viernes, 30 de octubre de 2009

Cernuda a/en los cincuenta

Emilio Prados, José Moreno Villa y Luis Cernuda en la década de los cincuenta


Luis Cernuda fue un ejemplo máximo de poeta platónico. Siempre tendió a idealizar a sus amores, y más que carnalidad en la que pierda el resuello hay en él contemplación, hasta el punto de que Gregorio Prieto (que lo conoció bien, pero no siempre es de fiar en sus comentarios) llegó a hablar de la castidad de Cernuda. Realmente, lo que éste hiciera o dejara de hacer para satisfacer su necesidad de amor, tan grande, es algo que no debería interesarnos demasiado. Sin embargo, el modo en que su amor y sus amores intervienen en su poesía es algo relevante, que no podemos soslayar.

A Cernuda parece perseguirle una S, la roja inscripción en forma de serpiente que hizo Gaya destinada solamente a la cubierta de Donde habite el olvido pero que se cuela, reptando, en la edición de 1940 de La realidad y el deseo. El ciclo de su vida amorosa va, pues, uniendo esas dos eses, de Serafín (Fernández Ferro) a Salvador, ahora en México.

Es sabido que a punto de comenzar la década de los cincuenta, el poeta, desde el riguroso norte invernal de Nueva Inglaterra, hostil en clima, lengua y hasta en costumbres, viaja por primera vez a México y poco después se establece en el país azteca. Allí recupera el idioma, el sol, la indolencia con reverberaciones andaluzas, y sobre todo el amor, el último suyo. Ahora, treinta años después vuelve a sentir la punzada que ya lo atravesó en el Madrid de la recién inaugurada República, donde la peripecia amorosa deviene ese par de libros memorables que son Los placeres prohibidos y Donde habite el olvido.

Fue James Valender quien estableció que el X de “Historial de un libro”, el Salvador agazapado en esa secuencia amorosa tardía que es la sección “Poemas para un cuerpo” de Las horas contadas, era el joven mexicano Salvador Alighieri. Poco más se sabía hasta hace bien poco de este inspirador de Cernuda, e incluso se le daba por muerto, con leyenda incluida de que su sepultura no está lejos de la de Cernuda, como dice Vicente Quirarte (y se hace eco Juan Bonilla) en el catálogo El exilio andaluz en México, editado hace apenas un año con motivo de haber sido Andalucía la invitada de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Esta década de los cincuenta, cumpliendo también él el medio siglo (nació en 1902), Cernuda halla un momento último de esplendor. En “Historial de un libro” el poeta reveló que fue en el verano de 1951 cuando conoció a X, en el transcurso de unas vacaciones prolongadas a costa de su docencia en Mount Holyoke (Massachusetts). Pocas veces amó “tan bien”, dice en esas páginas. Pero el misterioso destinatario de los poemas no murió, como se creía: en mayo de 2007, el periodista mexicano Antonio Bertrán publicó en el diario Reforma una entrevista con el hombre que había espoleado de nuevo el amor en Cernuda. Salvador Alighieri, que efectivamente tal es su nombre (como indicaba Valender), vive aún en Guadalajara, la capital de Jalisco, y accedió a hablar de su relación con Cernuda, corrigiendo extremos que erróneamente se perpetuaban y aclarando la naturaleza de esa relación.

Como ese artículo fue publicado en México y en nuestro medio sólo recuerdo que se hiciera eco de él Luis Antonio de Villena, a quien le envió un recorte su autor, repasaré a continuación parte del contenido de esa reveladora entrevista, más alguna confidencia que el entrevistador me ha hecho en el curso de una fructífera colaboración encaminada a iluminar zonas aún oscuras de la biografía de Cernuda.

Causa vértigo pensar que Salvador nació hacia 1931, justo cuando principiaba el amor de Cernuda por Serafín. Fisioculturista, conoció al poeta casi treinta años mayor en el gimnasio Hércules de la calle Tacuba, en el Distrito Federal. “Iba cada tercer día, hacía ejercicios muy ligeros como abdominales, un poco de sentadillas, de vez en cuando se metía a los aparatos, pero pesas hacía muy pocas; yo creo que lo que quería era no sentirse tan solo”, evoca Alighieri, haciéndonos recordar el vientre liso que siempre mantuvo Cernuda. Al parecer, otros frecuentadores del gimnasio se burlaban del poeta por ser español y por su acento andaluz, lo que hizo que Salvador, apropiado nombre salvífico, acudiera en su ayuda y lo protegiera.

Por aquel entonces, el joven mexicano ya estaba casado y tenía un hijo (al que llegó a apadrinar el sevillano). Y era todo un mujeriego; resulta que Cernuda, el tildado como enemigo de la familia, le pedía que sentara la cabeza y respetara a su mujer. Alighieri ha contado que no había sexo en sus encuentros, y que cuando visitaba al poeta se limitaba a hacer gimnasia y éste tomaba notas. Esas notas serían los borradores de “Poemas para un cuerpo”, que –y esto asombra a la par que emociona e ilustra el carácter reservado de Cernuda– el joven nunca llegó a leer ni sabía hasta fecha reciente que se hubieran publicado.

Cernuda se llevó varias veces a Salvador a Acapulco, corriendo con todos los gastos y, aún más, haciéndole regalos. Pero los plantones y desapariciones del muchacho, cada vez más frecuentes (de los que Cernuda se quejó en una carta a Sebastian Kerr), culminaron en una última fuga a finales de 1956, que dejó a Cernuda en uno de sus recurrentes momentos depresivos: “trastornado y sin ánimo”, se describe él mismo en carta a Cano omitiendo la causa del tal estado. Más tarde, Salvador se divorciaría de su esposa (con la que había tenido dos hijos) y emprendería una nueva vida. Según él, regresó a Ciudad de México a finales de 1963, y entonces se enteró de que el poeta acababa de morir. Con todo, cabe entender que hubo algún reencuentro entre ambos (como los hubo con Serafín, acabada la relación), pues en enero de 1959 el poeta escribe a Concha de Albornoz que en ese otoño o invierno leyó el número de septiembre de Ínsula, donde aparecía una nota sobre “Poemas para un cuerpo”, justamente “cuando estaba aquí unos días el «cuerpo» a que se refieren esos versos”.

