domingo, 21 de marzo de 2010

Marcapáginas


Con todas las reservas que requiere el caso, y con la certeza de que cambiaré alguna cosa, aquí va un poema recental, en el que no sólo se habla del joven y del adulto, sino también de los cambios tecnológicos. El poema aún no ha sido impreso y ya sale aquí en este espejo que ojalá fuera también, alguna vez, un poco vuestro, compartido:

MARCAPÁGINAS


No marca ya las páginas del libro:

hallado en el olvido en que yacía,

señala la distancia que ahora media

entre el joven que puso su ilusión

en una cartulina como un naipe

y el hombre que impasible la descarta.


Separador de años,

no luce espirales dibujadas.

Es su estampa

retrato de tu ayer, ese incunable

cuyas cenizas tiznan la pantalla.

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