domingo, 13 de septiembre de 2009

Cernuda en Glasgow






Mientras yo estaba en Cambridge este verano, dejé el encargo a mi amigo Brian Crews, natural de Glasgow, de que explorara los pasos del poeta sevillano en la ciudad caledonia que tanto lo mortificara en los primeros años de su exilio, de cara al segundo tomo de su biografía, que preparo ahora y aparecerá en Tusquets el año que viene. Yo ya tenía casi toda la -escasa- bibliografía sobre el tema, y libros sobre el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial en un Glasgow asolado por los bombardeos. Pero aún confiaba en arañar algún dato, rescatar una imagen.

Entre cerveza y cerveza en un pub irlandés de Sevilla (donde él tiene la mala costumbre de beber botellines, y no pintas), Brian accedió desde el primer momento a rastrear a Cernuda. Y lo ha cumplido con celo, visitando incluso el Departamento de Español, donde fue amablemente recibido y asesorado por Paul Donnelly, y tomando estas fotografías de la Universidad, el parque de Kelvingrove y el hall de piedra granítica en que residió Luis Cernuda, para su desesperación, más de cuatro años oscuros. 

Brian fue profesor mío en la Facultad de Filología de Sevilla, y uno de los miembros del Departamento de Literatura Inglesa y Norteamericana que me entrevistaron para la concesión de una de las becas que la Universidad de Edimburgo ofrecía anualmente para su programa Scottish Universities International Summer School. Era 1986, y aún no existía el programa Erasmus. Me dieron la beca y aquel año me quedé sin vacaciones, pues el curso abarcó los meses de julio y agosto. Naturalmente, visité Glasgow, pero yo aún no era el sabueso de Cernuda. Dediqué aquellas semanas a leer a autores escoceses y a coquetear por mi cuenta y riesgo con el gaélico. Vislumbré también el tema de una tesina, que nunca llegué a escribir, basada en Dante Gabriel Rossetti.

Uno de mis intereses en aquella época era el simbolismo. Y William Butler Yeats. No es casualidad, sino estupefaciente perseverancia, que dentro de unos meses se publique mi traducción de la Poesía Completa de Yeats. Y un placer que a quien fuera profesor mío le pueda invitar hoy a unas cervezas (aunque no sean pintas), charlando del poeta y de Glasgow. Más aún cuando yo no terminé la carrera. O quizá por eso, porque mi vida es la literatura.

6 comentarios:

Jesús Beades dijo...

Siempre he discutido con aquellos que dicen: "sin una licenciatura no se va a ninguna parte"; ahora me río más, viendo a la de sitios (físicos y literarios) a los que se puede ir. Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Qué excelente noticia ese anuncio de la poesía completa de Yeats. ¿Será en Tusquets? ¿Tal vez en Linteo? Me traje de Irlanda este verano la edición de Everyman, que leo ayudándome de una vieja y hermosa antología traducida por Juan José Tovar y publicada por Era. Pero echaba en falta un trabajo más completo. Estaré atento.

Alfredo J. Ramos

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues ya ves que un título sirve para lo que sirve, Jesús. lo importante es lo que se aprende, que puede ser de muchas maneras distintas. Por lo demás, en la literatura y el arte son literalmente incontables quienes no terminaron sus estudios oficiales o directamente no fueron a Universidades. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Será en Pre-Textos, Alfredo. No conocía la traducción de Juan José Tovar, aunque sí otro puñado de versiones parciales publicadas en España. Por contra, conozco como la palma de mi mano la excelente edición de Everyman, que cuenta con tan útiles notas.

Cordiales saludos.

Sara dijo...

Enhorabuena por ese trabajo de traducción de la poesía de Yeats; espero que nos mantengas informados... Ah por cierto, la cerveza Guinness en botellines también tiene su punto ¿no? ;-)

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sí, sí, Sara, la Guinness,sí. Pero el bueno de Brian bebe Cruzcampo, que también está muy bien, pero en un pub irlandés... Aunque en parte lo entiendo:vaya rip-off típico de la Irlanda del Celtic Tiger una pinta a 5 euros (en barra, que en mesa es más). Saludos.