Antonio Bertrán, en carta que me envió el 13 de octubre de 2007, cree que Alighieri dice la verdad cuando habla de amor platónico no consumado: el joven declaró en la entrevista “pienso que él creía que si hubiera pasado algo (carnal) se habría roto ese encanto que sentía”. En la misma misiva Bertrán añade unas líneas emocionantes, por cuanto tienen de ignorancia de lo que uno es capaz de obrar en otros, los secretos resortes de las emociones. Escribe Bertrán: “Por cierto que fue una gran desilusión saber que no conservaba ni un recado, ni una carta, vamos, ni una fotografía de su amado amigo (yo le envié a petición suya la foto de una foto por correo, así como la de la tumba del poeta en la ciudad de México). Ni siquiera sabía que Cernuda le había dedicado los “Poemas para un cuerpo”. Le regalé el ejemplar en esa segunda entrevista y me atreví a escribirle que lo recibiera de parte de L. C. cuarenta años después de su muerte. Lo conmovió mucho y, cuando lo busqué unos meses después para saber si la lectura de los poemas le había traído algún recuerdo concreto, me dijo que sí pero que ya no quería hablar al respecto.” El poema III de la colección, “Para ti, para nadie” corrobora este estupor ante el hecho de que Cernuda no le enseñara sus versos: “Y aunque tú no has de verlas, / Para hablar con tu ausencia // Estas líneas escribo, / Únicamente por estar contigo.” O bien esta otra muestra: “Para esto vine al mundo, y a esperarte; / Para vivir por ti. Como tú vives /por mí, aunque no lo sepas, / por este amor tan hondo que te tengo.” No es raro hallar algún eco de los sonetos de Shakespeare (que Cernuda había leído y le habían llegado a doler casi físicamente) en estos poemas también dedicados al joven amado: así la imaginería del poema XII. No es baladí recordar que la mayor parte de los sonetos del Bardo están dedicados a un joven hermoso, y que cuando los escribe media una edad considerable entre el hombre Shakespeare y el misterioso W. H. Fuera de “Poemas para un cuerpo”, pero contemporáneo de ellos, Cernuda escribió: “De algún azar espera / Que un cuerpo joven sea / Pretexto en tu existencia.”

Tras establecer contacto, Bertrán y yo hemos estado trabajando en la otra S importante en la vida del poeta: Serafín, que contra todo pronóstico, terminada la relación que tuvieron el poeta y él en España fue a vivir en tierra mexicana, coincidiendo con Cernuda un tiempo en el D. F. Cuando el ejército nacional entró en Barcelona, Serafín se exilió a Francia con el equipo de rodaje de Sierra de Teruel, la película de Malraux de la que fue actor, y luego marchó como tantos exiliados gallegos a México a bordo del Ipanema. Allí se instaló en 1939 y, contradiciendo lo que se pensaba hasta ahora (se hablaba de 1958), falleció en fecha tan temprana como 1954, a punto de cumplir los cuarenta años de edad, víctima de una tuberculosis pulmonar (enfermedad que padeció también Gerardo Carmona, el amor malagueño de Cernuda en 1933, pero de la que éste debió restablecerse, pues llegó a ser capitán del ejército republicano durante la guerra civil). De nuevo Antonio Bertrán, como protagonista de una de esas novelas de Dashiel Hammett que entretenían a Cernuda, ha dado en sus pesquisas con información importante, que viene a reconstruir el final de Serafín, el primer gran amor del poeta. Así ha podido precisar su fecha de nacimiento (12-8-1914, luego era más joven aún de lo que se pensaba, y confirma el aspecto de chiquillo que dan de él Morla Lynch o García Lorca).

La tumba de Serafín (él sí enterrado aunque en cementerio diferente al de Cernuda) se encuentra en el Panteón Español de Ciudad de México. Está en muy mal estado, con la losa rota, pero conserva intacta una pequeña placa de mármol muy reveladora: «Serafín F. Ferro 1914-1954 Con inmenso amor M. L. R.»” Posteriores indagaciones han sacado a la luz el nombre del misterioso propietario de la fosa, oculto bajo esas iniciales: “Señorita Marta Linage Rodríguez”. Por Villena sabíamos que Serafín había sido bisexual, y por otras fuentes que en Madrid hacia 1934 había convivido con una chica de Lugo.

Realmente, es harto sugerente pensar que, transterrados, Serafín y Cernuda habitaron quizá sin saberlo la misma ciudad. El joven gallego ya residía en ella cuando Cernuda la visitó por primera vez y luego se instaló allá, precisamente cuando tenía lugar su relación con la otra S: Salvador. En ambos casos hallamos un modelo de comportamiento casi idéntico en Cernuda: muchachos a los que superaba mucho en edad, nada afeminados, más bien necesitados, de bella estampa. Alighieri parece haberse mantenido toda su vida al margen de cualquier actividad literaria, pero Serafín llegó a escribir algunos versos en gallego, y todo parece indicar que ayudó a García Lorca a escribir alguno de sus propios “Poemas galegos”. Aunque el poema “Birds in the Night” de Cernuda no tenga aparentemente nada que ver con Serafín, en el amor tumultuoso de Verlaine y Rimbaud, “rara pareja” también con una notable diferencia de edad, ve uno el reflejo de su relación tormentosa (por cierto, ¿sabía Cernuda, enemigo de las lápidas y conmemoraciones, que al alojarse en el Hotel Médicis de París durante el verano de 1938 lo hacía donde había vivido al final de sus días el autor Verlaine?). Curiosamente, Cernuda cuenta que Salvador, su segunda S, “se fugaba en todas direcciones, y sin duda pensaba, como Rimbaud, aquello de je m’evade, je m’explique.”

En México, en 1949, había buenos amigos de Cernuda: Manuel Altolaguirre y Concha Méndez, más Ramón Gaya y Moreno Villa, no tanto Prados. Prendado como quedó del país, en febrero del año siguiente empezó a componer Variaciones sobre tema mexicano, un ejercicio evocador de la luz de la Nueva España trenzado, lejos, en la Nueva Inglaterra, como Ocnos está escrito en Inglaterra y Escocia, en recuerdo sobre todo de sus días andaluces. Variaciones sería publicado en 1952, justo cuando el poeta cumple cincuenta años y ya ha decidido vivir en México. Allí llegó Cernuda en noviembre de 1952 para quedarse, como Hernán Cortés quemando sus naves en actitud valiente pero no improvisada (él mismo utilizó el símil en cartas de 1950 a Jorge Guillén y Moreno Villa): el poeta renunció a su puesto bien remunerado en Mount Holyoke sin contar con ningún trabajo a la vista (luego tendría alguna clase en la UNAM y una beca de investigación del Colegio de México.) Todos los testimonios coinciden en que Cernuda sabía que la muerte no le esperaría mucho más allá de los sesenta años, en eco terrible de la cardiopatía que se había llevado a su padre en 1920 y se llevaría a sus dos hermanas en 1960, con diferencia de meses (a lo que se referirá en “Dos de noviembre”, de Desolación de la Quimera). De ahí que el poemario que componga estos años sea de título tan definitivo como Con las horas contadas, libro en el que el poeta se hace presente como pocas veces en la página (lo que suaviza a veces con su famoso que no deja de ser primera persona) y que le ocupa más de la mitad de esta década, en la que opone al tiempo una última resistencia y un postrer intento de apresar lo que de dicha aún puede restarle. Y escribe “Otra fecha” cuando cumple los cincuenta y un años, lo mismo que unas semanas después compone “Nochebuena cincuenta y una”, a pesar de que en privado reniegue de los aniversarios. En otra parte dice: “Mas tus lectores, si nacen, / Y tu tiempo, no coinciden. / Estás solo / Frente al tiempo, con tu vida / Sin vivir”. Esto se hará más amargo en su última entrega, ya a principios de la década siguiente en ese puro estremecimiento que es “Despedida”.

