viernes, 19 de marzo de 2010

Lo que más ha debido de escocerles



De las palabras pronunciadas ayer por el Presidente de la República Francesa, lo que más me ha gustado es aquello que más ha debido de molestar a los asesinos de la ETA: que Francia no se dejará amedrentar por terroristas españoles.
Nada de terroristas vascos: españoles, que es, por verdadero, lo que más les molesta.

Tomad árnica, compatriotas.

9 comentarios:

Ramon.Eastriver dijo...

Desprecio el terrorismo totalmente: ahí estaremos siempre juntos. Pero respecto a lo otro, qué quieres que te diga... cada uno tiene derecho a sentirse lo que desee. Mejor: cada uno es en realidad lo que quiere ser. Y lo demás no deja de tener un poco de rabia innecesaria, porque para despreciar el terrorismo no es necesario añadir nada más. Es mi opinión, intento que respetuosa.

Anónimo dijo...

interesante blog,
kenavo!

Sara dijo...

Totalmente de acuerdo con Ramón: yo también siento un profundo respeto por esa gran mayoría de nacionalistas vascos que nada tienen que ver con la violencia de ETA. Ahora bien, no estoy segura de que Antonio, al repudiar el terrorismo, haya caído en la trampa (tan insidiosa pero tan habitual en España) de meter terrrorismo y nacionalismo en el mismo saco...

blaudonau@telefonica.net dijo...

Yo, cada vez que me he referido a cualquier separatista, le he llamado y le llamo, "mi simpático compatriota", y eso es lo que sin querer y por puro instinto chauvinista, el pequeño Sarkozy

Miguel Estrada dijo...

Te respondo con un comentario que hice en facebook a una postura pacifista de buena voluntad que admiro, pero cuyas propuestas me desalientan.Dice así:
Algunos piensan que la violencia ha traido justicia y mejoras sociales de una manera más inmediata y eficaz que agunas propuestas de paz que rondan lo quimérico por sus procedimientos inviables. Son argumentos de la minoría violenta de cualquier color; incluso comunmente aceptada por la mayoría, que no sabe resolver sus problemas, sino a hostias, cuando a ellos les atañe. Lo consecuente es pensar en la banalidad de cualquier consigna que venga a cerrar la herida en falso y negar su responsabilidad de fracaso. Sin embargo, aceptamos este surco repetitivo de una manera gregaria, para bien o para mal, según la fortuna que traigan los tiempos. La balanza podría descompensarse, una vez más, mientras los más críticos debaten y crean la moda de alguna ideología que impere, es decir, la que resulté más cómica o atractiva contra el poder, ya rancio y menos fiable de por si, afortunadamente, pero capaz de regenerarse como algunos bichos...
En fin, salvando alguna diferencia, suscribo la opinión respetuosa de Ramón.
Algún día, quizás, todos contemplemos una propuesta de paz, acorde con las proposiciones simples.

Un fuerte abrazo, Antonio.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Apreciado Ramón, ¿qué es lo otro? ¿El nacionalismo? Yo no lo siento en absoluto, créeme: ni el español ni el irlandés (aunque pueda parecerlo a veces, supongo que por mi culpa). Ahora bien: distinguiendo -¡cómo no hacerlo!- entre los terroristas y los que tienen ideas nacionalistas, es decir, limitadas, a los primeros los desprecio y deseo que se les venza, y con los segundos simplemente no puedo estar de acuerdo. Confío en que respetuosamente, como tú haces, se me permita decir esto: España no se inventó en 1939. Y ésta no es meramente el Reino de Castilla como fantasmal opresora de pueblos ibéricos. Yo comprendo que a vascos o a catalanes no les apetezca pertenecer a un país tan ridículo a veces como éste. No querrán estar, pero serlo lo son, lo sois, con todas las peculiaridades que quieras.
En definitiva: que le parta un rayo a la ETA y a quienes la justifican. En cuanto a los nacionalistas pacíficos, de derechas o izquierdas, me reservo el derecho a discrepar mientras pueda (en Cataluña, sin ir mas lejos, parece que cada vez resulta más difícil). Pero a ellos no iba dirigida la entrada. Un cordial saludo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Apreciada Sara: de algún modo ya te he contestado al hacerlo a Ramón, que se te había adelantado y con quien te muestras de acuerdo. Pero no quería dejar de hacerlo individualmente, ya que eres una de las más fieles seguidoras del blog.
Que yo ame a Irlanda y repudie la situación que aún padece por la invasión inglesa, reconociendo que es una nación, no significa que tenga que asentir a cualquier sentimiento nacionalista. Constato que éste existe, y mucho, en determinadas regiones, pero de ahí a conceder que asista la razón a ese nacionalismo vasco o catalán... En cualquier caso, para eso están los blogs, para el intercambio de ideas. Aunque éste no tiene vocación política. Ni se resigna a disentir de lo que está generalmente bien visto. Saludos cordiales.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Y gracias al resto de participantes en el debate, naturalmente.

Sara dijo...

Se agradece la respuesta, Antonio. Como tú bien dices éste no es un blog de política, y yo lo sigo precisamente porque - además de sus innumerables virtudes - me pone en contacto con algunas pasiones fuera de mis tareas como politóloga… Así que, aun reconociendo nuestra disensión, dejo la réplica para otro momento y para otro medio. A ver si mi próxima visita a Sevilla coincide con alguna presentación de libro u otro de los muchos eventos que anuncias en este espacio y me paso a saludarte :)