sábado, 24 de octubre de 2009

Acuses de recibo (I)



Se me agolpan en la mesilla de noche diversos libros recibidos o comprados recientemente, varios ya leídos, otros iniciados, algunos que esperan pacientemente su turno. Hace ya algunas semanas que me llegó La memoria frágil, poemario de José María Jurado publicado por la Institución Cultural el Brocense de la Diputación de Cáceres. En el blog de Enrique Baltanás se produjo un fértil debate acerca de uno de sus poemas, "España", y, si no recuerdo mal, la solución aportada para el duodécimo verso ("tierras rojas, gualdos secarrales" en vez de "tierras rojas, amarillos secarrales") mejoraba un verso aislado de un libro todo él estupendo, en el que destacan poemas como "Tristán e Isolda", el homenaje a Luis Alberto de Cuenca "Manuscrito hallado en Zaragoza", "Novia" (para el que sugiero introducir "mil" en el primer verso, que pasaría a ser "Yo era feliz haciendo mil circuitos") o "Veneciana", que no le teme a Pere Gimferrer o a Antonio Colinas, entre otros muchos. Por los azares editoriales, el libro se ha publicado diez años después de que fuera finalizado. José María Jurado ha ido aguzando aún más si cabe su oído y su sensibilidad, pero éste es, ya, una excelente carta de presentación por la que uno le está agradecido.
     
Por cierto: el citado poema "España" es de una estirpe poco prodigada en nuestra poesía reciente, pero que ha dado, además del brillante soneto de José María, el homónimo poema de Luis Alberto aparecido en El otro sueño y el "Nos guarde Dios, España" publicado en Tierra leve, del gran Pedro Sevilla.  

Es de un patriotismo crítico, no dado al chauvinismo, como el que vibra, y de qué modo, en uno de los más justamente célebres poemas (en este caso, sobre México) de José Emilio Pacheco: "Alta traición", de No me preguntes cómo pasa el tiempo.                              

3 comentarios:

José María JURADO dijo...

Muchísimas gracias, Antonio.

Anónimo dijo...

No he visto aún el debate (entraré a continuación), pero ni "tierras rojas, gualdos secarrales" ni "tierras rojas, amarillos secarrales" son endecasílabos (uno es decasílabo y el otro dodecasílabo), así que no servirían.
Un abrazo:
JLP

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Tienes toda la razón, José Luis. Menos mal que citaba de memoria (de mi mala memoria, se entiende). Sería, pues, "tierras rojas y gualdos secarrales", que a mí al menos me gusta más que "tierras rojas, malditos secarrales". Lo de "amarillos" queda claro que no serviría. Gracias por el atinado apunte.

Un abrazo