En el segundo lustro de los cincuenta mostrará su desánimo y sus papillons noir, como dijo una vez Morla Lynch, pues además de la ruptura con Salvador en 1956 recibe otros dos contratiempos: se va al traste la posibilidad de marchar a Nueva York a trabajar en la ONU (seguramente ayudado por Paz, que era diplomático y que en otoño de ese año fue a la sede neoyorquina con una delegación mexicana) y la publicación por parte de Altolaguirre de la tercera edición de La realidad y el deseo (algo que le ilusionaría aún más porque al cuidado de su viejo amigo la edición no habría de ser fea, como se queja que son la mayoría de las que se hacen en México o España). ¿Pensaba Cernuda enseñar, ya publicado, el librito con los “Poemas para un cuerpo” a Salvador, si es que daba con él? Lo cierto es que una de las angustias que lo asaeteaban en 1957 era que el cuaderno no terminaba de publicarse, debido a que Canivell se empeñó en que llevara unos dibujos de Álvarez Ortega, que había hecho portadas para Cántico y Caracola y fue autor de las ilustraciones de Platero y yo de Aguilar. En 1955 había ilustrado “El amante divaga” de Cernuda en la colección Cuadernos de poesía. El 25 de marzo, dice el poeta su impresor: “Recordarás que te dije, antes de decidir la publicación de la serie de poemitas, que quería que aparecieran pronto, por razones mías personales”. A Cernuda, que no ocultó su homosexualidad, no le hacía gracia que se cargaran las tintas en la manifestación de ese erotismo, y descartó un buen número de ilustraciones que juzgó indecorosas. “Dibujos desdichados, que superaron mis peores suposiciones”, los llama en una ocasión, y en otra “mariconerías de la peor especie”. En Málaga, en la imprenta Dardo en 1957, al cuidado de Bernabé Fernández-Canivell, se publicó por primera vez la plaquette de “Poemas para un cuerpo”.

En 1958 apareció por fin en Fondo de Cultura Económica (al que él, en su correspondencia anterior llama un par de veces Fonda de Cultura Expensiva) la tercera edición de La realidad y el deseo, en la que por primera vez se incluían Como quien espera el alba, Vivir sin estar viviendo y Con las horas contadas, además de un adelanto de lo que sería Desolación de la Quimera. Antes de ello, en 1955, la revista cordobesa Cántico ya le dedicó un número de homenaje, el 9-10, con textos de, entre otros, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Fernando Quiñones, Vicente Núñez (colaboración que gustará especialmente a Cernuda), Ricardo Molina, Mario López y Pablo García Baena. Típico de él, el año anterior había dicho a José Luis Cano: “me ha escrito Ricardo Molina, pidiendo original mío para la revistita que publica en Córdoba. Siento que me haya escrito, porque ni tengo ganas de contestar diciendo que no, ni pienso enviar nada. Te ruego, si alguien de esa gente pide mi dirección, que digas que no la sabes. Es la manera de evitar la dificultad. Estoy más harto de todo lo que me recuerda mi dichosa tierra...” Posteriormente, enterado de que la colaboración solicitada iba destinada al número de homenaje, ya accedió aunque con reservas y –tal vez impostada– mala gana. En esta década verán también la luz sus Estudios sobre poesía española contemporánea y Pensamiento poético en la lírica inglesa (siglo XIX).

La segunda mitad de la década recibe muestras de cariño, además de José Luis Cano y Bernabé Fernández-Canivell, de Julio Aumente, María Victoria Atencia, Rafael León, que no mitigan del todo el desafecto que en sus cartas ya se percibe acerca de México. El poeta vuelve a sumirse en una de esas etapas suyas de malhumor, desapego y melancolía. Realmente se muestra desabrido con alguien que hizo mucho por él, como fue Fernández-Canivell. Como si no lo conociera desde 1934 y le debiese su apoyo cuando abandonó España, escribe del malagueño a José Luis Cano: “Ya ves para lo que sirve ser (o creerse ser) poeta: para que el primer recién llegado se estime con pleno derecho a nuestro trabajo y nuestra paciencia” (carta de 20-3-56). Es por estas fechas cuando comienzan también a acercarse a su obra poetas de la Generación del Cincuenta como José Angel Valente, Francisco Brines o Jaime Gil de Biedma, que colaborarían, a la vuelta de la década, en el famoso número de La caña gris (revista que no es exagerado afirmar que hoy permanecería en el olvido de no haber sido por este número de 1962).

A finales de la década le abre sus puertas no sólo Ínsula, sino también Papeles de Son Armadans (que le publica “Águila y rosa”) y cruza cartas con José Manuel Caballero Bonald, secretario de redacción de ésta. Y en 1959 negociará con Carlos Barral la edición de Poesía y Literatura (cuya publicación se demoró bastante por la censura).

1959 se cerró con posibilidad (luego confirmada) de volver a dar cursos en una universidad norteamericana (fue a la Universidad de California en Los Ángeles, donde estaba Carlos Peregrín Otero, con quien se había escrito). El año, y la década, terminan con el comienzo de una rica relación epistolar con Jaime Gil de Biedma, de quien el 7 de diciembre acusa recibo de su libro Compañeros de viaje, en el que “Noches del mes de junio” incorporaba un verso de Cernuda.

Diez años no se avienen a ser resumidos en diez folios. Cernuda ya está de vuelta de todo cuando pasa la página de la década, y en enero de 1960 escribirá a Sebastian Kerr: “Le agradezco sus buenos deseos para mí en este año; sin embargo ya hay cosas que quedan fuera de mi órbita, aunque me las desee, y yo mismo también, con eso de new loves. A los años que ya tengo puede preferirse la dignidad solitaria al ridículo acompañado”.

Siguiendo el título de Gil de Biedma Retrato del artista en 1956, hemos trazado el de Cernuda alrededor de este año que marcaría un punto de inflexión, quizás el último, en su vida. En 1956 comienza la redacción de Desolación de la Quimera, esa despedida prolongada en la que llegan a transcurrir tres años y medio sin que escriba un verso. Muerto Serafín (tuviera conocimiento de ello o no), esfumándose Salvador, el poeta dice adiós a los días de luz y se va sumiendo en una oscuridad interior abocada a ese 5 de noviembre de 1963 en que, probablemente ya sin muchas ganas de vivir, Paloma Altolaguirre halló muerto su cuerpo en casa de Concha Méndez, su fiel amiga.


(Publiqué este artículo en Campo de Agramante, 9, primavera-verano de 2008)

miércoles, 28 de octubre de 2009

A punto de comenzar el Máster en Creación Literaria

Corto y pego:



LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA SE CONVIERTE EN PIONERA AL FUNDAR UN MÁSTER EN CREACIÓN LITERARIA

El curso contará con la colaboración de catorce especialistas en el campo de la narrativa, poesía, dramaturgia, edición, periodismo e incluso la psicología de la conducta humana

Con el claro objetivo de formar profesionales de la creación literaria en los distintos géneros, fomentar la imaginación artística así como potenciar la creatividad y, sobre todo, escribir, arranca el I Máster en Creación Literaria de la Universidad de Sevilla, el primero puesto en marcha en España junto al de la Universidad Pompeu Fabra, que empieza también este otoño.

El profesor de la Facultad de Comunicación Miguel Nieto Nuño y el escritor y profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación José Carlos Carmona son, respectivamente, el director y codirector de este Máster, que contará con la colaboración de otros doce profesionales, encargados de impartir los ocho módulos de los que se compone la iniciativa. Los distintos módulos están centrados en ámbitos como la narrativa, la poesía, la dramaturgia, la edición, el periodismo e incluso algunos menos comunes en este tipo de formación como la psicología de la conducta humana.

