miércoles, 17 de marzo de 2010

Le habían invitado para hablar




Anoche asistimos (empleo aquí el plural no mayestático sino republicano, pues lucía mi lirio pascual en el ojal de la chaqueta, naturalmente de tweed) a la presentación de Dublinesca, la más reciente novela de Enrique Vila-Matas.
Tras la intervención leída de Fernando Iwasaki, ambos autores se embarcaron en una conversación acerca del libro, de la literatura de Vila-Matas, de su sistema de escritura. Refiere éste su admiración por la poesía, tanta que no la escribe y se limita a leerla (aunque, eso sí, regularmente y con veneración). Reconoce el barcelonés que a veces en su vida ha observado ciclos de siete años, extraños ritmos que se repiten y de los que no siempre es consciente.
Justo antes de entrar en el hotel sevillano donde se presentaba el libro me entero, porque me lo anuncia una lectora del blog, residente en Irlanda, que Vila-Matas presentará su libro en el Instituto Cervantes de Dublín el próximo 16 de abril. Ya antes yo le había oído decir a él mismo que el 16 de junio, Bloomsday, estaría en Dublín para celebrar el día en que se desarrolla la acción de la novela Ulises de Joyce.
Cuando se abre el turno de preguntas, un tipo que lleva un Easter lily en el ojal toma el micrófono y pregunta:

-Ha mencionado usted que a veces ritmos y ciclos insospechados nos gobiernan. Me pregunto si por una simetría similar tendremos la suerte de volver a tenerlo en Sevilla el próximo 16 de mayo, ya que hoy es día 16 de marzo y está aquí y ya sabemos que no se perderá el Bloomsady en Dublín y acabamos de saber que también estará allí el 16 de abril. Lo digo, además, porque en la página 16, línea 16, de la novela, se dice literalmente: "le habían invitado para hablar".
El protagonista de Dublinesca es un editor que se jubila y reflexiona sobre la desaparición de la era Gutenberg ante la digital. Curiosamente, la cita que acabo de hacer sería imposible en un libro digital, sin maqueación, con tipografía variable que corre en continuo, donde las páginas y líneas mutan en función de la elección del lector. Por otra parte, me permitirá que ponga afectuosamente en duda eso de que no escribe poesía: "le habían invitado para hablar" es un perfecto endecasílabo.

Vila-Matas respira y responde con inteligencia al personaje. Termina el acto. Se forma una cola de personas que desean que el autor les firme el libro. En papel. La página 16 sigue diciendo esas palabras en su línea 16.

¿Qué sucederá el 16 de mayo?


8 comentarios:

Olga B. dijo...

Who knows?
Apetece mucho ir a mirar esa línea 16 de la página 16 y entregarse a la caza de muchas más simetrías inesperadas que son como la punta del iceberg del ritmo que nos gobierna.
Un libro tiene tantas formas de quererlo;-) Algunas, insospechadas.

Innisfree dijo...

Qué comentario tan cálido y tan personal. Pero debo hacerte dos advertencias:
1) Si el autor está en Sevilla el 16 de marzo y en Dublín el 16 de mayo, ¿lo solidario no sería que el 16 de abril visitara, por ejemplo, Zaragoza, a mitad de camino entre Sevilla y Dublín? ;)
Y 2) Qué desilusión eso que cuentas de los libros digitales. Así que no se fijan los números de páginas y líneas... qué lástima. Tendrán que corregirlo, si quieren que abandonemos nuestros libros de papel y tinta, porque uno de los aspectos mágicos del papel es precisamente poder jugar con los significados ocultos de los números, como hacía ayer ese tipo tan majo del lirio republicano en la solapa.
Lá Fhéile Pádraig sona daoibh!!!

José María JURADO dijo...

Lo del 16 de mayo te lo digo yo:

http://www.jmjurado.org/?q=node/172

el tradicional minuto de silencio en Las Ventas por Joselito quien por cierto transita tu espléndida biografía cernudiana (las capeas en capitanía...)

Muy buen post.
Feliz San Patricio.

M.A. dijo...

Si es así lo que sucede en los libros digitales, espero que haya un Ctrl+F que nos guíe al buscarle las cosquillas. Más, de todos modos, es necesario saber qué se busca cuando se pulsan esas dos teclas. ¿Nos estará recordando ésto que nuestra mente va primero, por encima y después la digital?
Feliz san Patricio..

Sara dijo...

Magnífica entrada, Antonio. Oye, disculpa mi ignoracia (por ahora sigo siendo lectora "kindle-less") pero si los libros digitales están desprovistos de paginación ¿cómo se puede hablar de ellos? ¿cómo hacen en los clubs de lectura, por ejemplo, o en una clase, para referirse a una frase o a un párrafo en concreto?

Anónimo dijo...

Me encantó descubrir que Sevilla es Dublín y esa historia d elos 300 años que separan un 16 de junio de otro.
El 16 de mayo habrá algo que se relacione con el número 300 y con Sevilla y Dublín y que confirme que si algo nos enseña Ulysses es el triunfo sin tasa de la imaginación.
leí el libro en el AVe a Madrid. Muchas gracias y un abrazo hikikomori.

Enrique V-M

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias por los comentarios, amigos. He empezado a leer Dublinesca y os aseguro que no defrauda en ningún momento. Aclaro que si el libro digital está en pdf que reproduzca la paginación del volumen en papel sí que hay correspondencia entre ambos, pero si por el contrario el texto se puede adaptar en tipo y tamaño de letra las páginas dejan de existir y todo va de corrido, por lo que no se puede citar, salvo que se diga: para una pantalla de x pulgadas y tipo de letra tal con tamaño de la fuente cuál, pero esto es algo absurdo, ¿no?

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Mil gracias por tus palabras, Enrique. ¿Sabes? Si hoy se reeditara el libro habría que incluir, naturalmente, la presentación de Dublinesca en Sevilla: otra cosa que une a las dos ciudades. Otro abrazo hikikomori, y hasta iwasaki si quieres.