martes, 17 de noviembre de 2009

Para la página 182

Fernando Villalón


Qué gran cosa es la hemeroteca virtual de ABC, donde aparecen facsimilarmente años y años de noticias, esquelas, artículos, gacetillas... Ahora, gracias al invento, y tras haber intentado en vano dar con este artículo en la Hemeroteca Municipal de Sevilla (no sabía cuándo había sido publicado), doy con el "Fernando Villalón" de Carlos García Fernández, el joven componente de Mediodía. Se publicó en ABC de Sevilla el 19 de marzo de 1982, y aporta la información que sólo pude dar de pasada en la página 182 de mi libro Luis Cernuda. Años españoles (1902-1938).
Cuenta García Fernández, entre evocaciones de las historias de espiritismo que gustaba de narrar Villalón para incomodidad de Cernuda, cómo en las Navidades de 1929 pasó él por Madrid y Cernuda propició un encuentro con el ya muy enfermo autor de La toriada. Fue el 21 de diciembre, el mismo día del sorteo de la Lotería de aquel año, y los tres amigos se vieron por la noche en La Montaña, un café que quedaba frente al Colonial, al principio de la calle de Alcalá. Hubo incidentes en una mesa cercana, con vivas y mueras, que prosiguieron en la calle. Pero la alta temperatura política -faltaba poco más de un año para la llegada de la República- tenía su correspondencia en la de Villalón, al que asaltaban más de 39 grados de fiebre. Amargado, herido de muerte por la enfermedad, no dejó títere con cabeza al hacer repaso de los poetas sevillanos.
El testimonio de García Fernández ilustra aún más si cabe que Cernuda y Villalón tuvieron frecuente trato no sólo en sus respectivas casas sevillanas (Barrio de San Bartolomé y calle Aire) durante 1927, sino también en el Madrid al que ambos se retiraron, por diferentes motivos, al comienzo de la carrera literaria del primero y al final de la vida del segundo.

3 comentarios:

Alfaraz dijo...

Gracias por la pista Antonio.
Hay que esforzarse para imaginar a Cernuda y Villalón, dos personalidades tan diferentes, cultivando una amistad tan sincera.
Pero con los dos tengo las misma sensación; pareciera que al final de sus vidas ambos miraran a Sevilla a través de la misma celosía.


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Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias a ti, Alfaraz, porque la primera noticia que tuve de esta hemeroteca la hallé en tu blog.

ONDA dijo...

Os agradezco a los dos esta bella evocación, y perdonad como siempre el recuerdo de mi abuelo, íntimo de Villalón y amigo de Cernuda en la primera epoca de Sevilla.
Gran abrazo