El primer módulo tratará sobre los modelos de creación literaria, para que el alumno comprenda y considere cuál puede ser la mejor estructura de una historia, el estudio de los personajes o el punto de vista y el estilo más adecuados a cada historia.

El segundo versará sobre los modelos de conducta humana, en el que conocerá los procesos psicológicos relacionados con la construcción de personajes; la naturaleza del lenguaje y la comunicación humana; la subjetividad propia de la narrativa y el dominio del vocabulario psicológico.

La creación poética será el tercer tema que se tratará en el Máster, donde el lenguaje poético, la forma, los tipos de versificación, la métrica, serán algunos de los punto tratados, pasando por la poesía épica, dramática y lírica, la elegía y las figuras retóricas, entre otros muchos.

El ecuador del curso estará dedicado a la prosa de ficción, dividido en dos bloques. Por un lado, el relato, con los diferentes tipos de narrador y de planos de la historia. Por el otro, la novela, con un amplio estudio desde los personajes, hasta la trama, pasando por el género o el discurso narrativo.

El quinto módulo estará centrado en la escritura teatral, en el que se hará una pequeña retrospectiva de la evolución del género, además de tratar la construcción dramática o la búsqueda de conflicto.

El periodismo de creación tendrá una especial atención en el siguiente módulo, centrándose sobre todo en el reportaje y la entrevista literaria.

El penúltimo módulo estará centrado en la importante labor de las editoriales y agentes literarios. Aquí se estudiarán los criterios editoriales en literatura de ficción, preparación de manuscritos, cual es la misión de los agentes literarios o la venta de derechos.

El último apartado es un trabajo creativo fin de Máster donde el alumno tendrá que entregar un trabajo de creación poética, teatral y narrativa, que aglutina tanto prosa de ficción como prosa periodística.

El Máster cuenta entre sus profesores con la catedrática en Literatura Española Elena Barroso Villar; el profesor de la Facultad de Comunicación Mariano Belenguer; el escritor y profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación José Carlos Carmona; el profesor de Literatura Española y poeta, Rafael de Cózar; el profesor en Psicología Experimental Manuel de la Mata; el profesor de Tecnología de los Medios Audiovisuales de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid Ramón Luque; los profesores de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Literatura Miguel Nieto Nuño, María Jesús Orozco y Carlos Peinado; la profesora de Literatura Inglesa y Norteamericana María Luisa Venegas; la editora de la colección Ficción de la editorial Planeta Ana García D’Atri; el representante de la Consejería de Educación José Luis Ordóñez; el director literario de la Editorial Paréntesis Antonio Rivero Taravillo y el profesor de Lingüística de la Universidad de Granada Pablo Rodríguez Balbontín.

El periodo de preinscripción está abierto hasta el 30 de septiembre y la matriculación podrá llevarse a cabo del 1 al 31 del octubre. Las clases, que empezarán el 6 de noviembre hasta el 28 de mayo, tendrán lugar los viernes por la tarde de 16 a 21 horas y los sábados de de 9 a 14 horas.

El Máster, que tiene un coste de 1.091, 00 euros, posee 60 créditos ECTS y tiene como único requisito un título universitario o equivalente. El lugar de impartición será el Centro de Formación Permanente de la Universidad de Sevilla (Pabellón de México, Avenida de la Palmera).

Para obtener más información, se puede consultar la web del Máster:
http://masterencreacionliteraria.blogspot.com.

Alberti: décimo aniversario




Lo cuenta Francisco Correal en Diario de Sevilla.

domingo, 25 de octubre de 2009

Acuses de recibo (II)



Leo los tres poemarios más recientes de la colección Siltolá, que dirige Javier Sánchez Menéndez y está al cuidado del poeta Abel Feu, concienzudo tipógrafo que -ironías de la literatura- tituló su primer poemario Feu de erratas. Los tres grandes libritos que me acompañan a la Fráncfort de la Feria Internacional del Libro son Caricias perplejas, de Olga Bernad; A merced de los pájaros, de Jesús Cotta; y Señales de vida, de Juan Antonio González Romano.
Su lectura, o más bien el contexto en que ésta se ha producido, demuestra que lo digital, Internet, los blogs, no atentan contra la literatura. Al contrario: a Olga y a Juan Antonio los he conocido gracias a las complicidades entretejidas en los blogs. Y si sus poemarios los he leído (bueno, en el caso de JAGR ha sido un libro diferente) en la pantalla del ordenador, porque sus autores tuvieron la amabilidad y la confianza de remitírmelos, el de Cotta he podido disfrutarlo previamente como entradas del blog, a lo largo de los últimos meses.
En el de Cotta hallo una palabra, "girola", que tengo que consultar en el diccionario si se adapta a traducir los gyres de Yeats (que, hablando de blogs, es palabra que acabo de ver vertida por Jordi Doce como "espiras" en su traducción de "The Second Coming"). También un poema que tiene como protagonista a este estupor humano hecho árbol, las secuoyas, cuando publiqué en mi blog un poema con ese título el verano del año pasado: Jesús me hizo ver la coincidencia, absolutamente casual, he de decirlo, entre versos suyos y míos que hablan de la edad de los árboles que nacerían cuando Cristo.
Del libro de González Romano, me quedo con el soneto en tetrasílabos que homenajea a Manuel Machado, y versos tan memorables como éstos:

No importa que estés muy lejos
si sé que conmigo estás.
No me asusta la distancia:
me asusta la soledad.

El de Olga Bernad es también su primer poemario. Y qué magnífica tarjeta de presentación. Es el más extenso de los tres, y en absoluto se puede decir que se haga largo. Cuenta con un certero prólogo de Juan Manuel Macías. Paso y paso sus páginas y confieso mi impotencia para escoger un solo poema. "Todo", "La isla" o "Los pájaros crueles" son muy buenos poemas. Pero mañana anotaría aquí otros, y otros pasado. Qué festín.

Los tres poetas mantienen excelentes blogs, enlazados desde éste. ¿Quién dijo que la literatura está amenazada por Internet?


Noción del tiempo




 

Cuando eres joven,

subrayas, anotas y hasta ilustras

a lápiz tantos libros

sabiendo que todo puede ser distinto,

con miedo a dejar tu propia huella.

 

Luego, cuando transcurren los años, te pasas

al bolígrafo o al rotulador.

 

Sabes

que poco importa ya lo que suceda

a ese papel cuando tú no estés.

Y, qué diablos,

tampoco está de más ser imborrable

aunque seas,

si no caligrafía, garabato.

 

Si además eres ahora

el escritor que ansiaba ser el joven,

la tinta

añade valor a los volúmenes.

