jueves, 20 de agosto de 2009

De Cambridge a Mondoñedo


Era Álvaro Cunqueiro un enorme admirador de Shakespeare, devoción que dejó expresada en multitud de páginas de su obra, tanto en castellano como en gallego. Esta noche me acordaré de él en la representación al aire libre de Medida por medida en los jardines de uno de los colegios, pasada la ribera del Cam, precisamente hoy que varios periódicos andaluces se hacen eco de la reedición de sus deliciosas Historias gallegas en la editorial Paréntesis.

En la fotografía, Álvaro Cunqueiro, Josep Pla y Gonzalo Torrente Ballester ante el restaurante El Mosquito de Vigo, donde Manuel Gregorio González, el mayor cunqueiriano del antiguo Reino de Galicia para abajo, y un servidor, brindamos con albariño por Don Álvaro tras la presentación del libro en la ciudad de cuyo periódico, El Faro, fue tantos años director nuestro autor. No es la Taberna de la Sirena de Shakespeare, pero tampoco está mal...

4 comentarios:

Antonio Rivero dijo...

Que buena entrada, esta llena de belleza y de nostalgia.

jose luis fernandez alfonso dijo...

Intentaremos conseguir el libro por estas cálidas y tan remotas Islas Canarias. Don Alvaro se merece eso y mucho más. Saludos Antonio y gracias por la información. No tenía noticia de este libro.

Ignacio Chasco Vila dijo...

Volvamos ,una vez y otra, a beber sueños, pues es sueño la vida, y entre sueños se escapa y de sueños nos hizo y con sueños nos vive y entre sueños nos mata.


Un cordial saludo.

Ignacio Chasco.

Ignacio Chasco Vila dijo...

Estimado amigo: tengo que felicitarte por varios motivos : por este bello blog, por tu edición de los poemas de Yeats, que he visto y leído en parte, por la editorial Paréntesis, cuyos libros he podido ver con detenimiento en la librería Interbook y, en fin, por tu trabajo y esmerada dedicación a este bello arte que es la Literatura. Y desde luego, por tu buen gusto.Cunqueiro me encanta, conozco, he leído cuatro o cinco libros suyos y hace un par de días me he hecho con varios de los que me falta leer. Ya lo ves, casi que somos almas gemelas, jejeje.
Te aliento a seguir y te mando un saludo afectuoso desde Sevilla también. Gracias. Ignacio.