jueves, 19 de noviembre de 2009

Presentaciones y reseña


Mañana viernes 20 de noviembre, a las 19 h., se presentarán en Cádiz en la Asociación de la Prensa (c/ Ancha) las reediciones que Paréntesis ha publicado de dos novelas de Aquilino Duque que se desarrollan en Cádiz y su provincia, Los consulados del Más Allá y Los agujeros negros. Presentará al autor el letrado portuense Luis Suárez Ávila.
También mañana se presentará en la librería Catalonia de Barcelona, a las 19,30 h., el libro de relatos de Marc Gual La maldición del cronista, a quien acompañará Toni Montesinos. Si los títulos de Aquilino aparecen en la colección Orfeo de textos rescatados, la opera prima de Gual lo hace en la colección Umbral, de nueva narrativa.
Por otra parte, y como ya anunciaba hace unos días, hoy jueves a las 19,30 h. se presenta en Casa del Libro de Sevilla el volumen de la colección Orfeo que recoge dos novelas breves de Julio Manuel de la Rosa: Croquis a mano alzada y Las campanas de Antoñita Cincodedos. Estarán con el autor José María Vaz de Soto y Emilio Durán.
Y volviendo a la colección Umbral, dejo aquí la recién aparecida reseña de El año de Malandar, novela de Juan Villa que también acabamos de publicar y empieza a distribuirse estos días.

2 comentarios:

Juan Antonio Millón dijo...

Mi enhorabuena por su blog, que sigo desde hace unos meses, desde cuando me topé con él haciendo búsquedas a través de internet sobre Luis Cernuda. Estoy realizando una pesquisa sobre la influencia de la tradición presocrática en la generación del 27 de la que ya he ofrecido un primer apunte sobre Juan Gil Albert y persigno en la indagación, encontrándome con felices hallazgos y lecturas interesantes tanto de literatos como de filósofos de la órbita del 27. Felicidades, pues. Le seguiré leyendo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Juan Antonio. Me alegra que pases por aquí (te tuteo, si no te importa). Gil-Albert es, sin duda, el más griego de nuestros poetas. Y Cernuda, ya sabes que en sus años de exilio leyó con devoción a los presocráticos. Mis mejores deseos para tu trabajo.