 

Más cobrarán tus herederos.

sábado, 24 de octubre de 2009

Acuses de recibo (I)



Se me agolpan en la mesilla de noche diversos libros recibidos o comprados recientemente, varios ya leídos, otros iniciados, algunos que esperan pacientemente su turno. Hace ya algunas semanas que me llegó La memoria frágil, poemario de José María Jurado publicado por la Institución Cultural el Brocense de la Diputación de Cáceres. En el blog de Enrique Baltanás se produjo un fértil debate acerca de uno de sus poemas, "España", y, si no recuerdo mal, la solución aportada para el duodécimo verso ("tierras rojas, gualdos secarrales" en vez de "tierras rojas, amarillos secarrales") mejoraba un verso aislado de un libro todo él estupendo, en el que destacan poemas como "Tristán e Isolda", el homenaje a Luis Alberto de Cuenca "Manuscrito hallado en Zaragoza", "Novia" (para el que sugiero introducir "mil" en el primer verso, que pasaría a ser "Yo era feliz haciendo mil circuitos") o "Veneciana", que no le teme a Pere Gimferrer o a Antonio Colinas, entre otros muchos. Por los azares editoriales, el libro se ha publicado diez años después de que fuera finalizado. José María Jurado ha ido aguzando aún más si cabe su oído y su sensibilidad, pero éste es, ya, una excelente carta de presentación por la que uno le está agradecido.
     
Por cierto: el citado poema "España" es de una estirpe poco prodigada en nuestra poesía reciente, pero que ha dado, además del brillante soneto de José María, el homónimo poema de Luis Alberto aparecido en El otro sueño y el "Nos guarde Dios, España" publicado en Tierra leve, del gran Pedro Sevilla.  

Es de un patriotismo crítico, no dado al chauvinismo, como el que vibra, y de qué modo, en uno de los más justamente célebres poemas (en este caso, sobre México) de José Emilio Pacheco: "Alta traición", de No me preguntes cómo pasa el tiempo.                              

viernes, 23 de octubre de 2009

Con Belén Núñez



El próximo martes 27 de octubre, a las 19,30 h., tendré el gusto de presentar en Casa del Libro (Sevilla) el poemario El resplandor de la lágrima, de Belén Núñez. Publicado en Renacimiento, se trata del tercer libro de Belén, tras los anteriores La música del sol (1996) y Este lugar del sueño (2009).

jueves, 22 de octubre de 2009

Premio Comillas 2009

Acaba de fallarse el Premio Comillas. La temática promete ser interesante, y el libro ganador se me antoja, aún sin haberlo leído aún, lleno de anécdotas. No sé si al autor le habrá dado tiempo a recoger las egolatrías blogueras...



Barcelona, 22 de octubre de 2009 

 

FALLO 

 

El jurado del PREMIO COMILLAS DE HISTORIA, BIOGRAFÍA Y MEMORIAS, 

formado por Jorge Semprún en calidad de presidente, Miguel Ángel Aguilar, Josep 

Fradera, José Martí Gómez, Josep Ramoneda y Josep Maria Ventosa en 

representación de TUSQUETS EDITORES, por designación de Antonio López 

Lamadrid, 

 

HA ACORDADO conceder por mayoría el  

XXII Premio Comillas 2009 

a la obra 

Egos revueltos. 

La vida literaria: una memoria personal 

 

de la que es autor 

Juan Cruz Ruiz 

 

*  *  * 

 

El jurado ha valorado especialmente la calidad de un texto, a medio camino entre 

el reportaje periodístico y el recuento de una memoria subjetiva, capaz de recrear el 

lado más humano, personal y creativo de los protagonistas de la vida literaria 

hispanoamericana y europea de las últimas décadas. 

miércoles, 21 de octubre de 2009

El mejor Pessoa




Uno de los primeros libros que pensé recuperar para la colección Orfeo de Paréntesis fue la excelente y pionera antología que José Luis García Martín publicó en la editorial Júcar en los años ochenta. Y por fin ya es realidad y comienza a distribuirse. No sólo se recoge al Pessoa ortónimo y a los heterónimos principales. También se incluyen poemas en inglés y fragmentos del Libro del desasosiego.

García Martín ha revisado su trabajo y nos entrega un prólogo nuevo. Se han corregido erratas y actualizado la ortografía.

No caeré en la arrogancia de recomendar a Pessoa a estas alturas. Simplemente quería dar fe de una alegría y compartirla.

martes, 20 de octubre de 2009

Here comes the Kindle

A partir de esta semana, Amazon comienza a enviar sus Kindles a 100 países que se suman al hasta ahora único en que se podía adquirir: Estados Unidos. Quién sabe, quizá también uno caiga y compre su cacharrito, teniendo en cuenta además que gracias al actual cambio de divisas se queda por debajo de los 200 euros. Entre tanto, dejo aquí un extenso y muy entretenido artículo del novelista Nicholson Baker, que compró el suyo hace pocos meses y dejó constancia de la experiencia en las páginas de The New Yorker.

No le gustó el deprimente gris verdoso de la pantalla, y le resultó hilarante el modo de leer en voz alta del cacharrito, que en una ocasión confundió el miss de “fallar o errar el blanco” con la abreviatura de un estado e hizo sonar: “He loved the chase, the Hunt, the splits-second intersection of luck and Skull that allowed him to exercise his perfection, his inability to Mississippi.”

Corrijo lo anteriormente dicho: he hecho el cálculo, y con el transporte y el IVA, que hay que añadir al precio del artilugio, éste viene a costar unos 235 €, al cambio actual. No está mal. El gran inconveniente, además de los que pueda decir Baker, es que al día de hoy los libros digitales que vende Amazon para el cacharro están sólo en inglés.


lunes, 19 de octubre de 2009

Campo cerrado


Al lector español o hispanoamericano, el nombre de Gerald Martin le sonará por ser el autor de la reciente biografía de Gabriel García Márquez de la que se ocupan todos los suplementos. Menos conocida es su faceta de traductor de nuestro idioma. Martin acaba de sacar en inglés, y encuentro en Fráncfort, Field of Honour (Campo cerrado), la primera parte de El laberinto mágico de Max Aub. La publicidad de la editorial (Verso) compara esta obra de Aub con el Por quién doblan las campanas.
De Aub publicó hace dos años Fondo de Cultura Económica un libro fascinante: Los tiempos mexicanos de Max Aub. Legado periodístico 1943-1972, cuya edición y estudio preliminar corrieron a cargo de Eugenia Meyer.
Allí, páginas memorables sobre Garfias, sobre Paz, sobre Cernuda, sobre Villaurrutia. También mandobles contra otros que quedaron en España. A veces, uno está de acuerdo; en otras ocasiones, no. Dejo aquí un par de líneas de “Signos de ortografía”, casi greguerías que publicó en la mexicana Revista de Bellas Artes (septiembre-octubre de 1968):

No resistió aquel apóstrofe. RIP

Era tan ilustrado que se volvió pura lámina.

domingo, 18 de octubre de 2009

Más desde Frankfurt



Me siguen llegando comentarios sobre la memez de vetar a Foxá por parte de una concejal de Sevilla. “Dijo Cernuda que ningún país / ha soportado a sus poetas vivos”, escribe José Emilio Pacheco en unos versos de Irás y no volverás. Ha venido a corregirlo la tal Medrano, que demuestra que en España tampoco se soporta a los poetas muertos.

 *

Uno ya está harto de tanta discordia civil. A ver si vamos a tener que establecer un apartheid para los autores que no son de la cuerda (o, dicho de otro modo, que son para la soga) del partido en el poder. A ver si va a sucedernos lo que en la India: por su carácter de narración de una violencia fratricida, en los hogares hindúes se esconden los ejemplares del Mahabharata y no se colocan junto al resto de libros, con la atávica superstición de que podrían provocar enfrentamientos.

