martes, 8 de diciembre de 2009

He caminado a solas


He caminado a solas por el puente,

mas he ignorado al río que, debajo,

estancado en su correr, daba al badajo

repique de su muerte en el poniente.


He escapado a la mella de su diente,

su queja no me ha dado un solo tajo,

y si alguna angustia alguna vez me trajo

hoy me ha sido del todo indiferente.


Siempre he querido ver sin inmutarme

el llanto de la vida; ajena, al lado,

la muerte en sus innúmeras falúas.


Pasar sobre las aguas sin mojarme,

cruzar por la existencia acorazado

como un erizo herido por sus púas.



(Farewell to Poesy, Pre-Textos, 2002)

7 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias Antonio, por el soneto.

Braenwyn dijo...

Bellísimo, Antonio.


Saludos.

Braenwyn/Gaela

marisa dijo...

"siempre he querido ver, sin inmutarme el llanto de la vida..."Pues sí, querido poeta, "dichoso el árbol que es apenas sensitivo"...En fin, es un gusto leerte, pero eso ya lo sabes:)

Rafael Herrera Montero dijo...

Estas imágenes clásicas que nunca se agotan... qué bien retomadas, Antonio. Y ¡a qué extremos conducen las rimas difíciles! No me resisto a probarlas, en tono menor:

Aviso de la corriente
con trepidante trabajo
va desdentando a destajo
la encía del sonriente.

Como cristal o serpiente
la anhelábamos debajo;
lejos, como el espantajo,
si se vuelve impertinente.

Y no hay angustia que alarme
a quien escucha extasiado
el lenguaje de las grúas.

Ya quisiera disfrazarme
-seco y a salvo del vado-
del erizo que insinúas.

Juan Manuel Macías dijo...

Bello soneto, Antonio. Muy bien las rimas, sobre todo esa tensión de los tercetos. Abrazo.

Anónimo dijo...

Muy hermoso, Antonio. Gracias.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Mil gracias por vuestros comentarios, amigos, con particular asombro y reconocimiento a Rafael por su tour de force. ¡Qué bueno!