momento ni la seguridad de que se publique. Afortunadamente vio la luz de una edición prácticamente perfecta, en la que me consta que el traductor fue también maquetador.
Para mí esas versiones son Safo hablando español.
Ha sido una alegría encontrar la referencia al libro de Juan Manuel en esta entrada.
Un saludo, Antonio.

Anónimo dijo...

Glup! Tomaremos esa cerveza. De todos modos, la última parte de tu post sigue siendo ilegible, como apuntaba Juan Manuel.
Un abrazo.
JLP

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias por dejar tu comentario, Olga. Sí, el safo de Juan Manuel es un gran libro. Y mucho más musicales de lo que admite él en la introducción. Un verdadero regalo. Abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sí, JLP, es cierto que el final es ilegible: Qué curioso: le sucede lo que a tanteos poemas de Safo (y al de Pound sobre Góngula), que no han quedado ilesos en los papiros. Esos huecos y lagunas, ¿serán un homenaje? un abrazo.