 *

Todos los años, los libreros de Hong Kong venden el doble, si no el triple, durante las vacaciones de octubre de la China continental. ¿El motivo? Lectores ávidos de libros que están prohibidos en su país. ¿No nos suena esto a los cines de Perpignan durante los últimos años del régimen de Franco? Si gentes como Medrano, Torrijos y demás comunistas intolerantes (perdón por el oxímoron) alcanzan en un futuro mayores parcelas de poder (toda catástrofe es posible), se me ocurre que los libreros de Gibraltar pueden hacer un buen negocio.

 *

Aunque el descenso de visitantes a la Feria de este año es de un 0,8%, el aumento de personas que hicieron uso del centro de compra y venta de derechos de edición ascendió al 5,8% el primer día del certamen. Lo cierto es que se veían bastantes figuras desaparecer apresuradas entre las mamparas de la zona reservada a agentes y scouts (ojeadores en el argot), a la que sólo es posible acceder con cita.

 *

En la Feria hay también una zona especial para la traducción literaria. Ah, la traducción… En Francia, como en España, se traduce mucho. Y el Centre National du Livre (CNL) ha encargado a Pierre Assouline, biógrafo y novelista y autor del blog literario más seguido del país vecino, un informe sobre el oficio del traductor (la semana pasada asistí en Liber a la presentación de lo que será el segundo Libro blanco de la traducción en España, promovido por ACETT, en el que se presentaba un panorama desolador en lo que respecta a honorarios, garantías y condiciones de trabajo al sur de los Pirineos).

*

En el Reino Unido las cosas son bien distintas: allí los traductores, además de magros ingresos reciben pocos encargos. La pasada primavera se producía el insólito hecho –tan frecuente sin embargo en nuestro país- de que un libro traducido alcance el primer puesto entre los más vendidos. Naturalmente, era de Stieg Larsson: el segundo volumen de su trilogía Millennium.

*

Traducir está muy bien, pero tampoco nos irá mal aprender idiomas. En Alemania e Italia, The Lost Symbol, la última quincalla de Dan Brown, está entre los cinco libros más vendidos. ¡En su edición en inglés! Tampoco me sorprende demasiado: cuando yo dirigía la Casa del Libro de Sevilla la expectación y ventas de los últimos títulos de Harry Potter en inglés alcanzaron unos niveles francamente inimaginables sólo hace una década.

*

Tener libros (¡e incluso leerlos!) en otras lenguas es hermoso, y en la medida que puedo me aplico a ello (para reconocer las vastedades de mi ignorancia), aunque veo difícil llegar al extremo de Alexander Pushkin, que en su biblioteca poseía libros en catorce idiomas.

 *

Con temperaturas que rondan los ceros grados en Fráncfort (ya está nevando en partes de Alemania), y con un verano que no termina de marchar del sur de España pasada la mitad de octubre, podemos, es cierto, hablar de cambio climático. El que he padecido al aterrizar en una Sevilla a veintinueve grados con un chaqueta de tweed y un chaquetón (que en el viaje de ida llevé en la maleta, pero al regreso ésta  llena de libros, catálogos, revistas, rechazaba). Mucho hablamos de cambio climático. Ian McEwan ha escrito sobre él una novela, Solar, que se publicará en Gran Bretaña y Estados Unidos en marzo, no sé si oficialmente en invierno o en primavera. Dicen que lo consagrará como una gran autor cómico.

 *

Se habla del cambio climático, de la sostenibilidad y cosas parecidas, y la agencia literaria probablemente más poderosa del mundo, la Wylie Agency con sedes en Nueva York y Londres, publica un lujoso catálogo de sus autores representados que alcanza las casi quinientas páginas. ¡Qué derroche obsceno! Si se atiende a la numeración, las páginas son 237, porque las hojas de papel ahuesado están impresas a una sola cara. Junto a autores no muy conocidos que lleva este agente apodado “el Chacal”, figuras (no necesariamente escritores) como el rey Abdullah II de Jordania, los dos Amis (padre e hijo), Henry Kissinger, Kofi Annan, Alessandro Baricco, Saul Bellow, Borges, Bolaño, Bill Gates, Allen Ginsberg, Al Gore, Salman Rushdie…

 *

Asisto a la presentación del stand argentino y se me llenan los oídos de entonaciones porteñas. Me codeo con María Kodama, que no suelta el abrigo y a a la que siempre que la veo la llevan casi sin resuello de un lugar a otro. Me sumerjo en un lujoso folleto sobre la librería El Ateneo Splendid de Buenos Aires, un teatro convertido en librería que quiso imitar en Sevilla una tacaña y dickensiana señora, cuyo quiero y no puedo (o ni puedo ni quiero) ha trasladado al establecimiento su propia antipatía. La librería El Ateneo es sólo una de las muchas que aparecen en un volumen que hojeo con fruición: El libro de los libros. Guía de librerías de la ciudad de Buenos Aires.

 *

Maldita sea. Quiere uno despachar rápidamente las decenas de revistas, catálogos, suplementos que ha arramplado en la Feria y, emboscados, le salen al paso artículos, reseñas, ensayos, que le demoran y le convierten en Tántalo.

 O en "el tonto los libros".

sábado, 17 de octubre de 2009

Hero y Leandro



Contaron su historia Museo Gramático y Ovidio, y entre nosotros Boscán. Ahora se publica por primera vez en español la mejor de todas las versiones, escrita a finales del siglo XVI en Inglaterra por Christopher Marlowe. La introducción y la traducción son mías. Pero el placer de su lectura puede pertenecer a todos. Es el poema Hero y Leandro.



viernes, 16 de octubre de 2009

EN FRANKFURT Y SUS TORRES DE BABEL


En el avión que me trae a Frankfurt, un individuo, dos filas de asientos más adelante, carga con un considerable mamotreto que en seguida adivino es “el último Dan Brown” (no recuerdo, ni importa ahora, el título). Me lo quedo observando como un científico una ameba: el hombre, que se ha pasado todo el viaje viendo un DVD en su ordenador portátil, quince minutos antes de iniciar el descenso el avión se ha dedicado a sopesar el volumen, a contemplar su canto, a asombrarse ante el corte irregular de las hojas, que emula el de un pergamino, a medir visualmente en pulgadas –muchas- el grosor del tomo. Cómo me recuerda a los primates que contemplaban atónitos el misterioso prisma en 2001, una Odisea del espacio.

 

*

 

Un orador que se anda por las ramas (y, aunque prometió hablar de adquisición y venta de derechos, dedicó buena parte de su intervención a recordar a las damas la conveniencia de llevar calzado cómodo a las ferias y, en general, la necesidad de reservar el hotel con tiempo suficiente, cosas ambas muy prácticas pero por las que no ha venido uno a escucharle), lleva una corbata con estampado de libros en un estante tan falso, pero hermoso, como el decorado libresco del Hotel Wellington de Madrid, donde suele hospedar la editorial Tusquets a sus autores y que a mí me llevó a escribir versos como éstos:

 

Ante falsos tomos en piel, encuadernados,

en biblioteca apócrifa

de un salón de hotel, el decorado

donde el fotógrafo me pide que sonría.

Y yo lo hago, mintiendo a mi tristeza.

