miércoles, 24 de marzo de 2010

Goethe y Chateaubriand



Hemos publicado en Paréntesis Las penas del joven Werther, de Goethe, con prólogo de Daniel Capó, y dentro de un par de semanas haremos lo propio con El último abencerraje, Atala y René, de Chateaubriand, prologados por Manuel Gregorio González. Tras muchas conversaciones con ambos (Goethe y Chateaubriand), creo que les he trasmitido algo de mi pasión por la literatura ossiánica, y el primero ha incluido no pocos pasajes de Macpherson en su libro. El escritor bretón también le dedica algún párrafo:

»En los montes de la Caledonia, el último bardo que se ha hecho oír en sus bosques me cantó los poemas con que un héroe consolaba en otro tiempo su vejez. Estábamos sentados sobre cuatro piedras carcomidas por el musgo; a nuestros pies se deslizaba un torrente; el cabritillo triscaba a alguna distancia entre las ruinas de una torre, y el viento de los mares silbaba ronco en los matorrales de Cona. Ahora, la religión cristiana, hija también las altas montañas, ha colocado cruces sobre los monumentos de los héroes de Morven, y ha pulsado el arpa de David a orillas del mismo torrente donde Osián hacía suspirar la suya. Tan pacífica cuanto eran guerreras las divinidades de Selma, apacenta rebaños donde Fingal empeñaba combates, y puebla de ángeles de paz las nubes que un día habitaban fantasmas homicidas.



3 comentarios:

José María JURADO dijo...

Enhorabuena por tan feliz decisión editorial, le auguro un gran éxito al Atalá, las ediciones que circulan, si circulan, no son buenas. Es imprescindible, como todo Chateubrianda, como todo Goethe.

gomez de lesaca dijo...

Dios bendiga a Chateaubriand:legitimista y desengañado.

Soy su partidario desde que leí las Memorias de Ultratumba.

Saludos.

Hiparco dijo...

A propósito de Ossián, nuestro Pedro Montengón tradujo Fingal, a finales del XVIII. Y antes J. Alonso Ortíz unos poemas del bardo vid http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01479496579003084197857/p0000001.htm