 

Todo es un poco extraño: se cobran 30 euros por asistir a la charla pero nadie controla la entrada. Luego resulta que se han acabado los ejemplares de la documentación entregada para seguir la ponencia. Que deje mi tarjeta y se me enviará. Hay muchos otros en mi situación. Alargo la pequeña cartulina y quisiera, prestidigitador donjuanesco, hurtar la de una guapísima joven editora alemana a la que no volveré a ver nunca -¡nunca!- en mi vida.

 

*

 

Siempre hay en Fráncfort (lo escribo ahora como quiere la Academia) un título que se lleva el protagonismo en las ventas. Este año es el volumen que recoge diarios, cartas inéditas y reflexiones de Nelson Mandela, que lleva el título Conversations with myself, Conversaciones conmigo mismo. A tenor de los ejemplares vendidos por su anterior El camino a la libertad (1994) promete convertirse en un best-seller. ¿Promete? El anterior libro estaba más próximo al fin del apartheid y la concesión del Premio Nobel. En el Reino Unido, donde tan a pedir de boca se vendió aquél, los negros son hoy más, es cierto, pero, igual que los blancos, se alejan cada vez más de los libros para entregarse a otras formas de entretenimiento. Dudo que, además, con la actual coyuntura, se venda tanto como para recuperar el suculento adelanto que pedirá la agencia.

 

*

 

Sin que sea un descenso impresionante, por segundo año consecutivo disminuye el número de expositores en la Feria. Y aun así aquí están representadas más de quinientas o seiscientas empresas… ¿Parece mucho? Pues era una broma que trataba de gastar: los expositores de este año, con descenso y crisis y todo, superan un cifra ligeramente superior: más de 7.300 empresas. ¿Se comprende entonces lo contento que estoy ahora, aquí sentado, descasando los pies, tras caminar kilómetros (o millas en el Pabellón 8)?

jueves, 15 de octubre de 2009

Otoño en Hessen



El "profe" también ha de hacer sus deberes. Propuse a mis alumnos del Taller de Poesía la composición de un poema sobre el otoño y heme aquí, aplicado como el que más, escribiendo uno yo mismo. Está garabateado en el tren de Rüsselsheim a Frankfurt, donde me encuentro estos días:

OTOÑO EN HESSEN


Aquí también otoño condecora

los árboles de cobre y de naranja

en hojas que del fruto tienen sólo

el sol -pero con frío- y la codicia

de luz meridional y su tibieza.

 

El bosque

se pone colorado como el lóbulo

de la oreja de una muchacha que oye

piropos que, áureos, tintinean.

Es la antesala del acebo, 

oro, incendio. Mira:

ya sólo falta el blanco de esta página,

su nieve navideña y de año nuevo.

 

Otoño: invierno hermoso anticipado.

 

miércoles, 14 de octubre de 2009

Festival de Poesía Chilango Andaluz




En las próximas semanas se van a celebrar numerosas actividades poéticas en el curso de un festival que tiene dos sedes de lujo: Sevilla y Ciudad de México. Más información, aquí.

martes, 13 de octubre de 2009

Quién pudiera estar allí...


El Centro Cultural de la Generación del 27

 

le invita a la presentación

 del número 17 de

 

EMaquinista de la Generación

 

Presenta

José Antonio Mesa Toré

 

Intervienen

Rafael Zarza

Kitty Manver

Vicente Carretón

Ignacio Merino

Luis Alberto de Cuenca

Luis Muñoz...

 

...y don Luis de Góngora!

 

 

Proyección del documental

 

E l  d e s e o . . .   l a  r e a l i d a d

de

 

 R a f a e l   Z a r z a

 

que incluye imágenes inéditas

de los poetas de la Generación del 27

 

 

 

Miércoles, 14 de octubre, 20.30 horas

Salón de Actos

Centro Cultural Provincial

C/ Ollerías 34

Málaga

 


lunes, 12 de octubre de 2009

La oportunidad de Foxá



La prohibición de un acto de homenaje literario a Agustín de Foxá por parte de la quinta teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, concejal de IU, ha tenido una repercusión imprevista en toda España, y ha puesto en evidencia a aquellos a los que se les llena la boca de la palabra libertad cuando está demostrado que, allá donde sus homólogos han gobernado, sea la extinta RDA o la URSS, el liberticidio ha sido la tónica general, o más bien el purgante que han tenido que beber pueblos enteros. Bajo la puerta del centro cívico sevillano denegado también ha asomado su zarpa ese lobo disfrazado de gallina.

En multitud de periódicos, radios, tertulias, se ha puesto en evidencia el doble rasero de algunos, o muchos, izquierdistas cavernícolas. Con toda razón. Pero si alguna autoridad me da el haber sido, con Aquilino Duque, uno de los participantes en el prohibido acto, quisiera reflexionar aquí a título individual sobre la gran oportunidad que el descomunal error (cuando menos), y muy probablemente prevaricación (esto lo dirán los jueces), ofrece para todos. Y digo bien: para todos.

Naturalmente, uno sabía la orientación ideológica de las asociaciones convocantes, de las que no es miembro pero supone legales, y por tanto no merecedoras de discriminación en un acto administrativo como es la concesión de un local público. Con algunos asociados de una de ellas, Ademán, comparte el haber militado en organizaciones falangistas: en mi caso, FE de las JONS (Auténtica), al comienzo de la transición, hacia 1977 ó 1978. Sería penoso que ahora intentara un pliego de descargo, pero baste decir que aquella organización pudo serlo todo menos franquista. Desde entonces, uno ha tenido trato con personas maoístas, de derechas, socialistas, trotsquistas, ateas o creyentes (por no decir sin adscripción concreta, que suelen ser los más). Y ha leído, con curiosida natural, de todo. Conserva, eso sí, de aquella iniciación en la política la simpatía por José Antonio Primo de Rivera, un hombre honrado y valiente que quiso lo quizá imposible: una síntesis, creo que aún necesaria, entre la derecha y la izquierda.

Pero al acto de Foxá uno fue, como cuando le han invitado desde el gobierno socialista de Andalucía a leer poemas de Antonio Machado, a hablar de literatura, pues aunque hace treinta años que no tengo militancia política la literatura ocupa mis días e incluso mis noches. Además, preparo en la editorial que dirijo, y donde tiene cabida desde José Martí a Pessoa (prefiero no citar autores vivos para no incurrir siquiera en la posibilidad de incomodar a alguno) la reedición de un libro olvidado de Foxá: Misión en Bucarest y otras narraciones. La novela acabada que le da título es lo que menos me interesa de todo el volumen; tras ella hay un puñado de relatos deliciosos, como “Olor a cera” o “Viaje a los efímeros”. El primero de ellos, de tema taurino, se puede disfrutar, como es mi caso, sin ser aficionado a la fiesta. El segundo se goza aún más si durante un instante se olvida uno de los Viajes de Gulliver, de Jonathan Swift (que por cierto he traducido muy recientemente para otra editorial que no se avergüenza, al contrario, de publicar a Aquilino Duque).

Pero no querría hacer aquí publicidad encubierta (al margen de la impagable de la concejala). Lo que deseo decir es que sería necesario que los convocantes del acto censurado meditaran sobre lo sucedido. El haber enarbolado la bandera de la libertad, y haber ganado miles de adeptos en este caso que nos ocupa, les obliga, como antes nunca habían imaginado, a ser más tolerantes con ideas y autores contrarios (ojalá ninguno lo fuera). Y a entender que hay un imperativo moral en la victoria, y una generosidad que obliga. Todos tenemos una gran oportunidad por delante.

Yo creo que España y el mundo irán mejor cuando los que jalean a Foxá (seguramente de oídas o quizá sólo con la lectura de Madrid de corte a checa) promuevan, por ejemplo, también la lectura de un hombre cabal como Miguel Hernández. Pronto van a tener ocasión de hacerlo, si lo desean, en el centenario de su nacimiento. Y, por supuesto, cuando la concejala Medrano y los que piensan como ella acepten que hay autores ante los que, si no les gustan, tienen el derecho a no leerlos, pero no a estorbar su conocimiento o lectura por quien lo desee.

Así evitaríamos que algún botarate (y delincuente, por otra parte, pero eso está en manos de la Policía) le acusara a uno anónimamente, y al mismo tiempo, de ser fascista y haber “salido del armario” por haber biografiado a Cernuda o traducido a algún autor homosexual. Se ha quedado corto: debería haber añadido masón, imperialista británico, independentista irlandés, rosacruciano, dipsómano, pregonador del suicidio, perseguidor de jovencitas, en función de las tendencias de los escritores con los que uno ha tenido trato literario… Y pronto ciego, cuando salga una traducción que tengo pendiente de Milton.

(Por cierto, que ayer colgaba aquí la convocatoria de otro homenaje -no dice el tarjetón si literario, ¿pero es que hace falta decirlo?- al gran poeta griego Yannis Ritsos. No sé, no sé, ¿era también “fascista” el autor de Epitafio?

sábado, 10 de octubre de 2009

Tempus fugit



Recibí hace ya varias semanas este libro, sobre el que era mi intención hacer aquí una breve reseña, y ahora me llega la convocatoria de su presentación, sin que me haya dado tiempo a escribir de él. 

Diré entonces que Epitafio de Ritsos es un libro emocionante, que trasciende una tragedia (la muerte de un joven y el dolor de su madre), y que ha sido insólitamente traducido al español: primero en una traducción ajustada (directa del griego moderno) y a continuación romanceada, con esa forma que tan bien le viene al contenido. Lo primero lo debemos a Juan José Tejero, lo segundo a Manuel García, que sólo quiere posar de "versificador" cuando lo cierto es que es mucho más que eso lo que nos ofrece.

La edición es una joyita (le hubiera gustado a JRJ, cuyo nombre da título a la colección que la publica), y la tipografía griega que despliega, que imita la escritura a mano de esa lengua hija de la que hablarían los dioses olímpicos, es muy hermosa.

Recomendado queda este Epitafio.

jueves, 8 de octubre de 2009

En "La nave de los locos"


Fernando Valls publica en "La nave de los locos", su estupenda bitácora, tres poemas míos. Me hace mucha ilusión comparecer en esas páginas, habida cuenta de los escritores que ya han pasado por ellas.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Cincuenta años sin Foxá y eternidad de Orwell


Pues resulta que ayer había convocada una charla sobre Agustín de Foxá en Sevilla, en la que habíamos sido invitados como ponentes Aquilino Duque y yo. Y los buenos de Izquierda Unida, desde una concejalía que controlan, pensaron que era inexcusable hablar de un autor nefando, y ni cortos ni perezosos retiraron el uso de la sala del centro cívico que previamente se les había concedido a los organizadores. Hoy, gracias a los amigos de IU toda Sevilla sabe quién era Foxá. 
En realidad, se ve que los censores a quien querían homenajear era a Orwell y su previsión del totalitarismo de la policía del pensamiento. 
La charla la dimos al aire libre. Y hablé de Foxá. Como uno ha hablado, cuando se lo han pedido, de este u otro escritor, sin que le parezca a uno que a un autor haya que darle el placet en función de sus ideas. Por esa regla de tres, media literatura universal corre riesgo de ser prohibida según la manía de quien ostente el poder. Escribir sobre un autor como Cernuda no le hace a uno homosexual, como traducir a Keats no le vuelve a uno -afortunadamente- tísico.

Yo creo que está muy claro. Pero parece que IU lo tiene más claro que uno.

Doctores tiene el estalinismo.

Y por cierto, qué gran poeta era Neruda.

sábado, 3 de octubre de 2009

¡Que viva México!




Tijuana, Nuevo Laredo, Río Bravo, Monterrey, San Luis Potosí, Oaxaca, Acapulco, Guadalajara, Guanajuato, Garza García, Cuernavaca, Minatitlán…

 Es curioso: escribe uno un poema sobre el que fue el colegio en que estudió sus primeras letras y por llamarse éste Virgen de Guadalupe le llueven en el blog visitas de internautas mexicanos.

Lo cual, aparte del equívoco, es emocionante y hermoso. Mi madre nació en la Ciudad de México y en mi casa, siendo yo niño, y en las de sus hermanas, mis tías, siempre había presidiendo la entrada, en Sevilla o Madrid, un cuadro con la imagen de la patrona de México.

 La Virgen me ha traído esta semana, como regalo transatlántico y celeste, la magia de esos nombres que en el mapa del blog marcan los lugares desde donde alguien ha accedido a “Fuego con nieve”.

 Acapetahua, Nezahualcóyotl, Ciudad Hidalgo, Morelia, Colima, Veracruz…

viernes, 2 de octubre de 2009

Traducido al inglés.


Pues no es tan tonto como parecía...

 Con curiosidad por la reciente entrada de Juan Manuel Macías en su blog, he probado con el traductor de Google, y he hecho que traduzca (que retraduzca) el primero de los Sonetos de Shakespeare a partir de la traducción que el mismo traductor virtual había hecho previamente al español. Y cuál no es mi sorpresa cuando veo que tiene en cuenta el carácter literario del texto y que puede que hasta "le suene" el soneto. Me emociona ese art, y ese thou, palabras arcaicas que maneja con desparpajo el ingenio cibernético. Merece la pena hacer una lectura detenida. 

He aquí el soneto de Shakespeare tras ser traducido automáticamente al español, y de nuestro idioma nuevamente al inglés.


From fairest creatures we want to increase 
What increases the beauty can never die, 
But as more mature than death time 
His tender heir might have his memory: 

But you hired for your own bright eyes, 
Feed'st lighting of the flame of your car with substantial fuel, 
Making a famine where abundance lies, 
Your enemy of yourself to your own sweet too cruel: 

Thou that art now the world's fresh ornament, 
And just to announce the gaudy spring, 
Within your own cocoon buriest your content, 
And villain tender mak'st waste in niggarding: 

Too bad the world, or else this glutton be, 
To eat the world because, by the grave and thee.



Esto es lo que escribió Will:

From fairest creatures we desire increase,
That thereby beauty’s rose might never die,
But as the riper should by time decease,
His tender heir might bear his memory:


But thou, contracted to thine own bright eyes,
Feed’st thy light’st flame with self-substantial fuel,
Making a famine where abundance lies,
Thyself thy foe, to thy sweet self too cruel.


Thou that art now the world’s fresh ornament
And only herald to the gaudy spring,
Within thine own bud buriest thy content
And, tender churl, makest waste in niggarding.


Pity the world, or else this glutton be,
To eat the world’s due, by the grave and thee.